La Fundación Coca-Cola destinó desde su creación, en 1984, más de u$s1.000 millones a comunidades de todo el mundo. El hito fue anunciado días atrás por James Quincey, Director Ejecutivo de la Compañía Coca-Cola, durante un encuentro benéfico organizado por la Policía de Atlanta, Estados Unidos.

Durante su discurso, Quincey también anunció una subvención de u$s2 millones para apoyar los programas de desarrollo juvenil de la Fundación de la Policía de Atlanta. Los fondos apoyarán los esfuerzos para reducir el delito juvenil y ayudar a los jóvenes a tener éxito. El Centro Juvenil At-Promise en el lado oeste de la ciudad, integra uno de esos programas: ha ayudado a más de 300 jóvenes en riesgo a obtener diplomas de escuela secundaria, seguir una educación universitaria y encontrar carreras significativas.

Helen Smith Price
Helen Smith Price

Además de servir a su ciudad natal de Atlanta, la Fundación Coca-Cola ha llegado a más de 655 millones de personas en todo el mundo en los últimos 30 años a través de su apoyo a más de 2.400 organizaciones centradas en la protección del medio ambiente, el empoderamiento de la mujer, la educación y la mejora de las comunidades. En la región, entre otras acciones, la Fundación apoya diversos programas relacionados con el empoderamiento femenino, como Gerente Pyme. Mi negocio lanzado recientemente en Bolivia y dirigido a mujeres que integran la cadena de valor de la Compañía. Lo mismo sucede en Uruguay con el programa Emprendemos Juntas y en Chile con Almacenes de Chile. En Perú, en tanto, Coca-Cola trabaja junto a la ONG Ciudad Saludable por el Empoderamiento de la Mujer Recicladora. La Fundación también financia en la región programas relacionados con la protección del medio ambiente: en Paraguay, es uno de los pilares del programa Y kuaá, que llevará acceso a agua segura a 40.000 ciudadanos; en Argentina, en tanto, desde hace más de una década organiza, junto a la Fundación Vida Silvestre, el Concurso de Agua, que desde su primera edición ya financió 27 proyectos que beneficiaron de manera directa a más de 120.000 personas en 13 provincias argentinas.

Hablamos con Helen Smith Price, presidenta de la Fundación Coca-Cola, sobre este hito mundial de donaciones y lo que significa para las comunidades a las que sirve Coca-Cola:

¿Cuál es la misión y visión de la Fundación Coca-Cola?

Como brazo filantrópico de la Compañía Coca-Cola, la Fundación Coca-Cola  está enfocada en retribuir y marcar la diferencia en las comunidades donde Coca-Cola opera como negocio, pero también donde los empleados de la Compañía viven y trabajan. Cuando se observa el modelo de negocio de Coca-Cola, no es sólo una Compañía global; opera localmente en más de 200 países. Nuestro modelo para la Fundación es similar. Operamos un fondo global que dona localmente a comunidades de todo el mundo.

Nuestra meta es reintegrar a las comunidades al menos el 1 por ciento de nuestros ingresos operativos del año anterior. Brindamos a las comunidades una parte de nuestras ganancias cada año. Cuanto más gana nuestro negocio, más podemos apoyar a nuestras comunidades.


¿Cómo decide la Fundación a qué organizaciones o programas apoyar?

Hay muchas necesidades en todo el mundo y no podemos satisfacerlas todas. Recibimos miles de solicitudes cada año para apoyar muchos programas comunitarios. Sin embargo, cada propuesta es evaluada individualmente para determinar su alineación con las necesidades de la comunidad local y nuestras prioridades de financiamiento: proteger el medio ambiente, empoderar a las mujeres y mejorar las comunidades.



¿Cómo han evolucionado las prioridades de la Fundación?

Cuando empecé a trabajar con la Fundación, volví a leer el plan de desarrollo para el establecimiento de la Fundación y las actas de la reunión del Consejo de Administración de la Fundación de 1984. Quería entender por qué se creó esta institución y las expectativas detrás de ella.

La Fundación fue creada para asegurar un compromiso a largo plazo con la comunidad. Encontré una cita del entonces Presidente y Director General, Roberto Goizueta, que hablaba sobre la oportunidad y la responsabilidad que enfrentaríamos en el futuro, y la necesidad de tener un canal estructurado y eficiente para donar.

La creación de esta Fundación fue una decisión lógica y bien pensada. Cuando nuevos miembros se unen a nuestra Junta Directiva, abro cada sesión de orientación con esta cita para guiar a todos hacia el objetivo original de la institución. Y aunque esa intención sigue intacta hoy en día, nuestra estrategia de inversión en la comunidad es un proceso en evolución. En 1984, éramos principalmente una fundación con sede en Estados Unidos que se centraba en programas de educación y desarrollo de la juventud, y en las últimas tres décadas hemos crecido hasta convertirnos en una fundación global.

Hace unos 15 años, realizamos una encuesta para medir el conocimiento de la gente sobre lo que Coca-Cola hace en la comunidad. Obtuvimos tantas respuestas como encuestados. Y estaban en todos los ámbitos: desde becas, hasta marcadores de béisbol de las Pequeñas Ligas, pasando por donaciones de productos a organizaciones locales. La buena noticia es que todos tenían una respuesta. La pregunta preocupante era... ¿hacíamos una diferencia?

En 2007 reunimos a un equipo de 20 líderes globales de Coca-Cola con algunos expertos filantrópicos para discutir cómo Coca-Cola podría tener un mayor impacto en las comunidades de una manera que tuviera sentido para el negocio de la Compañía. Acordamos que esos ejes serían la administración del agua, la educación, el empoderamiento de la mujer y el bienestar de las comunidades. Estas áreas son importantes para nosotros como empresa, y es donde tenemos conocimiento y experiencia.

¿Cómo mide la Fundación el impacto de sus donaciones?

Cuando las organizaciones solicitan fondos de la Fundación, hacemos muchas preguntas diferentes como parte la evaluación de su potencial impacto en la comunidad. Nuestros beneficiarios comparten proyecciones sobre los resultados esperados y el impacto de su trabajo, y tienen que proporcionar informes continuos para hacer un seguimiento del progreso.


¿Cómo trabajan con los equipos de Coca-Cola en todo el mundo?

El alcance global del sistema Coca-Cola es una gran ventaja para nosotros. Nuestra Fundación puede aprovechar la experiencia de nuestros colegas en terreno. Cuando otorgamos subvenciones en todo el mundo, no estamos simplemente tomando decisiones aquí en Atlanta: nos estamos acercando a nuestros pares con cierta experiencia, o en ciertas zonas geográficas, quienes nos ayudan a identificar a los mejores beneficiarios potenciales. Entienden sus comunidades locales y manejan las relaciones locales.

Utilizamos el Sistema de Coca-Cola para hacer conexiones en la comunidad de una manera que permite a la Fundación estar tan comprometida globalmente como el negocio.

¿Por qué la filantropía corporativa es un buen negocio, y por qué es ahora más importante que nunca que compañías como Coca-Cola retribuyan dinero?

El negocio de Coca-Cola es tan fuerte y sostenible como las comunidades en las que opera. Y los consumidores de hoy quieren apoyar a las empresas que son filantrópicas y marcan la diferencia. Prefieren hacer negocios con empresas con conciencia social. Hay una expectativa de que cuanto más gana una empresa, más retribuye. Y eso lleva a que, en 2007, la empresa se comprometiera públicamente a reintegrar al menos el 1 por ciento de sus ingresos operativos del año anterior.

Hemos alcanzado un hito importante: u$s1.000 millones en donaciones. ¿Cómo serán los próximos u$s1.000 millones?

Nuestro enfoque filantrópico siempre será una respuesta directa a los desafíos que vemos en todo el mundo. Hoy en día, nos centramos en la protección del medio ambiente, el empoderamiento de las mujeres y la mejora de las comunidades en las que vivimos y trabajamos a través de la educación y el desarrollo de la juventud. Nuestro objetivo, tanto hoy como en el futuro, será mejorar la calidad de vida de las comunidades en las que operamos.

¿Por qué te apasiona personalmente el trabajo de la Fundación Coca-Cola?

Para mí, Coca-Cola es una gran Compañía desde el punto de vista empresarial. Y la guinda del pastel es que hacer una diferencia en las comunidades donde opera es un objetivo. Es real.... no hay ningún truco. Hacer la diferencia en las comunidades está realmente incorporado a la cultura de Coca-Cola.