Porque crear Un Mundo Sin Residuos es nuestra meta, te acercamos unos simples tips para que desde tu propio hogar comiences a reducir la cantidad de residuos orgánicos que descartas y los conviertas en compost para tus plantas.

¿Cómo hacer tu propio compost en casa?

Paso 1. Coloca los desechos orgánicos en un recipiente con tapa. Cáscara de huevo, pieles de frutas y verduras, posos de café y restos de infusiones son una excelente materia prima para facilitar el compostaje. Lo ideal es que los trozos sean pequeños y que las cáscaras de huevo se incluyan trituradas. 

Reúne, por otro lado, materia seca, como hojas, ramas o restos de la poda del jardín. También puedes incluir papel de cocina, hueveras de papel y algunos cartones, siempre que no tengan tintas y los cortes previamente para facilitar la descomposición.

Paso 2. Mezcla los desechos húmedos y la materia seca. Si cuentas con espacios abiertos como un jardín, balcón o terraza, puedes utilizar un contenedor de tamaño mediano con pequeños orificios. Si debes hacerlo dentro de casa, puedes probar con menores cantidades, eligiendo un recipiente mediano que puedas colocar dentro de otro más grande. En este caso, debes realizar agujeros en la parte inferior y en los laterales del recipiente menor, y colocar un objeto (pueden ser algunas piedras) en la base del recipiente mayor, de modo de garantizar la separación entre ambos. También puedes optar por utilizar una maceta y cubrir la mezcla con una fina capa de tierra. Ambas opciones ayudarán a reducir los olores dentro del hogar. 

Paso 3. Deja reposar el compost durante dos semanas, tiempo en el que el compost se va a precocinar. Si cuentas con un contenedor de grandes dimensiones, se recomienda recargarlo con materia orgánica cada vez que sea posible. 

Paso 4. Una vez transcurridas las dos semanas, traslada el compost a un contenedor más grande. Allí permanecerá aproximadamente tres semanas, período en el que es necesario darle dos vueltas al recipiente cada semana. Esto facilita que le entre oxígeno y de esta forma el compost no va a tener mal olor. Si estás realizando el compostaje dentro de casa, puedes dejarlo en el mismo recipiente y revolver la mezcla.

Un quinto paso opcional es cernir y secar este material para preparar semilleros, abonar macetas pequeñas o embolsarlo para facilitar su traslado, especialmente en viviendas o departamentos pequeños.