Junto a la Fundación Avina, la Fundación Indra, la Intendencia de Rivera y la DINAMA, Coca-Cola de Uruguay lleva adelante desde 2016 un ambicioso proyecto de conservación del bosque nativo y los recursos hídricos en el Valle del Lunarejo.

A Nathaly Olivera no le resultó sencillo dejar la casa paterna para seguir sus estudios en la ciudad. La distancia con su familia y con la desbordante naturaleza en la que había pasado su infancia le pesaba. Fue su madre quien la instó a seguir su propio camino sin por eso desdeñar del legado familiar que la atraía.

Así nació “Miradores del Valle”, un emprendimiento que le permitió a Nathaly construir su propio futuro  combinando sus ansias por regresar al Valle del Lunarejo con la preocupación por el cuidado del ambiente que heredó de sus padres.


En 1998 los padres de Nathaly se radicaron en el Valle del Lunarejo, “el pulmón” del departamento de Rivera y “del mundo” como ellos mismos lo denominan. Desde entonces se dedican a la cría de ganado con conciencia ambiental por medio del sistema de pastoreo rotativo para minimizar el impacto sobre el suelo y a la producción orgánica.

Así fue como Nathaly aprendió desde pequeña que la búsqueda de un sustento puede ir de la mano con el cuidado del ambiente. Guiada por los conceptos de ecoturismo y turismo rural dio forma a “Miradores del Valle” y trazó un sendero para llevar a los turistas a conocer ese paraíso de la biodiversidad que muchos uruguayos desconocen. Al mismo tiempo, volvió sustentable una gran porción del campo familiar al que hasta el momento no se le sacaba



En medio de este crecimiento personal y empresarial, la familia recibió una propuesta que daría todavía más sentido a sus emprendimientos sustentables. Las fundaciones INDRA y Avina, con el apoyo de Coca-Cola, les propusieron alambrar su campo de modo de evitar el ingreso de ganado al monte nativo. De esta manera se lo preserva y facilita su regeneración al mismo tiempo que se protegen los recursos hídricos vitales de la zona.

Los Olivera aceptaron de inmediato la propuesta. Es que para ellos conservar “el pulmón del mundo” es un prioridad. Para Nathaly significó, además, dar un paso más en su proyecto de ecoturismo al cuidar las nacientes de agua así como la flora y fauna autóctonas que tanto enamoran a los turistas que visitan el Valle.


Hoy, Miradores del Valle recibe unos 1.000 visitantes al año. Uruguayos, holandeses, noruegos, latinoamericanos, turistas del mundo. Cada vez que se abre la portera de madera una nueva historia llega, una nueva persona para conocer, una nueva oportunidad para confiar y seguir creciendo.

 “Miradores del Valle fue el impulso para mi independencia, fue el impulso para abrir mi cabeza” explicó a Journey Nathaly, quien confió que en 10 años imagina su emprendimiento “mucho más grande, trabajando mucho más y permitiéndome seguir invirtiendo en mi sueño que es el campo”.

Si querés saber más sobre el proyecto de conservación del bosque nativo y los recursos hídricos de Coca-Cola en el Valle del Lunarejo podés visitar esta sección.