Es difícil imaginar más de 35 millones de botellas, pero Pablo Luis, Gerente de la planta de reciclaje Ecopet, pide que hagamos el esfuerzo, ya que a eso equivalen las 1.000 toneladas de plástico PET que Cristalpet, la mayor fabricante de botellas del país, pone en el mercado mensualmente. Ese impactante número, calculado en envases de 600 cc, es uno de los datos que Pablo utiliza para concientizar sobre la importancia del trabajo de la planta, que tiene la capacidad de reciclar el 100% de ese plástico para que pueda volver a utilizarse.

Ecopet comenzó su actividad en 2002, como respuesta de Cristalpet a la necesidad de encontrarle una solución sustentable a las botellas que produce. Hace poco más de dos años que la planta dejó su ubicación original en el barrio Cerrito de la Victoria y se mudó a un nuevo espacio en Pando: un predio de 18.000 m2 con 10.000 m2 edificados, donde la empresa continuó profesionalizando su actividad para seguir fomentando la evolución hacia la economía circular.

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En su nueva planta, ubicada en Pando, Ecopet busca reducir al máximo su impacto ambiental. 

Todo sirve

Las botellas que llegan a la planta, en forma de fardos separados según el color, son inspeccionadas rápidamente por las operarias que se aseguran de que no haya ninguna “colada” (que se aparta para procesarse en otro momento). Posteriormente, estas botellas llegarán a un canal con agua donde se separan las tapas y etiquetas, ya que, al tratarse de distintos tipos de plástico, las primeras partes flotan, mientras que los envases de PET se hunden.

Las botellas se muelen para transformarse en escamas con las que luego se fabrica la resina. Por su parte, las tapas y etiquetas también se trituran, y tienen su destino en la industria textil. El agua que se utiliza en el proceso también forma parte de un circuito circular: la empresa cuenta con una Planta de Tratamiento de Efluentes (PTE) que permite reutilizarla. Así, se busca reducir al máximo el impacto ambiental.

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La Planta de Tratamiento de Efluentes asegura que el agua que se usa en el proceso de producción pueda ser reutilizada. 

La cadena comienza en casa

Aunque Ecopet tiene el potencial para reciclar el 100% del plástico que Cristalpet inyecta en el mercado, por el momento solo alcanza a recuperar una quinta parte. Para comprender esta situación, Pablo hace hincapié en que el reciclaje implica la cooperación de muchos actores: “Nosotros somos el cuarto eslabón de toda esta cadena. Estamos primero todos los consumidores; después están los circuitos de recolección, luego los circuitos de clasificación, que separan distintos tipos de plásticos y dentro de estos lo que es transparente y de colores. Una vez que está hecho todo ese proceso las botellas se compactan, se hacen fardos, y esa es nuestra materia prima”.

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Ecopet tiene capacidad para reciclar el 100% de las botellas plásticas que produce Cristalpet 

Para que Ecopet pueda funcionar al máximo de su potencial, es necesario que exista una articulación en todos los eslabones de la cadena. Al constatar las carencias existentes en ese sentido, la empresa adoptó una actitud proactiva: “Estamos en permanente diálogo con las Intendencias municipales viendo cómo todo esto se puede llegar a modificar”, aseguró Pablo, quien explicó que además comenzaron a trabajar en la educación: “Tomamos la decisión de acercarnos a colegios y escuelas, explicándoles nuestras posibilidades y nuestra necesidad, y dando los medios para que los niños puedan reunir botellas, además de garantizar un circuito de recolección”.

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Pablo Luis, gerente de Ecopet, está convencido de que la educación es clave para mejorar los niveles de reciclaje del país. 

Una industria con potencial

Por la escasez de materia prima, Ecopet está trabajando en un solo turno, al 60% de su capacidad, cuando podrían llegar a sumarse dos turnos más, lo que implicaría la apertura de nuevos puestos de trabajo. Además contó que existe “el compromiso de la dirección de que, si nosotros logramos al menos un 50% de recolección de las botellas, se podría hacer la inversión para tener una planta para hacer resina acá en Uruguay, con lo cual estamos hablando de muchos más puestos de trabajo”.

Como principal cliente de Cristalpet, Coca-Cola Uruguay apoya las metas de Ecopet, que suma esfuerzos para lograr un mundo más limpio y sustentable. Con la iniciativa global “Un Mundo sin Residuos”, la Compañía Coca-Cola apunta a recuperar y reciclar para el año 2030 el 100% de las botellas y latas que introduce al mercado.