Andrea Nardini, Ingeniero Civil Hidráulico especializado en la gestión de recursos naturales (particularmente hídricos), y asesor internacional para el manejo de recursos hídricos y restauración fluvial, participó de la conferencia organizada por el Fondo de Agua de Santo Domingo, el pasado 12 de octubre en República Dominicana.

Allí se discutieron aspectos relevantes sobre el cuidado del agua, como la demanda excesiva del recurso, la escasa retención de las cuencas por la deforestación y el mal manejo de los cauces.

En un encuentro con Journey, Andrea explicó su visión global de la problemática y ofreció algunos consejos de buenas prácticas que todos podemos incorporar en nuestros hábitos.

¿Cómo podría describir el panorama hídrico de los países de la región?

La situación es mejor que en muchos otros países del mundo (por ejemplo en Egipto, Jordania o la misma España). El problema aquí no es de cantidad promedio, sino de variabilidad hidrológica, que tiende a intensificarse con sequías y crecidas más pronunciadas, duraderas y frecuentes. Otro inconveniente es la mala distribución entre usuarios, que es causa de conflictos cada vez más fuertes, la infaltable contaminación crónica y el desprecio casi total de las exigencias de los ecosistemas acuáticos. La gobernanza del agua es aún una quimera.

¿Cuál es su visión del uso que actualmente hacemos del agua? ¿Qué deberíamos cambiar para que sea sustentable en el tiempo?

Aún en la actualidad muchísimas industrias descargan sin tratamiento sus efluentes, muchas plantas de tratamiento no funcionan por inadecuadas, mal diseñadas y sobretodo mal gestionadas. Secamos los ríos para obtener agua, la depuramos y luego la echamos a los inodoros: ¿Puede haber algo menos inteligente?

Lo primero que hay que hacer es conocer, informarnos, tomar conciencia y responsabilidad, y adoptar el mismo concepto de cuándo un amigo nos presta una casa: se la devuelvo igual o mejor de cómo la recibí.

¿Puede dar algún ejemplo de una acción concreta que represente una mejora tangible y medible en cuanto al cuidado de agua?

Ejemplos de buenas prácticas sobran: dotar cada casa, edificio, manzana, barrio de cisternas-tanques para recoger y almacenar temporalmente el agua lluvia a utilizarse para fines menos nobles que el del agua potable.

Convencerse (y poner en práctica) que se puede comer mucha menos carne y es mejor para la salud, para el bolsillo, para las vacas, para la calidad del agua (el estiércol junto con los agro-químicos es una de las mayores causas de contaminación), para la estabilidad de los suelos frente a derrumbes (menos vacas, más bosques, laderas más estables), y para el agua: las vacas consumen cantidades industriales. Y, sobre todo cuidar más los bosques, que son capaces de conservar más agua para las sequías.

¿Piensa que el sector privado junto a las ONGs y el sector público han avanzado con respecto al cuidado del agua?

Sí y no. Si miramos al pasado, existieron soluciones de manejo del agua sorprendentes. Venecia, en los tiempos de la Serenissima, contaba por ejemplo con un sistema de monitoreo permanente, distribuido, minucioso y gratuito: cada barco de pesca tenía que reportar diariamente lo que veía y las penas por incumplimiento eran durísimas.

Pero también ahora hay empresas de agua privadas que solitas se ocupan de la recuperación de cuencas, porque las necesitan.

Lo que está claro es que solo en la alianza entre el sector gubernamental, privado empresarial y asociaciones de la sociedad civil podemos reponer una esperanza sólida de implementar las múltiples soluciones que ya se han identificado.

Metadescripción de la nota:

El especialista en temas hídricos Andrea Nardini, quien participó de la conferencia organizada por el Fondo de Agua de Santo Domingo, destacó los éxitos y fracasos en la gestión del agua.

Nube de palabras:

Agua potable. Agua segura. Cuidado del agua. Acceso a Agua Segura. Acceso a agua potable.