El vehículo que salva la distancia entre un problema y una solución es apenas una buena idea. Sin embargo, llevar esa idea a la práctica requiere de mucho trabajo, dedicación y un enfoque preciso para que evitar un naufragio aún antes de zarpar. Socialab es justamente una organización que brinda el soporte necesario para que estos sueños puedan convertirse en realidad. Con más de 600 mil colaboradores distribuidos a lo largo de 96 países, Socialab conforma “la red de solucionadores de problemas más grande del mundo”.

Presente en Uruguay desde 2013, cada año desde entonces busca y encuentra nuevas e inspiradoras ideas con las que colabora activamente para generar un auténtico impacto social positivo.

Una solución para cada problema

“Nosotros apoyamos ideas, emprendimientos que estén dando solución a problemas sociales. Y cuando hablamos de problemas sociales nos referimos a aquellos que viven personas en un contexto de desigualdad de oportunidades” explicó a Journey Paula Mosera, Directora de Socialab en Uruguay.

Entre las claves que se tienen en cuenta a la hora de definir con qué iniciativas se trabajará en sus etapas de gestación se encuentran su real potencial para concretarse, así como también su viabilidad y sustentabilidad en el tiempo. “Los proyectos deben tener un modelo de negocios que sea sustentable económicamente” ya que el objetivo central es que el emprendedor no tenga que depender de donaciones para poder asegurar la continuidad del proyecto.

Cada año Socialab lanza una convocatoria centrada en distintos ejes como educación, salud, medio ambiente o inclusión financiera, para que los emprendedores puedan presentar sus ideas. La organización selecciona luego las nueve iniciativas más interesantes y viables y a partir de allí comienza la etapa de “co-creación”. Este año la protagonista es la Educación y la convocatoria está abierta desde el 14 de marzo pasado.

Tras la primera selección, Socialab trabaja durante seis semanas junto a los impulsores de cada una de estas ideas realizando distintas pruebas y trabajos de campo. Luego, un jurado determina cuáles son las tres iniciativas con mayor potencial y se les entrega un “capital semilla” para ponerlas en marcha.

Para financiarse y garantizar que la ayuda brindada a los emprendedores sea gratuita, esta organización se financia con el apoyo de empresas privadas y organizaciones interesadas en los temas en los que trabaja y ayuda del gobierno central.

Un impacto positivo que ya se siente en Uruguay

Desde su desembarco en Uruguay, Socialab analizó más de dos mil iniciativas y apoyó activamente 36 proyectos. Más de la mitad de ellos lograron superar los siempre complicados inicios y en el corto tiempo transcurrido algunos ya alcanzaron un punto de equilibrio, otros pudieron generar nuevos puestos de trabajo e incluso algunos de ellos pudieron extender su actividad a otros países de la región. “Estos resultados son un muy buen indicador” consideró Paula.

“Una de las mayores dificultades que encuentran los emprendedores a la hora de llevar adelante su idea es que muchas veces se enamoran de la solución y no del problema”, señaló y explicó que muchos de ellos llegan a las mentorías con una idea inicial que luego a la hora de llevar a la práctica requiere modificaciones sustanciales para garantizar su viabilidad.

Entre las iniciativas con las que trabajaron, Paula destacó la de UyRobot que apuesta a acercar el mundo de la tecnología a los niños en las escuelas “para poder democratizar el acceso a la robótica y generar entusiasmo en los chicos para aprender”. UyRobot creció y, además de en Uruguay, ya está presente también en Costa Rica.

Otra fue la idea que dio nacimiento a Calmo, un proyecto que busca fomentar “la moda consciente”. Esta marca utiliza “sólo materiales 100% naturales” con teñidos artesanales realizados con hojas de eucalipto. “Es un diseño caro pero su impacto social y medioambiental está presente a lo largo de todo el proceso” subrayó Paula.

Socialab trabaja para que los proyectos sociales sean viables y sustentables en el tiempo.

Vitale, el socio de Socialab en “Uruguay país de Ideas”

Entre las iniciativas que llevó adelante Socialab en 2017 sobresale “Uruguay, país de ideas”, concurso que los unió con el delantero estrella de la Celeste y del Paris Saint Germain, Edinson Cavani, y la línea de agua Vitale de Montevideo Refrescos, embotellador de Coca-Cola en Uruguay. A la convocatoria se presentaron más de 250 proyectos.

“El ganador fue un lavadero inclusivo que brinda trabajo a personas con discapacidad, en particular aquellas con síndrome de down. Hay modelos bastante interesantes en otros países que ya se están replicando acá para poder darles una solución al tema del acceso al trabajo” dijo Paula y señaló: “El trabajo junto a Vitale estuvo muy bueno y rindió muchísimo. Pudimos llegar a otras partes del país de manera masiva, lo que de otra manera hubiera sido imposible”.

En ese sentido, Paula recordó que las tres ideas finalistas del concurso eran del interior. Cecilia Bassine, la ganadora del concurso, ya trabaja junto a Socialab para poder hacer realidad el lavadero inclusivo. Además del asesoramiento necesario para ponerlo en marcha, Cecilia recibió un capital semilla de 10 mil dólares para afrontar los gastos iniciales.

Con cinco años de trabajo en Uruguay repletos de ideas y sueños, Paula advierte que éste es sólo el principio y que su principal objetivo es poder demostrar que las empresas y los emprendimientos sociales son una opción de vida no sólo rentable sino también de un importante impacto social positivo.

Si querés saber más sobre el trabajo de Coca-Cola junto a Socialab podés leer esta nota.