El trabajo en conjunto de los distintos actores de la sociedad es esencial para poder transformar las ideas en realidad. Precisamente por ello, la jornada “Juntos por el desarrollo sostenible” propuso aunar fuerzas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Estas metas fueron establecidas en 2015 desde la Organización de Naciones Unidas (ONU) y apuestan a generar una serie de cambios a nivel global para el año 2030. Se trata de una agenda de 17 puntos que abarca desde la erradicación de la pobreza en el mundo hasta la adopción de medidas urgentes contra el cambio climático.

DERES –organización sin fines de lucro que agrupa a empresas privadas con el fin de promover la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)-  y la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) se aliaron para organizar la Conferencia de Objetivos de Desarrollo Sostenible 2018, que se realizó en el hotel Four Points de Montevideo.

Desde hace un año, DERES estableció como prioridad trabajar en esta agenda y convertirse en un espacio en el que las empresas puedan encontrarse para generar un impacto positivo en la comunidad uruguaya.  Los responsables de esta organización están convencidos de que es necesaria la unión y el intercambio de distintas voces empresariales, ya que cuando se transmiten las experiencias y los conocimientos, las acciones se potencian.


Durante la jornada tuvieron la oportunidad de exponer sus experiencias y puntos de vista los representantes de diversas organizaciones. Entre ellos estuvieron Daniel Laino, presidente de DERES y quien tuvo a su cargo la apertura de la jornada; el Presidente de ANDE, Martín Dibarboure, y la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas y del PNUD, Mireia Villar Fornern.

Los participantes pudieron disfrutar además de diversos paneles en los que, desde distintas miradas, se analizó el impacto de los ODS en el medio ambiente y las comunidades, al igual que la necesidad de profundizar las alianzas entre agentes públicos, privados y la sociedad civil.

También hubo mesas de diálogo divididas por temáticas como Medio Ambiente, Consumo responsable, Fake news y democracia.

Sustentabilidad: una construcción colectiva

Silvina Bianco, Gerente Senior de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola América del Sur participó en el panel de Medio Ambiente y dio cuenta de la visión de la Compañía y las estrategias que lleva adelante para alcanzar esa meta.

En ese sentido Silvina destacó que “la sustentabilidad nunca es un punto de llegada sino que se trabaja todo el tiempo para ser sustentable, para ser positivos, buscando crear valor económico, social y ambiental”.

Las acciones de Coca-Cola orientadas a la sustentabilidad, explicó, se basan en tres pilares: Bienestar, Comunidad y Medio Ambiente. El primero de ellos tiene que ver con la esencia del negocio. “Estamos repensando de forma continua nuestro portafolio, incorporando nuevos productos, incursionando en nuevas categorías, trabajando para reducir el azúcar, innovando en el modo de comercializar nuestro productos” explicó Silvina.

Para impactar positivamente en el Medio Ambiente la Compañía se concentra en el cuidado del agua y en recuperar y reciclar sus envases.

“El agua es esencial para la vida y para los ecosistemas y es imprescindible para la prosperidad económica. Es un recurso finito pero infinitamente renovable. Es por ello que debemos cuidarlo. Tenemos un marco estratégico de cuidado de este recurso tan vital. Empezamos por reducir el agua y hacer un uso eficiente en las plantas, su tratamiento de efluente para que vuelva a la comunidad en óptimas condiciones para su re-uso y después pasamos a la protección y conservación de las fuentes”, apuntó Bianco


Coca-Cola lleva adelante un proyecto de conservación del agua en el Valle de Lunarejo. El objetivo de esta iniciativa es preservar la biodiversidad y los recursos hídricos en el noroeste del departamento de Rivera, en la frontera con Brasil.

Esta iniciativa es llevada a cabo por Coca-Cola Uruguay, en coordinación con el Instituto de Desarrollo Rural y Aguas (Fundación Indra), la Fundación Avina, la Intendencia de Rivera y el Gobierno uruguayo, a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). El objetivo consiste en proteger 3.000 hectáreas de monte nativo del Valle del Lunarejo.

“Cuando las tierras están erosionadas, ya sea por tala, sobrepastoreo o mal uso de la tierra, lo que sucede es que el agua en lugar de infiltrarse en las napas subterráneas se escurre, no se regenera, se pierde y con ella también se deteriora la calidad del suelo. Estamos trabajando desde fines de 2016 en la zona de Rivera, junto a INDRA para brindar asistencia técnica a pequeños productores que puedan colaborar con mejoras en las prácticas ganaderas, reforestar zonas degradas y generar el re-cambio  de vegetación exótica por nativa. Los suelos se vuelven más productivos. Los productores mejoran su calidad de vida. El ecosistema mejora.”, explicó Bianco.

La Compañía asumió además el desafío de generar “Un mundo sin residuos”. A través de esta iniciativa Coca-Cola se planteó el objetivo de recuperar y reciclar para el año 2030 el 100% de los envases que introduce al mercado a nivel global.

En esta línea, “hace más de diez años que Coca-Cola viene trabajando en Uruguay coordinadamente con el sector público, privado y organizaciones de la sociedad civil para gestionar los envases que se vierten al mercado. Por otro lado, hemos tenido grandes avances en reducir la materia prima que usamos en los envases, así como el impulso a la retornabilidad y la incorporación de plástico reciclado, disminuyendo el uso de materia prima virgen. Pero debemos continuar enfocándonos en la recuperación y reutilización de nuestros empaques para que sean insumo de un nuevo ciclo productivo, y así generar un círculo virtuoso.

Pero éste sí que es uno de los desafíos que más requiere del trabajo colaborativo. Podemos diseñar de la manera más eficiente nuestros productos, pero después van al mercado. Y fuera de nuestras cuadro paredes, necesitamos la buena voluntad de un ciudadano que separe, de un municipio que recupere para que ese envase sea insumo de un nuevo ciclo productivo. Se trata de una cadena donde cada eslabón es sumamente importante.”.

En tanto, a nivel Comunidad, Coca-Cola lanzó una fuerte apuesta por el empoderamiento femenino. La iniciativa 5by20 de la Compañía apunta a impactar positivamente en 5 millones de mujeres para el año 2020 a nivel global. A nivel local en Uruguay esta apuesta se traduce en el programa Emprendemos Juntas que ya va por segunda edición y cuyos resultados en 2017 superaron las expectativas de hasta los más optimistas.


Silvina compartió el panel con María Noel Fadel, de Montes del Plata, que expuso sobre el cuidado de los recursos y reutilización en el proceso de fabricación de celulosa, y con Luis Emilio Broggi, de Cementos Artigas, quien explicó la manera en que su empresa hace frente a una gran problemática en Uruguay: los neumáticos desechados.

La ejecutiva consideró que tener la posibilidad de reunirse en estas instancias es esencial para avanzar en la concreción de estos objetivos que cada organización ha asumido como propios. “No hay mejor manera de trabajar, que de manera conjunta. Cuando vos empezás a trabajar con la competencia en un proyecto en común, te das cuenta que no estás solo, hay un desafío muy grande que solo no lo podrías abarcar de ninguna manera”, explicó a Journey.

Y señaló: “Cuando las iniciativas son integradas entre el sector privado, público y ONGs los resultados son más significativos. Las escalas son diferentes. Y los resultados perduran. Ninguna compañía, nación u organización puede resolver los desafíos de sustentabilidad sino es colectivamente.  Construir un mundo mejor exige que trabajemos juntos y combinemos la experiencia, redes, influencia y pasión hacia soluciones significativas. Juntos más logros son posibles”.

Silvina cree que para Coca-Cola es esencial contribuir con los ODS y plantearse este tipo de objetivos. “Estamos en un mundo donde hay mucha incertidumbre, hay una población creciente, cada vez hay más necesidades de recursos y de generarlos, y creo que hay temas que nos cruzan a todas las empresas y a todos los seres humanos que formamos parte de esas empresas. Creo que sería inadmisible que una empresa grande o chica opere sin pensar en algo mayor, que nos trasciende. Tenemos que trabajar para las generaciones futuras y para eso tenemos que empezar hoy. Hoy tenemos que estar considerando estos objetivos y hoy tenemos que estar ocupándonos de ellos”, concluyó.




Si querés saber más sobre el trabajo de Coca-Cola en el Valle del Lunarejo podés leer esta nota.