Es quizás un signo de los tiempos que cambian, o de la creciente toma de conciencia acerca de la necesidad de generar cambios que nos permitan avanzar hacia formas de vida más sustentables, lo cierto es que las más de 600 personas que colmaron el Centro de Convenciones del Laboratorio Tecnológico de Uruguay (LATU) para participar del evento “Pensar el futuro juntos” dan cuenta de la nueva era que se abre y los desafíos que ello supone.

Organizado por Deres para celebrar sus primeros 20 años de trabajo, el evento reunió a referentes tanto del sector público como del privado para seguir avanzando en el diálogo sobre todos los temas vinculados al compromiso asumido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) delineados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el año 2030.

Dos ejes centrales estructuraron las distintas conferencias y paneles que se sucedieron a lo largo de toda la jornada: impacto social e impacto ambiental.


Por la mañana el auditorio contó con un único escenario sobre el que se realizaron ponencias sobre financiamiento y estrategias de negocios para el desarrollo sustentable y la economía circular, entre otros temas.

Por la tarde, y con un novedoso sistema dotado de auriculares con distintos canales, se ofrecieron en un mismo escenario distintas conferencias en simultáneo sobre ambiente e impacto social, una apuesta por la sincronicidad que ratificó que para alcanzar los ODS es necesario profundizar el trabajo en conjunto.

Coca-Cola y un fuerte compromiso con la economía circular

Entre los invitados por Deres para pensar el futuro estuvo Silvina Bianco, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola Uruguay y Paraguay, que integró el panel sobre economía circular junto a María José González de Biovalor; Fernanda Milans de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE); Eta Bialatti, de la Embajada de Finlandia en Argentina y Federico Gutiérrez de Cementos Artigas.

Silvina dio cuenta de la experiencia de la Compañía con su iniciativa global Un Mundo sin Residuos, a partir de la cual se comprometió a recuperar y reciclar para el año 2030 el equivalente al 100% de los envases que introduce en el mercado.

“Nos convoca un tema desafiante, la economía circular es el compromiso de Coca-Cola con Un Mundo sin Residuos. El objetivo es llegar a recuperar el 100% de las botellas que tenemos y poder incorporar hasta un 50% de material reciclado en nuestras botellas, esto es un desafío enorme y tiene tres pilares fundamentales: el diseño de envases, su recupero y el trabajo en alianza con las comunidades”, aseguró Silvina a Journey.

La Compañía comenzó a delinear estrategias para avanzar en este sentido. Entre ellas, contó Silvina, la decisión a nivel global de que para el año 2025 Coca-Cola ponga en el mercado solo envases que sean 100% reciclables, un desafío que en Uruguay ya es una realidad. A nivel local la Compañía logró este año incluso dar un paso más en el camino hacia Un Mundo sin Residuos y en noviembre pasado presentó la nueva botella de Vitale, reciclada y reciclable, fabricada 100% a partir de resina de plástico reciclado proveniente de otras botellas, la única de estas características en Uruguay.

En cuanto al recupero, la Compañía promueve la elección de los empaques retornables. En 1900 Coca-Cola lanzó su primera botella con estas características, hoy el desafío es generar mayor conciencia entre los consumidores acerca de sus virtudes. Además, a nivel regional se desarrolló una botella única para todos los retornables, por lo que todos sus productos dejaron de lado su identidad para brindar un beneficio al medio ambiente. Al utilizar el mismo diseño, lo único que varía es la etiqueta que se produce a partir de papel. Esto trajo consigo que las botellas retornables, además de tener una vida útil más extendida, sean 100% reutilizadas.


“Antes decíamos que éramos muy capaces de hacer el road to market, desde nuestras embotelladoras hacia el mercado, y ahora es el road from market. Hay que volver del mercado hacia nosotros. Ahí tenemos que poner todo el ingenio en recuperar esas botellas, y para eso estamos explorando qué está pasando en el mundo”, explicó Silvina acerca de los nuevos desafíos que enfrenta la Compañía. En este sentido Coca-Cola Uruguay ya puso manos a la obra, y hace un mes realizó una jornada para poner el foco sobre los consumidores y dialogar con ellos y evaluar cuáles son sus motivaciones y barreras al momento de descartar correctamente estas botellas.

El objetivo es ambicioso pero no imposible si se cuenta con el respaldo de la comunidad y se apuesta por la creación de alianzas con organizaciones locales. “Nosotros solos no lo podemos hacer. Sí o sí necesitamos de los otros, y en eso estamos trabajando a nivel global. Hay pactos de economía circular firmados con la Fundación Ellen MacArthur junto con otras 157 compañías. Si unimos nuestra experiencia, damos lo mejor de nosotros y cada uno se preocupa por que el envase esté donde tenga que estar, un mundo sin residuos es posible”, concluyó Silvina.

Si querés saber más acerca del trabajo de Coca-Cola en favor del medio ambiente podés visitar esta sección.