El Día Mundial del Agua invita a hacer un balance y el del último año es especialmente complejo: el problema de acceso al agua tomó una dimensión especial durante la pandemia. En ese marco y fiel al compromiso que asumió hace más de una década, la Compañía potenciará su alcance en 200 países para brindar soluciones sanitarias de impacto inmediato, y continuará con sus proyectos de largo plazo que ya alcanzaron más de 10,6 millones de personas en el mundo. En Uruguay, proyectos como el del Valle del Lunarejo marcan el rumbo de un trabajo conjunto entre privados, instituciones de gobierno y ONGs.

El 29% de la población mundial, es decir 2.200 millones de personas carecen de seguridad en la gestión de los servicios de agua potable, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una realidad que expone la necesidad urgente de acciones concretas y conjuntas.

Es en este marco que, en el Día Internacional del Agua, Coca-Cola reafirma su compromiso con el cuidado del agua, que implica utilizar el tamaño y escala de su negocio en alianzas estratégicas con más de 100 socios a lo largo de todo el mundo, para hacer la diferencia donde más se necesita.

En Uruguay, Coca-Cola lleva adelante junto a la Fundación Indra, la Fundación AVINA, la intendencia de Rivera y el SNAP un ambicioso proyecto de conservación del agua en el Valle del Lunarejo. Desde 2016 ya se lograron proteger más de 3.000 hectáreas de bosque nativo, lo que permitió mejorar la infiltración del agua en hasta cuatro veces en la zona.La emergencia que detonó la pandemia redobló nuestros esfuerzos para facilitar el acceso a agua segura a comunidades vulnerables del país.

En Alianza con Proyecto Agua Segura, Coca-Cola Uruguay implementó 38 filtros microbiológicos en escuelas rurales y una policlínica de los departamentos de Rivera, Tacuarembó, Salto y Durazno que permitió que más de 1.200 personas tuvieran acceso a fuentes de agua segura.

PAS-Paso de las Piedras

Cuidado del agua, un compromiso a nivel global

Hace más de una década la Compañía desarrolló una política marco de manejo de agua basado en cuatro pilares: Proteger cuencas, Reabastecer el agua que utiliza en sus bebidas, Reducir el consumo de agua en sus plantas y Reciclar el agua de sus procesos productivos.

Gracias a ese trabajo, desde 2015 –cinco años antes de lo previsto- la Compañía alcanzó  la meta global de regresar a las comunidades y la naturaleza el 100% del agua utilizada en sus bebidas, porcentaje que desde 2019 supera el 160 por ciento.

Este año la Compañía está lista para dar un paso más en su compromiso con el cuidado del agua a través de su estrategia global de agua 2030 con una visión: lograr la seguridad hídrica para las comunidades en las que opera y para los productores agropecuarios que están al inicio de su cadena de valor. Esta es una visión compartida con sus socios embotelladores e implica una asociación en todo su sistema y junto a los gobiernos, las ONG, el sector privado y la sociedad civil.