Cuando Coca-Cola se planteó el desafío de acompañar el crecimiento económico de las mujeres en todo el mundo convirtió esa ambición a una meta precisa:  llegar a 5 millones de mujeres para fines de este año.  Así nació 5by20, la iniciativa global que en Uruguay tuvo su correlato en Emprendemos Juntas, el programa que acompañó a más de 5.000 mujeres uruguayas y que creció a lo largo de cada una sus cuatro ediciones: ni siquiera la pandemia de coronavirus Covid-19 detuvo el círculo virtuoso creado años atrás.

Emprendemos Juntas fue un programa que confirmó que cuando se combinan la energía movilizadora de las emprendedores, la generosidad y experiencia de los mentores de Endeavor, junto con el espíritu colaborativo y organizativo de nuestro equipo, los resultados son extraordinarios”, dijo a Journey Joaquín Morixe, Director Ejecutivo de Endeavor Uruguay.

En total 5.071 mujeres de entre 18 y 70 años pasaron por Emprendemos Juntas desde su primera edición, en 2017. A lo largo de ese camino no solo lograron potenciar sus emprendimientos, tender redes de conexión, sino que muchas de esas ideas que estaban en danza y no encontraban la manera de “bajar a tierra” finalmente se concretaron y hoy están en marcha.

Unos 160 proyectos nuevos nacieron a partir de los talleres, capacitaciones y mentorías tanto grupales como individuales que se brindaron a lo largo de estos cuatro años y que tuvieron un impacto directo en el desafío de reducir la brecha de género.

En ese sentido Silvina Bianco, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola, aseguró que “se estima que en América Latina y el Caribe las mujeres contribuyeron a reducir la pobreza extrema en un 30% durante un período de 10 años. Uruguay se encuentra entre los tres primeros países de América Latina con mayores niveles de desarrollo humano y apostar, como hemos hecho con Emprendemos Juntas, por el poder transformador de las mujeres, potenciar sus capacidades, generar redes de contención, son algunas de las claves para cerrar la brecha de género y forman parte de la base desde la cual podremos mejorar nuestras comunidades”.

En 2018 el Instituto Kolping se sumó a Coca-Cola y Endeavor, lo que permitió al programa alcanzar extensión territorial y llegar a otros departamentos del interior y así a más emprendedoras. También se sumó el Centro de Promoción por la Dignidad Humana (Ceprodih) que facilitó el acceso a Emprendemos Juntas a mujeres de contextos socio económicos más vulnerables.

El impacto de la iniciativa es palpable. Cuando la Compañía se lanzó al desafío de acompañar a las emprendedoras, por cada 10 hombres que emprendían en Uruguay había menos de 5 mujeres que lo hacían. Hoy esa brecha se está acortando y ya hay 6 uruguayas emprendiendo por cada 10 hombres que lo hacen.

“Los mentores y mentoras quedan felices de poder colaborar y apoyar a emprendedoras que la están peleando y a las que muchas veces apenas un consejo puede cambiarles la vida. Las emprendedoras encuentran un espacio de contención donde son comprendidas, escuchadas, encuentran herramientas para aplicar en sus Pymes y sobre todo encuentran a otras emprendedoras que comparten los mismos desafíos y están dispuestas a intercambiar experiencias y soluciones a problemas comunes. El equipo siente que todo lo que hacemos día a día tiene un gran propósito que nos llena el corazón y nos alimenta de combustible emocional para seguir ayudando a más emprendedoras salir adelante”, señalo Joaquín.

Los números que dejó el programa hablan por sí solos. Se brindaron más de 23.000 horas de capacitaciones, la facturación promedio de los emprendimientos aumentó un 128%, 9 de cada 10 mujeres que participaron les recomendaron el programa a otras emprendedoras, el 86% dijo haber mejorado sus habilidades de liderazgo luego de su paso por Emprendemos Juntas y el 87% dijo haber mejorado su gestión financiera. Además, el 95% de las participantes dijo haber mejorado su confianza a la hora de vender mientras que el 96% aseguró haber logrado detectar sus fortalezas y debilidades, punto clave para seguir haciendo crecer sus negocios.

Y también está el componente social: el haberse contactado entre ellas, el saber que son muchas las que están pasando por los mismos desafíos que les toca y el pasar a formar parte de una red de mujeres que se ayudan entre sí, se contienen y brindan esa palabra siempre necesaria en momentos más duros. Una red que se tejió en Emprendemos Juntas y que promete extenderse mucho más allá del programa.

“Conocimos mujeres increíbles que tuvieron un progreso muy grande a lo largo de estos años. Para las emprendedoras que participaron el programa fue un espacio para aprender, compartir, confiar y empoderarse. Algunas de ellas aprovecharon las herramientas de capacitación, otras la oportunidad de hacer networking y conocer otras emprendedoras con similares desafíos, otras venían a distenderse o a escuchar mujeres líderes que las inspiraran. Tuvimos mujeres con ideas, con emprendimientos de meses y con empresas formalizadas y ya en marcha hace varios años”, contó Sofía Scarone, Líder de Proyecto en Endeavor.

Y concluyó: “Creemos que queda mucho camino por recorrer con respecto al empoderamiento femenino pero de a poco vamos avanzando y las mujeres cada vez tienen más ganas de emprender, están convencidas de que pueden llevar sus negocios adelante, derribando barreras y miedos”.

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