¿Qué destapás cuando destapás una Coca-Cola? ¿Solo una refrescante bebida para saciar tu sed o algo más? Lo cierto es que detrás de esa pequeña tapita se esconden horas y más horas de trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación que no sólo hacen que ese más que efímero instante sea la antesala del disfrute, sino que también constituya el punto final de un complejo engranaje que tiene una fuerte gravitación en el desarrollo, tanto económico como social, de Uruguay.

Detrás de cada botella que llega a tus manos hay miles de puestos de trabajo, millones de dólares que se suman a la riqueza del país y una fuerte contribución al desarrollo nacional que hacen que destapar una Coca-Cola sea, mucho más que, simplemente, abrir una botella de Coca-Cola.

Un informe elaborado por los economistas Juan Dubra, Daniel Ferrés y Santiago Varela sobre la “Contribución económica e impositiva del sistema Coca-Cola en Uruguay” demostró que unos 13.400 empleos en el país están vinculados, de manera directa, indirecta e inducida, a ese breve acto de destapar una botella de tu bebida favorita.


Es que detrás de cada botella de Coca-Cola hay miles de personas trabajando para que este extenso sistema funcione a la perfección. Tal es el caso por ejemplo de Diego Robaina, quien a los 20 años empezó como ayudante de camión en el reparto de Coca-Cola en Montevideo y 10 años más tarde ya se desempeñaba como Jefe de liquidación de ventas en Montevideo Refrescos, embotelladora de Coca-Cola en Uruguay. En sus comienzos Diego se encargaba de hacer llegar las preciadas botellas a supermercados, quioscos, almacenes y demás puntos de venta como el de Rosana Giacoya, una emprendedora que lleva a delante su propio negocio y que encontró en Coca-Cola (a través de su programa Emprendemos Juntas) un aliado para hacerlo crecer. O tenemos el caso de Hildita González, esta joven que sin descuidar sus estudios comenzó a prepararse para entrar al mundo laboral y así aportar su pequeño granito de arena a la producción nacional. También el sistema Coca-Cola hace posible que espíritus creativos como el de Cecilia Bassine puedan llevar a la práctica sus innovadoras iniciativas y así generar un impacto social positiva en sus comunidades.

Miles de empleos directos, indirectos e inducidos

De acuerdo con el informe, elaborado con datos de 2015, en aquel año Coca-Cola empleó de manera directa 906 trabajadores. Sin embargo, el impacto del sistema Coca-Cola en la creación de empleo a nivel nacional de manera indirecta fue tres veces mayor y llegó a los 2.862 puestos de trabajo. Además, si se consideran los efectos inducidos por el sistema (es decir no solo los trabajos directos e indirectos sino también los que se generan a su vez a partir del pago de sueldos y a proveedores) el impacto en el empleo se eleva hasta los 13.400 empleos.

Es decir que por cada empleo directo creado por el sistema Coca-Cola se generaron otros 14 empleos asociados. Este indicador es comparable con diversos estudios internacionales sobre el impacto de la presencia de Coca-Cola en países como el Reino Unido, Italia, Serbia, Austria y Bulgaria.

Para dar cuentas de su incidencia en distintos sectores económicos del país, en 2015 los efectos asociados a la creación de empleo por la actividad del sistema Coca-Cola explican el 1,2% del empleo del sector de transporte terrestre y el 1,5% del empleo en el sector privado en Uruguay.

Impacto económico y social del Sistema Coca-Cola

En términos económicos, el impacto total del Sistema Coca-Cola en el país equivale al 0,7% del PBI de Uruguay. En 2013 esa contribución, de acuerdo con el informe de Price Waterhouse, había sido del 0,5%, lo que deja en evidencia el crecimiento de la colaboración de la Compañía en la generación de la riqueza nacional.

Sin embargo el impacto positivo del sistema Coca-Cola en la Comunidad no es solo económico. En sus 75 años de historia en Uruguay Coca-Cola estrechó lazos con cada una de las comunidades en la que opera y con el país. Por ejemplo junto a Fundación Avina y Fundación Indra la Compañía lleva adelante un ambicioso proyecto para proteger el Valle del Lunarejo, un lugar único en Uruguay por su belleza natural e importancia vital para garantizar la preservación y acceso al agua.

En ese camino el 2018 llegó con una poderosa iniciativa, de aplicación local y alcance global: Coca-Cola anunció un plan estratégico, innovador y ambicioso por el que se compromete a recolectar y reciclar, para el año 2030, el equivalente al 100% de los envases puestos en el mercado. Un proyecto que contempla constantes e importantes inversiones para el desarrollo de empaques, su recolección y reciclado y que generará beneficios no sólo para la Compañía, sino también para los ecosistemas de nuestro país. 

Ahora ya sabés que esa Coca-Cola bien helada, tu refrescante pausa en este ardiente verano, es mucho más que eso.

Si querés saber más sobre el aporte de Coca-Cola a la comunidad podés visitar esta sección.