¿Estás reciclando de la manera correcta? Con tantas cosas a tener en cuenta y reglas no siempre del todo claras, a veces puede resultar difícil saber exactamente qué es lo que se puede reciclar y dónde depositarlo. Pero tenemos buenas noticias: investigamos un poco y  descubrimos cuáles son los errores más comunes, los secretos clave para tener en cuenta y los mejores consejos acerca de cómo reciclar como un verdadero profesional.

Hechos y mitos

Es hora de romper algunos mitos sobre el reciclaje. 

Rompamos algunos mitos. Una de las mayores falacias sobre el reciclaje es que no se puede generar un impacto positivo verdadero de manera individual. Pero la verdad es que todos somos responsables, y cada pequeño detalle suma, especialmente cuando se trata de hacer las cosas bien.

El mito número dos indica que los objetos fabricados con diversos materiales no pueden ser reciclados. De hecho, sí se puede, sólo que requiere un poco más de esfuerzo.

Muchos tiran además todos sus residuos para reciclar en el mismo contenedor pensando que serán clasificados correctamente en una etapa posterior del proceso. Esto puede ser cierto en algunos lugares, pero no en otros.

Y existe una gran confusión en torno a la energía. Se suele creer que el proceso de reciclaje consume más energía que la utilizada para crear productos nuevos. Pero reciclar latas de aluminio, como las que usamos en Coca-Cola, ahorra hasta un 95% de la energía necesaria para fabricar latas con materia prima nueva.

Lo que no se puede reciclar

Los mitos en torno al reciclaje no impiden, sin embargo, que aumente la concientización sobre la importancia de hacerlo.

Diversas campañas colaboran para que así sea: el documental de la BBC 'Planeta Azul 2', por ejemplo, se explayó sobre la necesidad de reducir los residuos plásticos. El hecho de que los plásticos lleguen a los ríos, océanos y playas es un problema mundial. La emisión fue más allá y advirtió que las formas más comunes de los residuos plásticos que genera cada persona por año son sorbetes de plástico, los hisopos y los vasos descartables. Tres artículos que, lamentablemente, no pueden ser reciclados.

Saber lo que se puede y lo que no se puede reciclar es muy importante.


Entonces, ¿qué se puede hacer? Es muy sencillo: estar atentos a ese signo revelador con forma triangular que nos indica que un artículo puede ser reciclado. Si no aparece en el envase, mejor decantarse por otro.

La mayoría de las veces, ese símbolo será nuestra guía, pero si estás en la búsqueda de una hoja más general sobre reciclaje, te compartimos esta lista.

No se pueden reciclar:

  • Sorbetes
  • Tazas de café
  • Bolsas de plástico
  • Rollo de cocina
  • Envoltura de regalo que no sea de papel
  • Tapas de dispensadores de jabón
  • Cajas de pañuelos con el inserto de plástico adjunto
  • Empaques de comida para llevar
  • Embalaje de aluminio laminado (como bolsas de comida para mascotas/bebés)
  • Papel fotográfico
  • Notas autoadhesivas

Además, en lugar de tirar los alimentos a la basura ¿por qué no tratarlos por separado utilizando un contenedor de residuos de alimentos y convertirlos en abono? Con este último, tus residuos alimenticios vuelven al medio ambiente en forma de fertilizantes para la tierra.

Reciclaje: cualquiera  puede hacerlo. 

¿Y más allá de la comida? Prácticamente cualquier cosa puede ser reciclada de una manera u otra. La ropa y los artículos domésticos usados pueden reglarse a amigos o donarse a organizaciones benéficas.

En definitiva, el gran secreto del reciclaje es bastante simple: pensar maneras de reducir el consumo de algunos productos.

Así que en lugar de comprar un cepillo de dientes de plástico no degradable, por ejemplo, lo mejor sería optar por uno biodegradable. ¿Y por qué no colocar las frutas y verduras sueltas en tu propia bolsa, en lugar de envolverlas en las bolsas de plástico descartables que ofrecen?

Este tipo de pequeños cambios en tu rutina diaria y hábitos de compra, especialmente cuando se trata de plásticos descartables, pueden marcar una gran diferencia.

Puede que haya llevado algún tiempo pero en la mayoría de los países las empresas privadas, las sociedades civiles y los organismos públicos están poco a poco poniendo cada vez más énfasis en la necesidad de profundizar la cultura del reciclaje. Y en particular en el reciclaje de los residuos plásticos.

La Compañía Coca-Cola lanzó a principios de 2018 su iniciativa global Un Mundo sin Residuos por la que se compromete a recuperar y reciclar para el año 2030 el equivalente al 100% de los envases que introduce cada año en el mercado.

Si te interesa saber más de esta iniciativa, te invitamos a visitar esta página.