Parece evidente; sin embargo, muchas veces son precisamente estas certezas las que escapan a muchos. Una de las primeras cosas que tuvieron en cuenta el gobierno de Canelones y Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre) a la hora de instalar 14 nuevas “estaciones de reciclaje” en las bajadas de playa en la Costa de Oro fue garantizar que los Eco-Puntos se construyeran, también, con materiales reciclados.

Para alcanzar este objetivo se aliaron con dos actores que, cada uno desde su área, aportaron lo que estaba faltando para que esta nueva apuesta por profundizar la cultura del reciclaje en Uruguay fuera un éxito.


Con una fuerte preocupación por la innovación y el cuidado del ambiente, Uruplac es la única empresa en Uruguay que recupera residuos multilaminados o combinados para transformarlos en un producto nuevo que sustituye otros de material virgen. Las placas que elabora están hechas con un 85% de materiales plásticos y un 15% de materiales multilaminados, y son ideales para el uso en la intemperie por su gran resistencia y características especiales: impermeables, resistentes a microorganismos, larvas e insectos, tienen un muy bajo índice de contaminación y no contienen agentes químicos ni fenólicos.

"Para nosotros, las principales alianzas son las que más fomentan el uso de las placas, porque cuanto más se usen, más se recuperan residuos que de otra forma terminarían en los vertederos", aseguró a Journey Lumber Andrada, socio de Uruplac, para explicar el valor de los acuerdos a la hora de estimular la utilización de las placas plásticas que elaboran a partir del reciclaje. Y es que con el objetivo de confeccionar productos hechos con material reciclado, se gestó la alianza entre Nido y Uruplac, de la que resultó la producción de las Estaciones de reciclaje instaladas en Canelones.

Estaciones de reciclaje
Las Estaciones de reciclaje ubicadas en las bajadas a las playas canarias incentivan la separación de los residuos también durante las vacaciones

Para la elaboración de los contenedores, Uruplac abasteció de placas provenientes del reciclaje a Nido, una cooperativa que comercializa productos de pequeños emprendimientos uruguayos alineados con valores propios de la economía circular, y que a través del diseño agrega valor para favorecer su comercialización. Fue así que a partir de un equipo conformado por la diseñadora industrial Maia Barboza y tres emprendedores de Nido, co-diseñaron los contenedores de las Estaciones de reciclaje de Canelones.

"Cada contenedor realizado en Nido con la placa de Uruplac impacta generando trabajo e inclusión a quien lo necesita, promueve el cuidado del ambiente dando valor a los residuos y educa sobre la importancia de una economía circular", apuntó Mariela Pérez, directiva de Nido, en relación al papel sensibilizador de estos ecopuntos que invitan a la reflexión y a adoptar un cambio de hábito para vivir más sustentables.

En ese sentido, Lumber agregó que los contenedores forman parte del inicio del ciclo del reciclaje: la separación en origen, y por eso, aseguró,  "no tiene sentido usar materia prima virgen para hacer contenedores de clasificación de residuos. Usar reciclado motiva a reciclar". Y es que las buenas prácticas son contagiosas y los proyectos como los de estas dos organizaciones se potencian cuando suman sus esfuerzos.

Estaciones de reciclaje

Una nueva oportunidad

Con el objetivo de estimular el consumo responsable y despertar la imaginación en los consumidores, Lumber enumeró algunos ejemplos de usos de las placas recicladas: cobertizos livianos, casas para mascotas, construcción de viviendas, techos para proteger a los animales en los tambos, composteras, macetas, placares para garajes o depósitos, casitas para juego de niños, entre otros.

"Nos enamoramos de estas placas porque admiten residuos que no poseen valor en el mercado y que seguro irían a enterramiento", aseguró Mariela entusiasmada y orgullosa por el aporte significan para la economía circular.

Alianzas como la de Nido y Uruplac con la intendencia de Canelones y Cempre, organización de la que forma parte Coca-Cola, son las que permiten imaginar Un Mundo Sin Residuos, el compromiso de la Compañía a nivel global para recuperar y reciclar el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.