Desde hace ocho años la Fundación Avina y Coca-Cola trabajan juntas en proyectos de cuidado del agua en América latina. Las iniciativas, orientadas a la conservación y reposición del agua en algunas de las más importantes cuencas hídricas de la región, están, en definitiva, preservando la vida. Entre los ejemplos más destacados del trabajo conjunto de ambos aliados se encuentra el que se desarrolla en la Reserva de Biosfera de Oxapampa de Perú, y en el Valle del Lunarejo, en Uruguay.

La mujer que juega un rol fundamental detrás de cada uno de estos proyectos, que lograron aunar los esfuerzos de empresas privadas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas, es Zoraida Sánchez, coordinadora de Programas de Acceso al Agua en Fundación Avina para Perú y Uruguay, y una convencida de la necesidad de avanzar regionalmente en la definición de una agenda común por el agua.

Para Zoraida, el enfoque colaborativo impulsado por Fundación Avina desde hace ya 25 años fue fundamental para poder adoptar una mirada integral en el caso de los recursos hídricos. "No solo es el agua que nos llega a casa, sino es saber dónde se origina, desde dónde viene. La fuente. Y también significa pensar en todos los millones de habitantes que hoy no tienen acceso al agua", explicó a Journey.

Zoraida vive en Lima. Con 11 millones de habitantes, la capital peruana una de las ciudades más densamente pobladas de Sudamérica. Allí, el 10% de la población no tiene todavía acceso a agua a través de una red pública, al tiempo que el modo de vida moderna generó que muchos de quienes sí cuentan con agua potable no se preocupen por el origen de este recurso. Zoraida trabaja para que eso cambie.

Por eso se sumó a la campaña “Volver al Origen”, impulsada desde Coca-Cola en el Cono Sur, que convoca a un manejo más responsable de las fuentes de agua. En tiempos en los que una de cada cuatro personas en el mundo sufre escasez hídrica, Zoraida está convencida de que iniciativas como ésta ayudan a concientizar a millones de personas: "Volver al origen nos interpela a retomar el vínculo con la naturaleza, con ese equilibrio a veces quebrado por nuestras prácticas diarias", aseguró.

Pero así como es necesario realizar un inmediato llamado a la acción, la ejecución de proyectos en zonas de interés hídrico es lo que hizo posible que campañas como “Volver al Origen” puedan mostrar resultados concretos en la conservación del agua. En el caso de Coca-Cola, por ejemplo, las iniciativas de cuidado medioambiental que impulsa le permiten desde 2015 cumplir su compromiso de devolver a la naturaleza el agua que utiliza en sus bebidas.

"En el Perú estamos trabajando en Oxapampa alrededor de dos microcuencas: la del Chorobamba y del Pichis. Bajo el liderazgo de la Municipalidad Provincial, más de 40  agricultores y ganaderos, cuyos predios están ubicados alrededor de los bosques, se han comprometido a tener prácticas más responsables para preservar el agua que luego es consumida por la población", explicó Zoraida.

“En Uruguay, en el Valle del Lunarejo, estamos comprometidos con restituir el agua a la naturaleza. A través del cuidado de la vegetación autóctona se evita la compactación y erosión de los suelos. Esto permite que el agua de lluvia se infiltre de manera natural", explicó.

Para conseguir este objetivo se trabaja codo a codo con productores locales promoviendo prácticas agrícolas sustentables, la eliminación de los agroquímicos y el cuidado de los suelos destinados al pastoreo de ganado. "Logramos de esta manera no sólo incrementar la disponibilidad hídrica, sino también cuidar a futuro la calidad del recurso hídrico en ambas reservas de biosfera", señaló.

Para Zoraida, estas buenas prácticas son una forma de rescatar y revalorizar el conocimiento ancestral heredado por los hombres y mujeres del campo. "Durante años nuestros antepasados han cuidado el agua, entendiéndola como un elemento indispensable para la vida", señaló.

"Lo más hermoso de estos años de trabajo es haber logrado esta participación activa y voluntaria de los hombres y mujeres que están firmando acuerdos voluntarios para cuidar el suelo, para cuidar el agua y para cuidar los bosques. Por eso debemos reconocer su trabajo en favor de la conservación de la naturaleza", manifestó Zoraida, esperanzada por un futuro en el que todos los actores involucrados se unan a esta causa, primer paso para volver al origen. "El cuidado del agua está lleno de simbolismo, y uno de esos actos simbólicos es este compromiso" concluyó.

Si querés saber más sobre el trabajo de Coca-Cola y Avina en el Valle del Lunarejo te invitamos a visitar esta sección.