Las dificultades que trajo consigo la pandemia de coronavirus Covid-19 no alcanzaron para minar el buen espíritu de los uruguayos quienes, a pesar de todo lo vivido a lo largo de este 2020 que termina, encaran las fiestas de buen ánimo y confiados en que en el futuro próximo sólo hay lugar para buenas noticias.

Así lo reveló un estudio realizado por Coca-Cola junto a la consultora Moiguer, que se desarrolló en simultáneo en Uruguay, Argentina, Paraguay, Chile, Perú y Bolivia. De acuerdo con este sondeo la pandemia no afectó el espíritu de los uruguayos de cara a las fiestas de fin de año. Por el contrario, más de la mitad de los compatriotas afirma que la Navidad será un buen momento para renovar ilusiones, proyectos y energías de modo de dejar atrás todo lo vivido este año y empezar 2021 con el mismo entusiasmo de siempre.

La esperanza y la comunión son las palabras que mejor describen el estado de ánimo de los uruguayos en relación con las fiestas. En este sentido, predominan las ganas de compartir y realizar los típicos rituales: armar el árbol de navidad (62%) y comer una comida típica (51%) son los más elegidos para estas fiestas. 

Más allá de las diferencias registradas por el estudio en cada país al momento de celebrar, la conexión con lo esencial, los valores y los afectos es lo que predomina en todos los casos. La mesa como lugar de encuentro y la preparación de comidas especiales como oportunidad para agasajar a quienes más queremos.

Más de la mitad de los uruguayos afirma que la Navidad será un buen momento para renovar ilusiones, proyectos y energías. Prima la mirada hacia adelante, donde los deseos se concentran principalmente en el ámbito laboral, económico y de salud: cerca del 70% desea que todo mejore, mientras que más del 60% que haya más trabajo, más salud y mejor situación económica.

La Navidad será además una época en la se resignifique el tiempo con los afectos. Tal es así, que 8 de cada 10 afirman que lo vivido este año los hará valorar más los momentos compartidos con amigos y familia. El 81% de los que participaron de la encuesta explicaron que el mejor regalo será el de celebrar en compañía de los seres queridos, que lo material pasará a un segundo plano y que la solidaridad será un valor clave.

A su vez, este año los rituales serán más relevantes que nunca. Desde armar el árbol y decorarlo hasta elaborar un plato típico y brindarlo como un regalo, un agasajo. Esas prácticas tradicionales se mantendrán vigentes y se transformarán en un lugar para compartir, resignificar lo vivido y renovar ilusiones. 

Más de la mitad de los entrevistados tiene esperanza de que todo va a mejorar y toman la Navidad y el Año Nuevo como una época alegre, de reflexión. Un cierre de ciclo. Si bien entienden que este año el festejo será diferente, saben que lo esencial se mantiene y el deseo es y será siempre el de compartir.