“Uruguay es el único país en el mundo que tiene una planta capaz de reciclar el 100% de las botellas de plástico PET que cada año se introducen en el mercado”. Así lo explicó a Journey Pablo Luis, Gerente de la planta de EcoPet, quien dejó en evidencia que el principal obstáculo en el camino hacia un mundo sustentable no es tanto técnico sino cultural.

Es que, graficó, “el mayor fabricante de botellas del país inyecta 900 toneladas de botellas por mes en el mercado y EcoPet está procesando sólo 120 toneladas por mes. El lugar tiene una capacidad de procesamiento mucho mayor, que no se utiliza debido a la falta de producto. ¿Dónde está el resto? El resto está en basurales”.

Las palabras de Pablo reafirman lo que ya había explicado a Journey Federico Baraibar, Director Ejecutivo de Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre) quien a mediados de 2017 aseguró que “en Uruguay el mayor desafío es multiplicar el volumen de materiales recuperados, que hoy no alcanza al 10% de la basura que se genera cada día”.

En línea con la iniciativa de Coca-Cola a nivel global, “Un mundo sin residuos” que apunta a reciclar para el año 2030 el 100% de las botellas y latas que la Compañía introduce al mercado, EcoPet apuesta a que, cada vez más, esas millones de botellas que se tiran a la basura sean recuperadas para su reciclado y reutilización bajo la forma de una nueva botella, una prenda de ropa, un accesorio, el armazón de un par anteojos o incluso en el techo de una casa.

Un círculo virtuoso tanto medioambiental como económico.

La cultura del reciclaje no conlleva sólo beneficios medioambientales sino también económicos: existe toda una industria detrás del reciclado que genera puestos de trabajo, aporta a la economía del país y brinda sustento a una gran cantidad de familias.

 “Muchas economías familiares se sustentan sobre la base del reciclado de materiales” explicó Pablo. Todos los días empresas privadas y familias por su cuenta se ocupan de recuperar miles de botellas que venden a EcoPet donde se pone en marcha el proceso que permitirá reutilizar ese plástico.

Por eso, aseguró Pablo, no se cansa de repetir que una de las claves que permitirá incrementar la cantidad de botellas recicladas en Uruguay es la concientización a través de la educación. Porque la capacidad técnica para hacerlo ya existe: sólo falta un cambio cultural.

En la misma línea se pronunció Gustavo Guzmán, encargado de Producción de EcoPet, quien le dijo a Journey que “es fundamental que se tome conciencia, y para ello los niños son importantes. Son el futuro y no una generación perdida como algunos dicen”. Esos niños, continuó, llevan luego esos conocimientos a su hogar, a un club de fútbol u otros lugares de entretenimientos para establecer una cadena que, además de ayudar al medio ambiente, genera empleos e ingresos para miles de personas.

“Coca-Cola y las empresas grandes tienen la capacidad motivadora y movilizadora para que la gente sepa que tomar una Coca-Cola no es solamente tomar algo rico, sino que es ayudar a toda una cadena”, concluyó Pablo.

Bottle to bottle

El proceso al que son sometidos los envases que procesa EcoPet es denominado bottle to bottle, (de botella a botella) nombre que ilustra la renovación del ciclo de vida del envase descartado que permite el reciclaje.

Una vez que llegan a la planta los fardos con miles de botellas aplastadas y previamente clasificadas según su color, se los somete a una segunda revisión de modo de asegurarse que el PET –tereftalato de polietileno- no se mezcle con ningún otro material no apto para envasar productos alimenticios.

Una vez superada esta segunda etapa de clasificación, los envases son cortados por máquinas desgarradoras.

Los envases cortados son introducidos entonces en grandes piletas donde se terminan de separar los restos de etiquetas y tapas de plástico de los pedazos de envase y luego pasan por un molino y una nueva pileta.

El producto final son escamas de plástico PET que son secadas y depositadas en silos para su posterior envío a una planta que las utilizará como materia prima para obtener la resina que se convertirá luego en nuevos envases u otros productos.

Si querés saber más sobre el programa “Un mundo sin residuos” de Coca-Cola podés leer esta nota.