Le ponen garra. Desoyen mandatos perimidos y se animan a soñar en grande. Abren sus propios negocios, estudian en la universidad, se capacitan para seguir creciendo, crean redes, se ayudan. Tienen el poder de transformar realidades a fuerza de constancia, empuje y ganas. Sentaron el precedente de que es posible hacerlo.

Es el caso de María, que vio con sus propios ojos cómo un incendio arrasaba con su negocio y su casa, y al poco tiempo ya estaba nuevamente de pie al frente de su nuevo restaurant en Santa Olga, Chile. O el de Maggies, que comenzó un emprendimiento de pastelería en la cocina de su casa y hoy es dueña de su propia despensa en la localidad paraguaya de Luque. O el caso la peruana Sugei, que con 28 años es el miembro más joven y presidenta de una asociación de recicladoras.

Todas ellas moldean su destino a fuerza de perseverancia y se atreven a desafiar las estadísticas que hablan de la dificultad de las mujeres para ingresar al mercado laboral, para acceder a cargos jerárquicos, para gerenciar sus propios negocios, para acceder a la educación superior y hasta para que sea cuantificado su trabajo no remunerado dentro del hogar. Irasema, por ejemplo, es una joven boliviana que no se intimidó por la escasez de dinero en la economía familiar: alumna ejemplar, ganó una beca para estudiar en la universidad y está pronta a convertirse en Licenciada en Administración de empresas. ¿Su sueño? “No he estudiado para hacerme rica: con mi carrera quiero ayudar a las personas a consolidar sus emprendimientos, quiero ser útil y retribuir a la sociedad”, declara.

Y esa puede ser, precisamente, la clave de por qué –además de imperativo moral- es importante trabajar por la igualdad de oportunidades: las mujeres reinvierten el 90% de sus ingresos en su familia y comunidad. Están interesadas en el bienestar general; su participación equitativa en el mercado laboral garantiza sociedades más prósperas.

Porque estamos convencidos de que esto es así, y que es vital emprender el camino de la igualdad sin demoras, en la Compañía Coca-Cola pusimos en marcha 5by20, la iniciativa global que busca para 2020 ofrecer a 5 millones de mujeres alrededor del mundo herramientas para su desarrollo.

Se trata de programas de capacitación en negocios, becas de estudio o asistencia a través de la Fundación Coca-Cola. En el Cono Sur, gracias a esta iniciativa y el apoyo de actores clave de la sociedad, logramos capacitar en gestión de negocios a 37.700 mujeres que, como María, Laura y Sugei, transformaron su realidad y la de su entorno. Los talleres, dictados por nuestros socios locales -Endeavor, Fundación Paraguaya y Ukra, entre otros-, les permitieron mejorar sus ventas, impulsar sus negocios, compartir experiencias, acceder a mentorías, sumar confianza en sus capacidades, armar redes de pares y generar alianzas. En Uruguay más de 1.600 mujeres ya accedieron a estos programas gracias al trabajo conjunto que emprendimos junto a Endeavor Uruguay, el Centro de Promoción por la Dignidad Humana (Ceprodih) y Kolping.

Desde Journey conmemoramos junto a ellas el Día de la Mujer y celebramos su determinación y trabajo para vivir en un mundo mejor. #lasMujeresTransforman