Diciembre tiene un brillo especial en el calendario de Roberto Arambillet y en este 100° aniversario del Santa Claus de Coca-Cola, no podíamos dejar de conversar con este fanático de la Compañía sobre sus piezas navideñas.

"Los objetos vinculados a la Navidad son una parte muy especial de mi colección", asegura Roberto Arambillet mientras repasa algunas de tantas piezas que forman parte de su colección navideña de Coca-Cola: Papá Noel, osos polares, renos y hasta los icónicos camiones rojos con el rostro de Papá Noel.

Hace 18 años que Roberto se convirtió en coleccionista de Coca-Cola. Hoy por hoy, destina varias horas de la semana a buscar ediciones especiales y a contactarse con colegas de otros rincones del país y del mundo con quienes comparte la misma pasión.

Almanaques, etiquetas, botellas, latas, arbolitos, juguetes, carteles y muchas otras piezas son algunas de las joyas que atesora Roberto. "Se perfectamente dónde conseguí o quién me trajo cada una de las miles de piezas", cuenta orgulloso, y agrega que su colección reúne alrededor de 4.000 objetos.

La pasión de Roberto se une a la de tantos otros coleccionistas que este año celebran especialmente las 100 Navidades de Coca-Cola.  Es que a partir de 1920, la Compañía y la Navidad comenzaron a forjar una relación muy especial, que se renueva año a año. Por eso, esta época es particularmente mágica para Roberto. "De los objetos navideños, mis preferidos son dos: un cofre musical que se lanzó en México, y que me lo regaló una desconocida en uno de sus viajes a Uruguay; y las seis botellas de aluminio con los nombres de los renos, que las encontré en una vidriera de Times Square en la Navidad de 2015", cuenta.

Y como buen uruguayo que es, Roberto ha hecho resonar su nombre en distintos puntos del planeta. Es que su colección de Navidad incluye piezas muy buscadas por fanáticos de todas partes. Por eso, este año su selección de objetos viajó a través de fotografías hasta Inglaterra para participar de una exposición de coleccionistas especializados. Orgulloso, Roberto asegura que compartir su tesoro es una parte fundamental de ser coleccionista, por lo que utiliza las redes sociales para contactarse con otros aficionados y difundir su colección.

Un símbolo de alegría

Para muchos, la llegada de la Navidad está marcada por los primeros arbolitos en las vidrieras de los locales comerciales, las decoraciones en las plazas o, incluso, por las publicidades de Coca-Cola que se ven en la ciudad o en la televisión, como es el caso de la madre de Roberto.

El coleccionista cuenta que hace unos días recibió la llamada de su madre avisándole con alegría de la llegada de esta fecha: "Roberto, vi el anuncio de Coca, ¡empezó la Navidad!", dice mientras simula entre risas la voz de su mamá.

Hablar de la Navidad y de su colección emociona a Roberto. Y es que con cada pieza logra viajar en el tiempo y revivir momentos que le traen felicidad, aún cuando algunos fueron difíciles, como sus viajes a Estados Unidos por tratamientos médicos. "Viajé a Estados Unidos varias veces, algunas por temas de salud, pero siempre aproveché para visitar a mis amigos coleccionistas de ese país y alegrarme el viaje, somos una linda comunidad", cuenta en relación a los integrantes del club de coleccionistas de Coca-Cola en Minnesota -del que es socio-.

En cada viaje, Roberto amplía su colección y aprovecha para vivir nuevas aventuras vinculadas al mundo de Coca-Cola. Por ejemplo, hubo una vez en la que visitó la obra del ilustrador Haddon Sundblom, creador del Papá Noel tal como lo conocemos hoy. Y en otra oportunidad pudo conseguir el cartel de chapa de origen alemán con la imagen del clásico Santa Claus tomando Coca-Cola, que tanto había buscado.

La Navidad es especial para Roberto, porque en estas fechas su colección está más viva que nunca. Y aunque este año esté marcado por la pandemia, la familia y la unión seguirán vigentes y encontrarán nuevas formas de estar presentes: y ese es precisamente el mensaje de la campaña 2020 de Coca-Cola, bajo la consigna de que El mejor regalo sos vos.

Roberto comparte el mensaje de la campaña y agrega estar seguro de que hay cosas que permanecerán intactas: "Va a ser una Navidad diferente, pero la alegría y el brindis de las doce con Coca-Cola light no va a faltar”, asegura este fanático de la Compañía, que en tiempos de pedir deseos y soñar, le confía a Journey que le encantaría participar de la creación de un museo de la marca y compartir su colección de “pequeñas obras de arte”.