El festejo fue por partida doble. Emprendemos Juntas, el programa de Coca-Cola y Endeavor Uruguay que nació de la búsqueda por brindar capacitación y herramientas para las mujeres emprendedoras, cumplió un año. Pero además, los resultados que arrojó esta primera etapa superaron ampliamente los objetivos y aspiraciones propuestos al comienzo del programa.

Cuando la iniciativa se lanzó, en mayo de 2017, los organizadores se habían planteado el desafío de impactar positivamente en los emprendimientos de 500 mujeres. Sin embargo fueron casi 700 las emprendedoras que participaron del programa, algunas fueron parte de las mentorías grupales e individuales y otras tantas asistieron a talleres y seminarios que les permitieron encontrar nuevas herramientas y maneras de encarar los desafíos que les presentaban cada uno de sus emprendimientos.

Para no dejar de festejar los logros alcanzados, emprendedoras, mentores y representantes de Coca-Cola y Endeavor se reunieron en el Teatro Alianza de Montevideo, donde se dieron a conocer los resultados del programa al tiempo que varias de sus beneficiarias compartieron sus experiencias.

Una apuesta por la auto-superación

“Emprendemos Juntas me dejó la sensación de que se puede, de que las mujeres en este país realmente tienen ganas de superarse, de crecer como empresarias, de desarrollar nuevas habilidades. Juntas lo podemos lograr” aseguró a Journey Lucía Krygier, directora del programa.

Lucía sustentó su entusiasmo en los números que dejó Emprendemos Juntas. Después de un año de capacitaciones, talleres y mentorías, más de la mitad de las emprendedoras aseguró sentirse más preparada para administrar sus negocios. Esta renovada confianza se tradujo en logros concretos y mensurables. Más de la mitad de las emprendedoras aseguró haber experimentado un aumento de al menos el 10% en su nivel de facturación.

En tanto Silvina Bianco, Gerente de Asuntos Públicos de Coca-Cola para Uruguay y Paraguay, explicó que desde la Compañía “apuntamos a esas mujeres que no tienen acceso a una capacitación empresarial, que no tienen acceso para lograr financiamiento, que no tienen una red de contactos, entonces esto les abre todo un nuevo mundo”.

Silvina recordó además que Emprendemos Juntas se inscribe en el marco de la iniciativa que impulsa Coca-Cola a nivel global, 5by20, que apunta a empoderar económicamente a 5 millones de mujeres para el año 2020. En 2017, 5by20 se implementó bajo la forma de distintos programas en 75 países y ya impactó en más de 2,4 millones de mujeres.

En primera persona

Las estadísticas dan cuenta del éxito de una iniciativa; sin embargo, para medir la magnitud del impacto positivo en la vida de una persona los números a veces no alcanzan. Para ello están las palabras. Por eso la ceremonia de cierre del programa guardó un lugar destacado para escucharlas a ellas, a las verdaderas protagonistas de Emprendemos Juntas.

Adriana Malán es la dueña del Autoservicio “La Ruta” en Colonia Valdense y fue una de las casi 700 mujeres que formaron parte del programa. Adriana participó de mentorías grupales a partir de las cuales encaró una nueva forma de trabajar que le permitió hacer crecer su negocio hasta convertirse en un supermercado que en la actualidad emplea a 18 trabajadores.

“Nosotros empezamos desde muy abajo trabajando los tres hermanos con la ayuda de la familia. Nos encanta lo que hacemos, cuesta un poquito pero me fue muy útil todo esto, yo no tenía ningún tipo de estudio, todo fue a los golpes” contó Adriana a Journey.

Entre las beneficiarias hubo desde emprendedoras gastronómicas pasando por pequeñas empresarias y hasta arquitectas que exportan sus servicios. “Poder enviar a nuestras mujeres a que se capaciten en alianzas como la de Coca-Cola y Endeavor, que tengan un nivel de esta categoría, para nosotros fue un honor, un orgullo, porque las chicas tuvieron un antes y un después, hubo realmente un cambio” explicó Adriana Abraham, fundadora y directora del Centro de Promoción de la Dignidad Humana (Ceprodih) que trabaja con familias en situación alta vulnerabilidad. Muchas de las mujeres que asisten a CEPRODIH tuvieron la oportunidad de ser parte de este programa.

Uno de los testimonios más destacados fue el de la emprendedora argentina Mónica Hertz, la creadora del Chocoarroz, un alfajor de arroz y chocolate que comenzó a fabricar como un micro emprendimiento. Con la orientación recibida años atrás en Endeavor, Mónica pudo  transformar esa pequeña empresa en un negocio exitoso: Emprendimientos Joralfa, que luego vendió a un pool empresario por 15 millones de dólares.

“Una no tiene que estar sola en el crecimiento, es fundamental el sentirse acompañado, este tipo de cosas brinda enseñanzas, aprendizajes. Esto es un taller vivencial que me parece importantísimo” aseguró Mónica.

Un extendido impacto positivo

En Uruguay, explicó Joaquín, el ambiente emprendedor está dominado por los hombres. Por cada mujer emprendedora hay dos hombres. Por eso destacó la importancia de alianzas como la encarada por Coca-Cola y Endeavor para favorecer el empoderamiento femenino. “Esa problemática es la que hace nacer este programa. Lo hacemos para que más mujeres se animen a emprender o mejoren lo que están haciendo, tengan más herramientas” contó Joaquín.

Y este impacto positivo, lejos de ser privativo para las mujeres, se vuelca luego al resto de la comunidad generando así un círculo virtuoso del que todos se benefician. “Creemos que las mujeres son una fuerza emergente a nivel global y cuando uno empodera a una mujer no sólo está empoderando a una persona, sino que a toda la familia, a una comunidad, a una economía” concluyó Silvina.

Si querés conocer más casos de éxito de Emprendemos Juntas podes leer esta nota.