La icónica botella verde de Sprite es ahora transparente, un cambio que marca un hito en el compromiso de Coca-Cola con Un Mundo sin Residuos. El plástico PET "cristal" facilita varias etapas del proceso de reciclaje y hace más sencillo que una botella se convierta en otra nueva, proceso conocido como Bottle to Bottle y que supone un nuevo paso hacia la economía circular.

“Lo ideal sería que todas las botellas sean transparentes para que puedan volver a ser botellas”, explica Pablo Luis, Gerente de la planta de reciclaje Ecopet, la única fábrica en Uruguay que transforma el PET en escamas y que tiene como proceso insignia el Bottle to Bottle; es decir, la fabricación de botellas a partir de otras botellas que fueron usadas, recuperadas y recicladas.

Así es como Sprite, se convirtió este año en Sprite Clear, para favorecer y profundizar la cultura del reciclaje en Uruguay.

Si bien el proceso de reciclaje para la anterior y la nueva botella es el mismo, el plástico transparente tiene ventajas en las etapas previas y posteriores. “Se optimiza el proceso: la clasificación es más simple y se incrementan los ingresos por venta, ya que las escamas de PET cristal son las más solicitadas y tienen mayor valor en el mercado”, explica Pablo.

El cambio de color es mucho más que un cambio estético: constituye una enorme diferencia a la hora de que esos envases se reincorporen al círculo de vida de la botella. “La iniciativa de Coca-Cola es un gran impulso para la cultura del reciclaje. Usar cristal es tendencia mundial y si Sprite pudo cambiar el color de su botella, que era verde desde 1961, muchos seguirán sus pasos”, reflexiona Pablo, quien además tiene la expectativa de que se comience a recuperar cada vez más una mayor cantidad de botellas y que el porcentaje de plástico pigmentado que ingrese a la planta se vaya reduciendo progresivamente.

Son varias las iniciativas que se enmarcan en el compromiso de la Compañía para recolectar y reciclar a nivel global el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado para 2030. Es que para lograr Un Mundo sin Residuos es necesario el trabajo articulado de numerosos actores como Ecopet y concientizar sobre la importancia de la recuperación de los envases.  

Para lograrlo, Pablo insiste en la necesidad de adquirir el hábito de clasificar en origen y confía en que una recolección inteligente a través de los puntos limpios podría aumentar significativamente la cantidad y calidad del material que llega a la planta. Esto sería un gran beneficio para el ambiente, pero también tendría efectos positivos en la economía. “Es directamente proporcional: cuanto más reciclaje, más puestos de trabajo”, asegura Pablo y estima que a los 33 colaboradores que trabajan hoy en la fábrica podrían sumarse otros 15 y 20 más si la planta trabajara a capacidad máxima.

Ecopet
Las botellas transparentes representan el 70% de las botellas que llegan a Ecopet 


“Tenemos la capacidad de reciclar el 100% de lo que las embotelladoras ponen en el mercado, pero por la baja tasa de recupero procesamos sólo el 20%, que son entre 12 y 13 toneladas diarias”, cuenta el especialista.

Reciclá en casa

Para que las botellas lleguen a Ecopet en las mejores condiciones posibles se deben seguir 4 sencillos pasos:

* Vaciar el resto de contenido

* Aplastar la botella

* Volver a cerrarla con la tapa

* Depositarla en los puntos limpios

Pablo remarca que no es necesario limpiar las botellas ni sacarles la etiqueta, ya que la etiqueta y la tapa son un subproducto que se destina a la industria textil.

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