La historia de la Compañía Coca-Cola tanto a nivel global como en Uruguay está atravesada por la permanente apuesta por la innovación. El objetivo es uno solo: ofrecer a los consumidores precisamente aquello que buscan.

Es ese espíritu el que guía desde hace 75 años las operaciones de la Compañía en el país, y el que explica el montaje, este año, de la Línea 7 de producción: una joya de la más alta tecnología a nivel mundial.

“Para todos los que trabajamos acá, es un orgullo contar con esta tecnología de primer nivel mundial” explicó a Journey Eduardo Testorelli, Gerente de Mantenimiento de Coca-Cola FEMSA Uruguay.

La nueva línea produce hasta 45 mil botellas de 250 ml por hora, es decir 750 por minuto, lo que en términos de capacidad representa un salto cuantitativo importante si se compara con sus predecesoras.

Pero la alta capacidad de producción no es su única característica distintiva: la Línea 7 posee una alta eficiencia y gran versatilidad para trabajar con diferentes botellas y múltiples sabores, algo clave para un mercado con las particularidades del uruguayo. Maneja 11 tipos distintos de botellas, lo que permite producir más de 50 productos diferentes. La clave de esta performance reside en un novedoso sistema conocido como LineXpress, que permite optimizar los tiempos necesarios para adecuar la línea entre la producción de una bebida y otra.

Debido a las características del mercado uruguayo, relativamente chico en comparación con otros pero con una amplia cartera de productos disponibles, cada línea de producción cambia muchas veces de producto.

A diferencia de lo que ocurre en mercados más grandes en los que es habitual encontrar líneas dedicadas a un único producto, en Uruguay una línea puede producir hasta tres bebidas distintas en la misma jornada de trabajo.

“Esa particularidad del mercado hace que sea muy importante optimizar los cambios  de producto en una misma línea. Acá las corridas, que es como llamamos al tiempo que se produce de manera continua el mismo producto, son cortas. Dejando de lado los productos de mayor venta, cuya producción puede insumir varios turnos, hay muchos otros para los que alcanzan unas pocas horas de producción. Eso se da por la escala de nuestro país” aseguró Eduardo.


La clave para poder ofrecer una respuesta adecuada a las características del mercado uruguayo está precisamente en la innovación. “Este es un concepto clave en la Compañía”, aseguró Eduardo, y puso como ejemplo de ello la permanente apuesta de los últimos años a inversiones de alto nivel tecnológico. “En 2014 se instaló la Línea 6 y en los últimos años se ha renovado totalmente la Sala de Jarabes. Buscamos constantemente procesos que garanticen una calidad óptima, con alta eficiencia, reducido consumo energético y mínimo desperdicio”, contó.

La más reciente joya de esta permanente apuesta por la innovación es la puesta en marcha de la Línea 7 para la que se capacitó especialmente a más de 20 personas. “Para todo el equipo que estuvo atrás de este proyecto es un orgullo, sin duda alguna” aseguró Eduardo.

Y concluyó: “Hoy visitamos cualquier planta del mundo y podemos ver tecnología similar a la que tenemos aquí, para mí es una experiencia increíble haber podido desarrollar en Uruguay este tipo de proyectos”.

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