Más de 13 mil personas forman parte de la cadena de valor del sistema Coca-Cola en Uruguay. Cada una de ellas tiene una historia. Desde hace 10 años, José maneja todos los días el emblemático camión rojo por las rutas de Canelones para llevar las bebidas de la Compañía hasta los almacenes de la región, y Journey ofició de copiloto y lo acompañó en una de esas jornadas.

Esa Coca-Cola bien fría que nos alegra la tarde cuando llegamos a casa en un cálido día de verano. O la que abrimos en una fiesta de cumpleaños después de soplar las velitas. Tal vez aquella que nos regalaba nuestro abuelo los domingos en el almuerzo. Esas botellas llegaron a nuestras manos gracias al trabajo conjunto de muchas personas que llevan las bebidas de Coca-Cola a todos los rincones del país.

El almacenero, el repartidor, el operador y el vendedor son una parte central de la amplia  cadena de valor del sistema Coca-Cola. Journey se subió al camión junto a José Acosta, un repartidor de las bebidas de la compañía, y lo acompañó en su jornada de trabajo.

José tiene 58 años y hace diez que trabaja como chofer para un distribuidor de los productos de la compañía  Coca-Cola en Uruguay. “El Oso”, como le dicen sus compañeros, es un hombre de pocas palabras. De vez en cuando hace algún chiste, casi siempre relacionados al fútbol. Pero esas pausas son escasas en medio de una jornada que lo lleva a distintos pueblos de Canelones para llevar las bebidas de Coca-Cola.

A José lo acompañan Carlos, con quien trabaja hace diez años, y Franco, quien desde muy joven se unió al reparto. A lo largo del camino, van trazando un mapa de historias. Cada cliente les comenta en qué anda, cómo se siente, qué expectativas tiene de un proyecto nuevo o cómo espera que salga su equipo el próximo fin de semana. Para José, cada parada es una oportunidad para conocer gente y sus historias.

Casi como un juego de estrategia, saben perfectamente cómo organizar el reparto para llegar a todos lados antes del final de la jornada laboral, a las tres de la tarde. A esa hora José vuelve a su casa, donde lo espera su familia. La vida lo rodeó de mujeres -tiene esposa y dos hijas-, y hoy dedica la mayor parte de su tiempo libre a sus tres nietos con quienes más se divierte y habla de fútbol.

Como José, otras 13 mil personas forman parte de la cadena de valor de la Compañía en Uruguay para que todos los días puedas disfrutar de una Coca-Cola bien helada junto a quienes te acompañan a lo largo de este camino.

Si querés saber más sobre el impacto socio económico del sistema Coca-Cola en Uruguay podés leer esta nota.