El tradicional local es uno de los 300 almacenes de Montevideo que actualizaron su cartelería gracias a Estemos Abiertos, el programa de Coca-Cola Uruguay que se lanzó en 2020 para  colaborar en la reactivación económica de pequeños almacenes en medio de la crisis sanitaria, económica y social causada por la pandemia.

"Me crie atrás de un mostrador. Nuestro papá nos legó este oficio y no me imagino haciendo otra cosa", cuenta orgulloso a Journey Bruno Anzola, quien junto a su hermana Flavia llevan adelante "Lo de Nelson". Estos hermanos son la tercera generación de almaceneros, y fue precisamente ese espíritu emprendedor heredado el que los animó a dar el salto y probar suerte en otra parte de Montevideo.

Acostumbrados al barrio La Teja, donde la familia Anzola tenía su almacén desde hacía casi 30 años, Bruno tomó coraje en 2018 e impulsó al resto de su familia a cambiar y acercarse a la costa. Liderados por Bruno, los Anzola llevaron su cariño por el mostrador a un nuevo local ubicado a metros del Parque Rodó. Así, desembarcaron en “Lo de Nelson”, un pequeño almacén al que decidieron conservarle su nombre original por el arraigo que ya tenía en la comunidad.


El nuevo barrio recibió muy bien a Bruno, Flavia y Manuel, su papá, que después de 50 años de comerciante sigue vinculado al mostrador a través de sus hijos y convencido de que el trato con la gente es lo más enriquecedor de su actividad. Mientras ellos atienden a los vecinos, Manuel recibe a proveedores y charla con los clientes, muchos ya amigos del barrio. Y en este último tiempo además, mientras "hace vereda" recibe felicitaciones por la renovada fachada del negocio, que incluye un flamante cartel.

"Queríamos cambiar la fachada y sumar un cartel para comunicar las ofertas de comestibles y bebidas", cuenta Bruno. Y ese deseo se hizo realidad gracias al apoyo de Estemos Abiertos, el programa de Coca-Cola Uruguay que acompaña la reactivación económica de uno de los sectores más golpeados por la pandemia. Los pequeños comercios de barrio, principal ingreso de las familias que los gestionan, representan el 75% de los 27.000 clientes que Coca-Cola tiene en Uruguay. Ellos forman parte de la extensa cadena de valor en el país, que emplea a más de 13.400 personas de manera directa e indirecta.

Estemos Abiertos, que alcanzó a 300 pequeños comercios de Montevideo y otros 100 emprendimientos de la capital y el interior, incluyó vales para actualizar la cartelería del local y mejorar su comunicación, la entrega de insumos de higiene y bioseguridad, talleres y capacitaciones, y hasta una bicicleta de reparto, para incentivar el servicio de delivery.

“Recibimos un boceto de la empresa Todo Imagen y le dimos para adelante, a los días estábamos sacándonos fotos familiares con el nuevo cartel", cuenta el almacenero, agradecido por el apoyo de Estemos Abiertos, que es llevado adelante en alianza con Endeavor Uruguay y Cambadu.

Además de disfrutar del nuevo cartel, que engalana el barrio y es aplaudido por los vecinos, Bruno también aprovecha la bicicleta de reparto, que le ha servido para llegar a más puntos de venta en el barrio. Y es que, en sus propias palabras, el almacén significa gran parte de su vida. Y verlo crecer es también un crecimiento personal.

"Para mí, el almacén es todo, desde que abro la cortina hasta que la cierro de noche", concluye Bruno, orgulloso de continuar con la tradición familiar.