Lucía Contatore dejó sus estudios de arquitectura para dedicarse de lleno a su emprendimiento Oh! Chocolaterie. A su pasión por el chocolate y la búsqueda de nuevos sabores y texturas ahora sumó la experiencia de Emprendemos Juntas para potenciar su negocio.

Los caminos que pueden llevar a alguien a convertirse en emprendedor son tantos como variados. Algunas veces incluso la puerta de entrada a ese mundo puede ser la casualidad. Tal fue la experiencia de Lucía Contatore, una joven de 28 años que desde hace 6 está al frente de su propio emprendimiento: Oh! Chocolaterie, una fábrica de chocolate artesanal que fue creciendo de a poco y que encontró en Emprendemos Juntas las claves para desarrollar todo su potencial.

“Empecé a hacer chocolates después de visitar una librería para hacerle un regalo a un amiga que estudiaba cocina y me encontré con el libro ‘Lo mejor del chocolate’. Y así empecé a probar y a cocinar cada vez más. A la vez a mis amigos les gustaba lo que hacía y me empezaban a pedir cada vez más y terminé más colgada, investigando cosas nuevas. Cuando me quise dar cuenta estaba buscando cursos para hacer y proyectando mi propio emprendimiento” contó Lucía a Journey.

Una vez lanzada por este camino Lucía ya no pudo parar. En sus comienzos trabajaba con símil chocolate pero a medida que comenzó a especializarse se sintió obligada a dar un salto de calidad y comenzó a elaborar sus productos con chocolate puro.

En un principio tuvo que dividir su vida, mientras apostaba a perfeccionar y hacer crecer su incipiente emprendimiento también seguía adelante con sus estudios para graduarse de arquitecta. Pero cuando la empresa comenzó a tomar forma y a volverse más profesional tuvo que elegir entre su carrera y su sueño.

Cuando el chocolate se impuso a los ladrillos el compromiso con su emprendimiento se potenció y hasta consiguió una línea de financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para importar la nuez de cacao y elaborar su propio chocolate. “Seríamos la primera chocolatería en tener ese tipo de chocolate en Uruguay” contó.

Hoy Lucía trabaja con chocolate belga como materia prima de sus productos junto a dos asistentes a las que capacitó para la producción de bombones, tabletas, conejos y huevos de pascua.

La clave de Oh! Chocolaterie “es que el producto sea de la mejor calidad” explicó y por ello trabaja solo con ingredientes cuidadosamente seleccionados, frescos y sin conservantes ni aditivos.

Crecer de la mano de los que más saben

A las ganas y esfuerzo que le puso a su emprendimiento Lucía buscó siempre sumarle el acompañamiento y la experiencia de los que más saben. Así fue como llegó a Emprendemos Juntas, la iniciativa que el año pasado llevaron adelante Coca-Cola y Endeavor y cuya segunda edición ya se puso en marcha semanas atrás.

“Me llegó la invitación y pensé que quizás era una buena oportunidad para escuchar a personas con experiencia y que me pudieran asesorar en mi proyecto” contó Lucía a Journey.

De aquella experiencia destacó la posibilidad de recurrir siempre a alguien para obtener un buen consejo ante cada duda o dificultad que debió enfrentar y comprender el valor de escuchar a quienes estuvieron antes en el mismo lugar en el que se encuentra ella hoy.


Además el poder compartir las mentorías con otras mujeres fue decisivo porque, destacó, la empatía entre mujeres emprendedoras es mayor al compartir las experiencias y obstáculos que deben enfrentar a la hora de hacerse un lugar en un mundo dominado todavía mayormente por hombres.

Emprendemos Juntas le permitió además tender una red de contactos que le sirvió para potenciar su propio negocio. “Estuvo muy bueno, creamos un red de valor para conectar los productos de cada una y potenciarlos. Se me abrieron nuevas puertas que permitieron generar nuevos proyectos para el futuro” contó.

Emprendemos Juntas forma parte de la iniciativa 5by20 que Coca-Cola lleva adelante a nivel global y por la cual apuesta a empoderar económicamente a 5 millones de mujeres para el año 2020. En Uruguay la primera edición del programa buscaba impactar positivamente en 500 mujeres y terminó superando todas las expectativas al alcanzar a casi 700 a través de mentorías grupales, individuales, capacitaciones y distintos talleres.

Un futuro prometedor

Oh! Chocolaterie está en plena etapa de crecimiento y con intensos cambios. Su principal objetivo en la actualidad es seguir estudiando el cacao y reorganizar la empresa para que siga creciendo sin perder esa marca que Lucía le dio: el incesante trabajo e innovación con el chocolate.


“Me estaba volviendo muy empresaria, lo que está bueno porque es necesario para que la empresa funcione, pero, por otro lado, lo que realmente hizo que me dedicara a los chocolates es el amor que le tengo al producto y eso lo estaba dejando un poco de lado. El objetivo ahora es volver al rumbo”, admitió.

A todos les gusta el chocolate, pero su público específico es aquel que quiere saber lo que está consumiendo, que se preocupa por ello y que prefiere comer chocolate puro sin aditivos ni conservantes.

Para que este público crezca, el objetivo de Lucía es comunicar, educar y trasmitir todo lo bueno que tiene su producto y animar a la gente a que pruebe la infinita variedad de sabores que tiene el chocolate.

Si querés saber más sobre el programa de Coca-Cola y Endeavor, Emprendemos Juntas, podés leer esta nota