En tiempos en los que todavía es necesario seguir trabajando para lograr la igualdad de género, historias como la de Alejandra Burns rompen con el paisaje imperante en el mundo laboral y ayudan a allanar el camino hacia la anhelada equidad.

Cuando 21 años atrás Alejandra entró por primera vez a las oficinas de Coca-Cola FEMSA Uruguay (por aquel entonces Montevideo Refrescos) no tenía manera de saber que se adentraba en un mundo en el que el hecho de ser mujer era indiferente para el desarrollo de la carrera que estaba emprendiendo.

“La participación de las mujeres en Coca-Cola FEMSA, embotelladora de la Compañía en Uruguay, es muy alta” explicó Alejandra a Journey y recordó que “la directora general es mujer, el 50% de los cargos gerenciales están ocupados por mujeres y a nivel de jefaturas esa proporción llega casi al 40 por ciento”.

Aquellos primeros pasos de Alejandra en el mundo Coca-Cola se dieron en el departamento de Ventas. Tenía 24 años y la oportunidad de sumarse a ese equipo marcó a fuego su carrera al poder conocer de primera mano el mundo del consumo masivo. “Tuve la posibilidad de trabajar en distintas áreas de la Compañía que me dieron muchísima experiencia y permitieron que me desarrollara a nivel profesional y humano. Me sentí siempre muy cómoda porque pude ponerle mi impronta a cada uno de los cargos que ocupé”, señaló.

Desde el departamento de Ventas la carrera de Alejandra no dejó de crecer y se desempeñó en distintas áreas de la Compañía. En 2018 se convirtió en Jefa de Servicios de Marketing, lugar en el que desembarcó con una clara conciencia acerca de cuál era su rol y qué es lo que quiere transmitir a su equipo de trabajo: empatía. “Entiendo que es fundamental para la comunicación y para generar ambientes colaborativos que hacen en definitiva que las personas y los equipos trabajemos más felices y por lo tanto de manera más eficiente”, aseguró Alejandra.

“Como líder del equipo siento la responsabilidad de poder desarrollar a cada una de las personas que trabajan conmigo. Que cada una de ellas pueda descubrir cuál es su potencial, cuál es su misión y que tenga las oportunidades de desarrollarlas en el área en que se encuentra”, agregó.


Madre de Federico de 12 años y de Francisco de 8, y luego de 21 años de experiencia en la Compañía, Alejandra no duda, Coca-Cola se convirtió en su segundo hogar. Y para que eso sucediera fueron clave “las políticas de la Compañía que apuntan mucho al equilibrio entre la vida personal y profesional y que valoré y valoro mucho como madre. Fueron estas políticas las que me hicieron seguir apuntando a crecer dentro de la organización. Encontrar ese equilibrio hizo más fácil congeniar ambos aspectos de la vida”.

Esas mismas políticas son las que hacen que historias como la de Alejandra, que en otras organizaciones podrían ser excepciones, en Coca-Cola FEMSA Uruguay se repiten en todas las áreas. Son las historias de las mujeres que pudieron acceder a beneficios y oportunidades que pensadas para que todos estén a la par. La posibilidad de combinar horarios laborales como responsabilidades propias de la maternidad, la opción del home office, el reintegro progresivo de la licencia maternal que llega hasta el noveno mes de vida del bebé y las salas de lactancia son algunas de las decisiones, a veces pequeñas, que generan sin embargo grandes cambios.

“La Compañía es una parte muy importante de mi vida y tengo un sentido de pertenencia muy fuerte. Eso tiene mucho que ver con los valores pero también con las marcas con las que trabajamos” concluyó Alejandra. 

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