En Uruguay se generan 2.200 toneladas de residuos cada día; cerca de 800 mil toneladas de desperdicios por año. Al menos un 30% de estos desechos podría reciclarse y casi la mitad podría compostarse. Sin embargo, en Uruguay, como en otros países de América Latina, la gestión de residuos aún es un tema que debe superar barreras culturales y logísticas.

Con el objetivo de ayudar a comprender la complejidad de este asunto e inspirar a todos los actores que intervienen en el proceso, la asociación civil Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre) organizó la charla “Casos de éxito en la gestión de residuos urbanos”, donde expertos de la región presentaron distintas iniciativas.

El encuentro tuvo lugar en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Montevideo y contó con la participación de Pablo Kohan, Director de 3verde; María José Lombardi, Gerente de Unidad de Gestión de Residuos de la Intendencia de Canelones; y Jorge Treviño, Director y Fundador de la asociación civil sin fines de lucro Ecología y Compromiso Empresarial (Ecoce).

“Con esta actividad buscamos generar conocimiento en materia de gestión de residuos, desarrollar, identificar, extrapolar modelos eficientes. Por eso, trajimos a distintas personalidades que están abordando el tema de una forma muy interesante”, explicó a Journey Federico Baraibar, Director Ejecutivo de CEMPRE, asociación civil sin fines de lucro que surgió por la iniciativa de empresas privadas, entre ellas Coca-Cola

Durante el encuentro, Jorge Treviño presentó el modelo que Ecoce lleva adelante en México, donde administra un sistema de gestión para el acopio y reciclaje de residuos post consumo de envases y empaques, el cual está basado en la Responsabilidad Compartida del Productor. La propuesta se centra en que cada actor, involucrado en esta temática, cumpla un rol activo en la cadena de reciclaje y, a cambio, se le ofrece un valor por su participación. Para Jorge es clave incluir a todos los actores, y por eso, Ecoce se encarga de articular el proceso para asegurar que estos tipos de residuos se clasifiquen, trasladen y reciclen de manera adecuada.

Los resultados de Ecoce hablan por sí solos. En 2017 por ejemplo, dicha asociación logró recuperar el 58% de los envases PET a nivel nacional. Así México se posicionó como el país de América Latina con el mayor nivel de recuperación de plástico para ser reciclado

“La importancia de la economía circular radica en que pretende evitar la generación de residuos. El objetivo es reincorporar los materiales para la fabricación de nuevos productos, ya sea los mismos u otros diferentes, pero siempre con la intención de ahorrar recursos de origen y que se utilicen una indeterminada cantidad de veces. En la economía circular esos recursos los conviertes en recursos a través del reciclaje y el reaprovechamiento” sintetizó Jorge.

Ecoce lleva 16 años trabajando en el fomento de la cultura del acopio, separación y reciclaje de envases y empaques post consumo, principalmente a través de distintos programas educativos, sinergias con gobiernos y jornadas de limpieza de fuentes de agua y sitios críticos, entre otras iniciativas.  Más de 400 compañías de la industria de alimentos y bebidas forman parte de Ecoce, una asociación que está dando muy buenos y palpables resultados.

“La basura es un problema de todos: del Estado, de las ONG, de los privados y de los inversores. Que se unan estos actores es buenísimo para que nos podamos poner todos de acuerdo sobre cómo operar y que tratemos la mayor cantidad de basura posible”, opinó Pablo Kohan, Director de 3verde, sobre el rol del sector privado.

Este ejecutivo argentino vive en México y es dueño de uno de los más importantes depósitos finales del país. Proveniente de una familia de recicladores, la conciencia ambiental lo acompaña desde pequeño y al convertirse en empresario quiso que su trabajo tuviese un impacto positivo palpable. Una muestra de ello es el sistema que diseñó para convertir biomasa residual -que recibe en su vertedero- en biodiesel.


A su turno María José Lombardi, Gerente de la Unidad de Gestión de Residuos de la Intendencia de Canelones, aseguró que es esencial conocer las particularidades de la población de cada zona para poder generar el proyecto de gestión de residuos más adecuado. “Muchas veces no se tienen en cuenta las sensaciones locales y las singularidades de cada territorio. Como representantes de los ciudadanos tenemos un rol muy importante para ejecutar proyectos según sus necesidades”, explicó María José.

En esa misma línea, Jorge consideró que es clave el trabajo de las ONG en tanto fuentes y motores de concientización y vinculación. “Toda asociación sin fines de lucro debe manejar  información correcta. Buscar alternativas internacionales, nacionales y tratar de vincular actores. Muchas veces existen las soluciones, pero no están vinculadas ni comunicadas entre sí”.

Todos los participantes del panel coincidieron en la importancia de la educación y concientización de los ciudadanos. Federico explicó en ese sentido que  “los usuarios somos centrales porque tenemos un rol que jugar hacia mejorar los sistemas de clasificación de residuos. Para eso se utilizan distintas herramientas como incentivos económicos o campañas de sensibilización. Pero tenemos que considerar la diversidad de usuarios, según barrios, clase social y económica, con lo cual es muy importante identificar qué está pasando con cada tipología para ver cómo actuamos o qué tipo mensajes se puede pasar en cada población”.

CEMPRE  trabaja en la actualidad en una investigación que promete identificar futuras líneas de acción para comenzar a trazar estrategias de comunicación segmentadas. “Hay que trabajar mucho a nivel de convencimiento de las personas, en torno a la importancia de la unidad de los distintos actores y la pertenencia sobre su territorio” concluyó Federico.

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