¿Todos los desechos van al mismo lugar? ¿Vale la pena separar los materiales? ¿Las botellas con etiquetas se pueden reciclar? Journey conversó con Agustín Tassani, Presidente del Centro Tecnológico del Pástico (CTplas) y con Federico Baráibar, Director Ejecutivo de Compromiso Empresarial para el Reciclaje (CEMPRE), para saber cuánto de mito y cuánto de realidad hay en la actualidad en materia de reciclaje en Uruguay.

1.     Los plásticos se pueden tirar sucios en los contenedores de reciclaje.

FALSO – A pesar de que se podrían tirar sucios, limpiarlos implica que hay que destinar más recursos al proceso de reciclaje. “Hoy en día, en Uruguay no tenemos las condiciones necesarias para limpiarlos y reciclarlos. Los plásticos que no fueron lavados ensucian aquellos que están limpios y de esta manera se echa a perder el trabajo que se tomaron otras personas” explicó Agustín.

Como salvedad a este punto Federico aseguró que en el caso de las botellas de bebidas alcanza con que estén vacías pero ratificó que efectivamente el resto de los plásticos no pueden estar sucios tal como explicó Agustín.

2.     Las bandejas de espuma no se reciclan.

FALSO – Las bandejas son reciclables. En la actualidad en Uruguay no se realiza ese proceso, pero sí se prepara el material para su exportación. Agustín contó que “Pedernal (empresa especializada en gestión de residuos) trajo al país maquinaria para moler las bandejas. De ellas obtienen   unos cubos compactos y eso se exporta, no se recicla acá, pero sí, las bandejas de espuma se pueden reciclar”.

3.     Los productos reciclados pierden calidad.

FALSO – “No, para nada. Cambian algunas propiedades, pero también existen aditivos para mejorarlos. Además, un producto no tiene porqué ser 100% reciclado, puede ser parte reciclado y parte virgen”, afirmó Agustín. En este mismo punto Federico explicó que la eventual pérdida de calidad en algunos casos de productos reciclados, está relacionada a la calidad del proceso de obtención del material post consumo y del proceso de reciclaje propiamente dicho, no a una propiedad inherente de los plásticos.


4.     El impacto que genera una persona por clasificar sus residuos no tiene una incidencia real.

FALSO – Agustín aseguró que en Uruguay es esencial avanzar hacia otro paradigma, que implica un cambio en los hábitos de reciclaje de la población ya que: “el volumen industrial es importante, pero eso ya se encuentra dentro de los circuitos de reciclado y hay muchas formas de manejarlo internamente en las empresas, ahora lo que falta es el aporte de los ciudadanos”.

Por caso, Federico explicó que “si una persona separase los cartones, papeles, botellas de plástico y latas para destinarlas al reciclaje, reduciría entre un 15 y un 20% los residuos que genera. Si además se animara a hacer compost doméstico, reduciría entre un 30 y un 40% más. De modo que con un poco de esfuerzo podemos reducir un 60% los residuos que enviamos a enterramiento… ¡a eso le llamo un impacto significativo!”

5.     No es necesario clasificar entre residuos reciclables, sólo con separarlos de los no reciclables  es suficiente.

VERDADERO/FALSO – En Uruguay es necesario seguir profundizando en la educación sobre el reciclaje. Hoy en día el que la población comience a separar los reciclables de los no reciclables  ya implicaría un gran avance. Sin embargo, ese es apenas el primer paso por lo que, aseguró Agustín, todavía queda mucho camino por recorrer y hábitos sustentables por adquirir.

6.     El gasto de energía que se utiliza durante un proceso de reciclaje es más dañino que el beneficio de reciclar.

FALSO – “No, los plásticos como el PET, son todos termoplásticos, lo único que implica su reciclaje básicamente es un proceso de molienda y de lavado, proceso en el que incluso el agua que se usa, recircula, no se tira, y vuelve a ser utilizada. En algunos casos se realiza un proceso de peletizado o destrucción para obtener el grano. En otros, esas primeras escamas ya se pueden moldear y ese es un material que está pronto para ser usado de nuevo”, explica Agustín.

En el mismo sentido se pronunció Federico para quien “en general la energía empleada en reciclar es menor a la empleada en producir un material nuevo, máxime si se considera que tiene un beneficio adicional y es que el material recuperado no acabará enterrado o en diversos ecosistemas”.

7.     Si una botella tiene etiquetas no se puede reciclar.

FALSO – Las etiquetas se pueden reciclar. Incluso existen algunas diseñadas con el mismo material que la botella, por ejemplo hechas de PET o polietileno, para que sean compatibles y que todo sea reciclable y se realice en el mismo proceso.

Si querés saber más sobre el reciclaje en Uruguay podés leer esta nota.