Junto a sus aliados estratégicos Coca-Cola Uruguay aportó su red y sus recursos para atender las urgencias propias de un mundo que se vio envuelto en una pandemia, sin que eso le significara detener la marcha de sus programas y compromisos de larga data .

El concepto suele aplicarse casi exclusivamente para las discusiones ambientales, pero en realidad va mucho más allá: para Coca-Cola, ser sustentable también se trata de pensar a largo plazo, tal como lo ha hecho la Compañía en Uruguay a lo largo de toda su historia, cuidando cada eslabón de su extensa cadena de valor con vistas a seguir brindándole apoyo al crecimiento colectivo. Se trata de un pilar esencial en el éxito de cualquier empresa dedicada a los productos de consumo masivo, y el 2020, más allá de todas sus urgencias y dificultades, no fue la excepción. Más bien todo lo contrario, según las conclusiones que se desprenden del último Reporte Social, Ambiental y de Gobernanza corporativa global 2020 de la Compañía.

En los momentos más urgentes, la prioridad estuvo en atender la emergencia sanitaria, y centrar nuestros esfuerzos en ayudar a las comunidades a través de asistencia en todo el mundo. Así, en Uruguay, donamos más de 3.000 litros de bebidas para la hidratación del personal de salud y voluntarios. Además, junto con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) donamos tres ambulancias a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), para que los vecinos de ciudades más distantes pudieran recibir atención médica inmediata en su traslado a centros de salud equipados.

 Luego el próximo paso fue darle un impulso para salir adelante a 23.000 pequeños comercios. En Uruguay, Coca-Cola tiene 27.000 clientes, y los pequeños emprendimientos son los grandes protagonistas de su extensa cadena de valor, que emplea en el país a más de 13.400 personas de manera directa e indirecta.

Por eso, en alianza con Endeavor Uruguay, Cambadu, el Instituto Kolping y el Centro de Promoción por la Dignidad Humana (Ceprodih), el programa Estemos Abiertos buscó llegar a 300 almacenes de Montevideo y a 100 emprendimientos de la capital y el interior del país para apoyarlos en su reactivación durante la pandemia. Todos tenían necesidades diferentes, pero compartían un valor esencial para la Compañía en este escenario de desafíos: las ganas de salir adelante.

El 2020 marcó también el cierre de 5by20, el programa global de Coca-Cola para apoyar el desarrollo económico de 5 millones de mujeres. En alianza con Endeavor Uruguay, Ceprodih y el Instituto Kolping, la bajada local de ese compromiso global, Emprendemos Juntas, celebró el acompañamiento a 5.000 mujeres desde 2017.

En ese sentido, el trabajo junto a socios estratégicos fue clave en los proyectos puertas afuera del Sistema Coca-Cola, entre los que resulta imposible no mirar, ahora sí, a lo que respecta al ambiente.

En relación al cuidado del agua, se lograron nuevos avances para llegar con agua segura a más lugares del país, y se continuó trabajando en la protección de áreas verdes y recursos hídricos naturales. Lo mismo en el caso del compromiso global por Un Mundo Sin Residuos, con el que la Compañía busca llegar a 2030 recuperando el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado. Para ello, Coca-Cola Uruguay impulsó nuevas soluciones que incentivan el reciclaje y promovió el uso de los envases retornables.

A continuación, te presentamos un resumen de los resultados del Relatorio 2020 de Coca-Cola Uruguay. Un año atípico, es cierto, pero que no impidió continuar con la misión de refrescar al mundo y marcar la diferencia.