Giselle Della Mea es una de las fundadoras de la asociación civil Sistema B Uruguay. Hace cinco años se hizo una pregunta que sonaba descabellada: ¿cómo hacer para que los empresarios uruguayos generaran con sus negocios un impacto positivo en la sociedad? Sin embargo, pronto  descubrió que no estaba sola en esa búsqueda; que eran varios los emprendedores uruguayos que se planteaban el mismo desafío.

Así fue como, junto a otros nueve empresarios, encontró que la organización mundial Sistema B representaba precisamente esas mismas ideas e inquietudes que los unían. Desde 2010 Sistema B certifica a las empresas según su relación con el medio ambiente, el aporte a la sociedad que las rodea y la economía sustentable. En 2013, los emprendedores uruguayos decidieron sumarse a esta iniciativa y, tras un año de trabajo, fundaron Sistema B Uruguay.

A partir de entonces la organización introdujo conceptos que, para gran parte de los actores económicos uruguayos, eran una novedad. Había mucho camino para trazar y mucho que explicar. Sin embargo, hoy Giselle reconoce que cuando comenzaron a plantear lo que proponía Sistema B, se encontraron con un país cuya naturaleza estaba alineada a lo que ellos querían hacer. “Nuestra esencia tiene mucho que ver con lo ‘B’, porque no tenemos los niveles de consumo que tienen otros países, nuestra relación con el mercado es diferente, somos un país que no le hacemos tanto daño al mundo y que tenemos una escala bastante ‘B’”, explicó Giselle a Journey.

Bebo Gold es unos de los miembros del directorio de Sistema B Uruguay. 

Pilares para una práctica productiva sustentable

Sistema B es una organización que incentiva a las empresas a generar cambios internos y desarrollar buenas prácticas sobre la base de tres pilares: el desarrollo de una economía sustentable; la inclusión e igualdad social, y la conciencia y cuidado del medio ambiente. Para lograrlo, realizan diversas acciones, la más conocida es la certificación de Empresas B.

Luego de tres años, ya son diez las compañías uruguayas que recibieron esta certificación y otras 300 iniciaron el proceso para obtenerlo, de entre las cuales, al menos la mitad ya evolucionaron un 40% en sus buenas prácticas. En este sentido, Giselle confía en las capacidades del país: “hay interés por estos temas, Uruguay es permeable a esto, el problema es que tenemos que asimilarlo como tal e instalar esos patrones culturales. Nosotros tenemos todo el potencial para ser el mejor país para el mundo, lideramos muchos rankings, pero nos falta que todas estas personas, las que queremos ir para ese lado, estemos alineadas en el mismo ecosistema”.

Sistema B Uruguay creó el concepto “Multiplicadores B” que ya se aplica en otros países del mundo.


Desde Sistema B Uruguay se introdujo el concepto de “Multiplicadores B”: un programa que se planificó en el país y que posteriormente fue exportado a otros. Consta de una capacitación, mediante un curso online, donde los participantes son instruidos en la filosofía que sustenta al pensamiento “B”. El objetivo es que los empleados de las empresas B repliquen y promuevan las ideas en sus círculos y se conviertan en agentes de cambio.

Bebo Gold, Miembro del Directorio de Sistema B, explicó que ser multiplicador implica ser parte de un movimiento. Esas personas impulsadas por la idea de generar un cambio “se encuentran, se empiezan a conocer, se motivan para ser emprendedores o intraemprendedores, son parte de un movimiento en Uruguay y parte de un movimiento global”, explicó Bebo.

En un país en el que Estado tiene un rol muy activo, Sistema B juega un papel de articulador entre empresas y Estado. Para unificar a todos los actores en torno a un mismo objetivo, Sistema B desarrolla distintas iniciativas, como el futuro lanzamiento del programa Ciudades + B en Uruguay. También están organizando el “Día B + fiiS” , un evento que se realizará el 24 de setiembre en Kibón, donde se presentará la propuesta para convertir a Montevideo, Flores, Rivera y Paysandú en Ciudades B. Esto significa que empresas, instituciones públicas y ciudadanos buscarán de manera conjunta estrategias para cambiar la forma en la que se relacionan con la ciudad, y así dejar de utilizarla como un recurso y pasar a ser agentes de cambio, cuidado y transformación positiva, con el desarrollo de una economía sustentable y el cuidado del medio ambiente como bandera.

Si querés saber más sobre empresas con certificación B podés leer esta nota.