Para Renata del Pup y Gimena Baillo, al igual que para muchos otros compatriotas, el viernes 13 de marzo será una fecha difícil de olvidar. Envueltas en una profunda incertidumbre, estas dos emprendedoras destacan que hubo una sola cosa que supieron con seguridad tras la confirmación de los primeros casos de Covid-19 en Uruguay: el panorama iba a cambiar y no podían quedarse quietas.

“El sábado a las nueve de la mañana nos empezaron a cancelar todas las reservas que había, absolutamente todas, todo cancelado para ese día, el domingo, y a futuro”, contó a Journey Gimena, que junto a su hermana Ana Laura dirige el salón de té Sweetie Boutique Bakery. “Mis ventas empezaron a caer en picada”, aseguró también Renata, quien detalló que en menos de un mes cayó en un 70% la facturación que alcanza normalmente con Amorita, su emprendimiento textil.


Hubo miedo y llanto, pero también inspiración y creatividad. “En pleno aislamiento, lo único que hacía todos los días era salir a correr 10 km, pensando en qué hacer”, contó Renata, y explicó cómo fue que en esos momentos encontró inspiración en la historia de su abuelo, un inmigrante italiano que tuvo a atravesar en su infancia la Segunda Guerra Mundial: “Él se reinventó y creó su propia empresa, salió adelante. Esa es la vida del emprendedor: transformarse y reinventarse en cada crisis, porque las crisis son oportunidades”.

Gimena y Ana Laura también encontraron el modo de superar el impacto inicial: “La que creo que fue la primera reacción importante fue que, ante el miedo y la incertidumbre de toda la situación, nosotras accionamos”. La respuesta de las hermanas ante la crisis no se hizo esperar: enseguida comenzaron a ofrecer el servicio de delivery, aprovechando las redes sociales para promocionar sus productos, ahora adaptados para degustarlos en casa. “Trabajábamos todos los días, un día a la vez: íbamos y veíamos que los clientes iban reaccionando positivamente, pero también seguíamos sin saber qué iba pasar”, recordó Gimena.

Gimena Baillo es una de las fundadoras de Sweetie Boutique Bakery, el salón de té que adaptó sus productos para celebrar #encasa. 

En el caso de Renata, el giro se dio cuando desde el Gobierno se exhortó a utilizar barbijos para disminuir el contagio del Covid-19. Hasta ese momento, ella se había negado a incluir los tapabocas como parte de sus productos, a pesar de que muchos clientes se lo habían sugerido, ya que no quería mezclar su marca con algo tan delicado como la salud. Pero cuando su uso se volvió una recomendación oficial, el panorama cambió: “Estaban diciendo que usáramos, que fueran de tela, y con toda la seriedad y responsabilidad del mundo dije: ‘Lo voy a hacer’”.

Las acciones elegidas para reinventar sus negocios fueron un éxito para ambas emprendedoras, y las ventas aumentaron de un modo inesperado. En el caso de Amorita, por ejemplo, cinco mujeres llegaron a estar implicadas para poder responder a la demanda. Hoy, después de la tormenta inicial, Renata y Gimena destacan un aspecto fundamental de todo este escenario: no estuvieron solas. “Venían a mí muchas veces las charlas de los talleristas que había escuchado en Emprendemos Juntas, sus historias, sus caídas y sus vueltas a empezar”, contó Renata. 

Renata del Pup acondicionó su propio hogar para poder continuar con Amorita, ya que las medidas de distanciamiento social le impidieron seguir en el taller.

El programa Emprendemos Juntas se da en el marco de la estrategia global de Coca-Cola 5by20 que apuesta a acompañar el crecimiento económico de cinco millones de mujeres para 2020. En Uruguay, el programa comenzó a ejecutarse en 2017 de la mano de Endeavor y con el apoyo del Instituto Kolping y del Centro de Promoción por la Dignidad Humana (Ceprodih).

Ambas emprendedoras formaron parte de la segunda edición de Emprendemos Juntas, en 2018, y a partir de allí siguieron vinculadas a las distintas actividades que ofrece el programa. En este tiempo de crisis, las dos valoran los aprendizajes adquiridos en esta instancia.

En este sentido, Gimena destacó una idea aprendida en el marco de las actividades del programa y que resultó clave para diseñar el giro que le dieron a Sweetie Boutique Bakery: la importancia de que el producto o servicio que se ofrece resuelva una necesidad del cliente. Conscientes de que el diferencial de su emprendimiento es la posibilidad de reunirse y festejar con los seres queridos, el salón comenzó a ofrecer la posibilidad de llevar la celebración a casa: cumpleaños, baby showers, desayunos sorpresa, todo “in a box. “Era una situación particular donde la gente no podía verse, entonces nosotras llegábamos a la casa, fuimos como el nexo para llegar a la casa de familiares o personas que no podían estar juntos”, aseguró Gimena.

Las redes sociales fueron una herramienta clave para ambas emprendedoras en el contexto de distanciamiento social.

Por su parte, Renata destacó que además de los conocimientos prácticos, fue capaz de hacer una relectura de la experiencia: “Capaz que esa persona que me habló de finanzas, no me habló solo de finanzas: me habló también de una experiencia personal y de las veces que fracasó, pero también de las veces que se volvió a levantar y volvió a emprender”, comentó, y agregó: “Lo que tiene Emprendemos Juntas es que te hablan personas que te cuentan que emprender es un camino donde no siempre hay éxito, el camino es sinuoso, y los talleres se tratan de eso también, de aprender herramientas para sobrellevar esos momentos, para nutrirte, para fortalecerte, y eso fue lo que me ayudó en este momento a salir adelante”.

En la misma línea, ambas valoraron el acompañamiento que realiza el programa: “Lo que más me gustó es que siempre estaban haciéndonos un seguimiento de cómo iba nuestro emprendimiento”, explicó Gimena, quien contó que muchas veces se dirigió a los referentes del programa con diversas consultas y siempre le dieron una respuesta, además de mantenerla al tanto de las actividades que podían serle útiles. En los últimos meses, la continuidad que ofrece Emprendemos Juntas se vio reflejada en la iniciativa #EJencasa, que desarrolló distintas propuestas para seguir apoyando a las emprendedoras en el contexto de distanciamiento social.

Sofía Scarone, Líder de Emprendemos Juntas, tiene muy presentes los casos de Renata y Gimena. Además de valorar la creatividad con la que cada una supo adaptar su marca al nuevo contexto, Sofía hizo énfasis en la que considera que es una de las enseñanzas principales del programa: “Creo que una de las cosas fundamentales es que ellas son la herramienta más importante de su trabajo, está en ellas tomar las decisiones, más allá de la situación que esté viviendo el mundo, es la emprendedora la que puede decidir”.

“Renata y Gimena son ejemplos de mujeres que tenían un negocio que funcionaba de una manera, y gracias a que se dieron cuenta de que podían hacer que funcionara de otra manera, lograron salir adelante”, reflexionó Sofía.