Respeto, disciplina, comunicación y trabajo en equipo son apenas algunos de los puntos de contacto que emparentan a los mundos del deporte y laboral y sobre los que trabaja la Fundación “A Ganar”. “Ofrecemos una amplia gama de capacitación técnica pero siempre acompañada de lo que es nuestro ADN que es la utilización de las actividades deportivas para convertirlas en habilidades ocupacionales y de vida” explicó a Journey Alejandro Rico, director de la organización en Uruguay.

Fundada en 2005 luego de una conversación que mantuvieron el entonces presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, y el astro brasileño de fútbol Pelé sobre el empleo juvenil, “A Ganar” apunta a generar oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad económica en toda América Latina.


“Lo que nosotros tomamos como premisa es que el fútbol en particular, pero en general todos los deportes en equipo, implican llevar a la práctica una serie de habilidades que son fundamentales para el deporte, pero también son fundamentales en el ámbito laboral y la vida”, explicó Alejandro.

Una larga historia de trabajo por la inclusión en Uruguay

“A Ganar” lleva adelante sus distintos programas de capacitación laboral, inserción laboral e inclusión social en Uruguay desde hace 13 años. A lo largo de ese camino la fundación sumó importantes aliados, entre ellos Montevideo Refrescos, embotelladora de Coca-Cola en Uruguay, que apuesta al trabajo que lleva adelante “A Ganar” brindando apoyo para que los distintos programas puedan llevarse a la práctica.

Inicialmente la fundación trabajó sólo con futbolistas pero con el paso del tiempo los programas se extendieron y ya se cuentan por miles la cantidad de jóvenes que pasaron por sus aulas y canchas.

En la actualidad “A Ganar” desarrolla nueve programas entre los que se cuentan uno que apunta a favorecer la inclusión financiera, otros dos vinculados con la informática, el programa “Gol” a través del cual los alumnos producen equipamientos deportivos, dos vinculados al mantenimiento de plazas y de infraestructura en el departamento de Maldonado, un programa de capacitación laboral con financiamiento del Instituto Nacional de Empleo, y uno de inclusión social a través del deporte y la tecnología, donde la prioridad es la promoción del rugby en silla de ruedas.


Lejos de quedarse con los logros alcanzados, “A Ganar” apuesta a seguir creciendo. En ese sentido Alejandro explicó a Journey que próximamente lanzarán el programa “La Capuera Activa” en el que se brindará capacitación laboral y para la inclusión en esta zona densamente poblada del departamento de Maldonado. Una vez más el deporte –en esta ocasión el canotaje y el fútbol- serán los vehículos para lograr los objetivos planteados. En su primera edición se esperan que unos 300 jóvenes puedan participar y sueñan con que el interés y la participación crezca en los próximos años.

Presente en nueve departamentos del país, la Fundación capacita a unos 1.500 jóvenes por año en promedio. Además “A Ganar” cerró convenios con distintos organismos públicos lo que permitió insertar laboralmente a un millar de los jóvenes que pasaron por sus programas.

Golpes y victorias

El trabajo social puede tener momentos difíciles. Cada vez que un alumno abandona el programa es un golpe, admitió Alejandro. “Tenemos historias de todo tipo, desde jóvenes que llegaron del interior sin un futuro, sin saber siquiera por dónde comenzar y que hoy ocho o diez años después, formaron su familia y han desarrollado su carrera laboral en la formación técnica que consiguieron”, contó. Por eso, asegura, por cada golpe, también tienen una o más historias reconfortantes que le confirman que van por el buen camino.

La determinación de los alumnos es clave para que el trabajo de la fundación sea exitoso. “Una de las anécdotas que recuerdo es la de un chico que hizo un curso de atención al cliente, se presentó a un llamado de una empresa, tuvo una reunión con el jefe de personal y éste le preguntó qué quería de su pasaje en la empresa”, contó Alejandro. “Él le contestó ‘quiero su cargo, quiero que a usted le vaya muy bien y sea el gerente general y algún día yo poder estar en el sillón suyo’. Obviamente que se quedó con el puesto y ha hecho una gran carrera dentro de la empresa. Todavía no se quedó con el sillón del jefe de personal, pero va en camino”, dijo Alejandro.

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