Los emprendimientos turísticos en el Valle del Lunarejo han ganado protagonismo en los últimos cuatro años. César es uno de los 21 productores socios del programa de conservación de bosque nativo y recursos hídricos que impulsa Coca-Cola Uruguay y al igual que mucho de ellos, también logró conjugar su actividad comercial con la protección del ambiente.

Cuando se describen los atractivos turísticos de Uruguay, los paisajes y propuestas al sur del Río Negro suelen encabezar la lista. Pero es en el "norte olvidado", como muchos lo llaman, donde los propios uruguayos quedan deslumbrados por la belleza única de la zona. Eso mismo sucede en el Valle del Lunarejo, situado al nordeste del departamento de Rivera.

Grandes cerros de cimas amesetadas, valles con tupidos montes vírgenes, bosques subtropicales, cascadas, quebradas con pendientes pronunciadas, cuevas, saltos de agua, cañadas y cientos de especies de fauna y flora nativa, son algunas de las particularidades que vuelven único a este paisaje donde, seis años atrás, César Viera soñó su emprendimiento turístico: El Gavilán.

"Para nosotros este campo era solo monte y pradera para que comiera el ganado, fue con el tiempo y viendo la reacción de la gente al ver el paisaje que lo empecé a ver con ojos de turista", cuenta el emprendedor turístico de 25 años, al referirse al campo de su padre Milton que, cansado de la actividad ganadera, se había propuesto venderlo.

Pero César notó que los visitantes que llegaban a la zona buscaban lo que él tenía en el fondo de su casa: la mejor vista al Valle del Lunarejo. Fue así como con tan solo 18 años convenció a su padre de suspender la venta y se concentró en El Gavilán para a partir de ese momento dedicarse de lleno al turismo aventura.

Agua: la clave para el desarrollo productivo

Una vez decididos a embarcarse en el ecoturismo, los Viera se enfrentaron al desafío de reconvertir el establecimiento y adaptarlo a esta nueva actividad productiva. El mayor inconveniente era el acceso al agua y fue en ese momento que se sumaron al programa de conservación del bosque nativo y recursos hídricos que lleva adelante Coca-Cola Uruguay en el Valle del Lunarejo, junto a la Fundación Indra, la Fundación Avina, la Intendencia de Rivera y el Ministerio de Ambiente.

"Esta es una zona con dificultad para acceder al agua, fue así como identificamos la necesidad de extraerla con un molino de viento para instalar bebederos de animales lejos de la naciente y proveer a la casa del establecimiento", explica Aler Donadío, presidente de Fundación Indra y líder del proyecto de conservación, sobre la intervención del programa en El Gavilán. Con esta medida, se evitó que los animales siguieran contaminando el agua de la fuente de agua y pisoteando la zona de monte nativo.

A cuatro años de iniciado el proyecto ya es posible descubrir a simple vista cómo el bosque se está recuperando en la forma de miles de rebrotes de especies pioneras y matas. "Si no hubiera nada de vegetación, el agua escurre y se pierde. Gracias al bosque el agua va más lento, logra infiltrarse en el suelo y favorece la recarga del acuífero", explica Aler.

La historia de César es un ejemplo más de cómo el proyecto de conservación no solo impacta en la recuperación de bosque nativo sino también en la mejora productiva de la zona, poniendo a la sustentabilidad como un valor esencial para el progreso.

En poco tiempo César creó tres senderos y varios circuitos con diferentes niveles de dificultad. La experiencia además incluye un cierre de jornada con guitarreada, unas pizzas al disco de arado, una comida de olla al fuego directo o un cordero a las brasas mientras caen lluvias de estrellas.

Ahora el emprendimiento recibe al público local, y antes de la crisis sanitaria muchos turistas europeos acostumbrados a las travesías de trekking solían visitarlo con frecuencia. "Con El Gavilán el mundo viene hacia mí", afirma César, quien ya proyecta sumar más senderos y circuitos y concluye: "Para mí este lugar es vida, y es mi vida".

Si querés saber más sobre el proyecto de conservación del agua y el bosque nativo en el Valle del Lunarejo podés visitar esta sección.