Como parte de la respuesta global al COVID-19, el miércoles 23 de septiembre la Compañía Coca-Cola unió esfuerzos con Water Resilience Coalition (WRC), WaterAid y otros socios para lanzar la campaña #WaterlsResilience (El Agua Es Resiliencia), una iniciativa que busca inspirar acciones corporativas que aceleren el acceso al agua y la higiene.

Actualmente unas tres mil millones de personas alrededor del mundo no tienen acceso a agua ni jabón en sus hogares, lo que les impide lavarse las manos como primera línea de defensa contra el COVID-19.  Mientras el mundo espera una vacuna, una de las mejores herramientas para combatir la transmisión del virus es mantener una buena higiene.

La Compañía Coca-Cola se unió a esta campaña en busca dar una respuesta corporativa colectiva en este momento de necesidad urgente, luego del llamado de Water Resilience Coalition para actuar con velocidad y aprovechando nuestra escala operativa global.

Si bien la pandemia tuvo un impacto global, la vulnerabilidad se hizo más evidente en las comunidades con sistemas de atención médica frágiles e instalaciones deficientes de agua, saneamiento e higiene. Para superar el COVID-19 y mitigar las futuras crisis climáticas y de salud mundial, es fundamental un enfoque transfronterizo e intersectorial para la resiliencia del agua dulce y el acceso sostenible al agua en su centro.

La inversión en sistemas de acceso a agua e higiene no es solo una inversión en la recuperación de COVID-19, es una inversión en la resiliencia empresarial a largo plazo.

Las empresas resilientes operan en comunidades y ecosistemas saludables, y entienden que la gestión del agua no es solo una responsabilidad social corporativa, sino una oportunidad para asegurar la continuidad del negocio.

Hoy más que nunca, estamos comprometidos a acelerar nuestro trabajo para favorecer el acceso a agua segura allí donde se necesite y promover la conciencia sobre el cuidado del agua y la higiene entre nuestros colaboradores y consumidores, en nuestras cadenas de suministro y en las comunidades en las que operamos. 

"En línea con el propósito de nuestra Compañía de refrescar el mundo y marcar la diferencia, estamos entusiasmados de unirnos a la Water Resilience Coalition y la campaña WaterAid dedicada a promover el papel del agua limpia y la higiene. El acceso al agua potable es fundamental, y este año se ha puesto en evidencia la necesidad de hacer más. Unirse a esta coalición tiene que ver con el trabajo de más de una década de la Compañía Coca-Cola y nuestros socios del sistema, que ha permitido proporcionar acceso a agua potable y saneamiento a más de 10.6 millones de personas en todo el mundo, incluyendo más de 420.000 durante la pandemia. Es hora de tomar medidas colectivas y urgentes, y alentamos a otras empresas a unirse a esta iniciativa para ayudar a impulsar esto”, expresó Bea Pérez, Vicepresidenta Sénior y Directora de Comunicaciones, Asuntos Públicos, Sustentabilidad y Marketing de Coca-Cola.

En Coca-Cola Uruguay, este compromiso se traduce en la reducción de uso, recuperación y tratamiento de agua en las plantas embotelladoras, y en el trabajo con nuestros socios locales en programas de protección de cuencas y acceso a agua segura en comunidades vulnerables.

Junto a The Nature Conservancy, la ONG Vida Silvestre y la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua (LATU) trabajamos para dar forma al primer Fondo de Agua del país con el objetivo de preservar los recursos hídricos en la cuenca del río Santa Lucía. 

En la misma línea en el Valle del Lunarejo, en el departamento de Rivera, Coca-Cola Uruguay lleva adelante un programa de cuidado del agua junto la fundación Indra, la fundación Avina, la intendencia local y la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA). La iniciativa impulsa la reforestación y el cuidado del monte nativo de la depredación del ganado como manera de favorecer la infiltración del agua y así preservar las nacientes de agua.

Asimismo, durante la pandemia hemos avanzado junto a Proyecto Agua Segura en la implementación de filtros microbiológicos en 37 escuelas rurales de los departamentos de Rivera y Tacuarembó y en la policlínica de la pequeña localidad de Paso de las Piedras. Además de garantizar el acceso a fuentes de agua segura, la iniciativa incluye una dimensión educativa que convierte a los niños en promotores de buenas prácticas de higiene que tienen un efecto directo en la prevención de enfermedades.