A inicios de marzo, cuando el coronavirus comenzaba a expandirse por Europa y los casos de contagios aumentaban velozmente, un grupo de empresarios uruguayos se anticipó a la crisis que inevitablemente llegaría también a nuestro país y empezaron a pensar en cuál podría ser su aporte para colaborar en la pandemia. Así nació “Nos cuidamos entre todos”, la campaña solidaria más grande de la historia de Uruguay.

Además de la contribución de las empresas organizadoras -cuyos líderes son, en gran parte, miembros de la comunidad internacional YPO (Young Presidents' Organization)-, se buscó la manera de que la campaña fuera accesible para todos aquellos que quisieran colaborar. Para esto, se establecieron dos vías de donación: una para empresas, en la cual se determinaron distintos montos; y otra para particulares, que podían hacer su aporte mediante plataformas web y redes de cobranza. Y además decidieron elevar la apuesta y las empresas se comprometieron a duplicar cada peso donado por los uruguayos. 

En menos de dos meses la campaña recaudó casi seis millones de dólares con los que se donaron 126 respiradores mecánicos; 126 monitores para camas de CTI; 20 ambulancias para la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE); 50.000 kits de diagnóstico ambulatorio; 1.500 test de diagnóstico Drive Thru; 25.000 prendas de seguridad para el personal médico: 30.000 dólares a la Cruz Roja; 100.000 mascarillas N95; 60.000 envases para alimentos; más de 2.000.000 de tapabocas; 25.000 unidades de alcohol en gel; ocho camas para el Hospital de Treinta y Tres; un ómnibus para el Ministerio del Interior; y el equipamiento de un Centro Covid especializado para adultos mayores. Coca-Cola FEMSA Uruguay fue una de las empresas que hicieron posible esta iniciativa.

“Nos cuidamos entre todos” también contó con la organización Sistema B como aliada institucional, que no solo aportó la personería jurídica para recaudar y gestionar los montos recibidos, sino que también se propuso buscar la manera de profundizar el impacto de la iniciativa. En este sentido, Bebo Gold, Director Ejecutivo de Sistema B, explicó a Journey que consolidar un aprendizaje a raíz de este caso de éxito es una tarea desafiante e importante para la institución: la pregunta se centra en cómo replicar lo aprendido en esta campaña para que las empresas integren una visión de impacto social, ambiental y económico en sus modelos de negocio.

Donación Sinae
La campaña solidaria “Nos cuidamos entre todos” surgió de un grupo empresarios
preocupados por encontrar la mejor manera de tender la mano a la comunidad ante la llegada
del Covid-19 a Uruguay.

Andrea Roth, Directora del Laboratorio Apiter, y María José Caponi, Directora de Publicis Ímpetu, contaron a Journey que la iniciativa tomó forma en una videollamada de la que formaron parte unos veinte empresarios, y de la que también participó el Subsecretario de Salud, José Luis Satdjian. El objetivo era conocer cuáles eran las necesidades del gobierno y ver cómo el sector privado podía ayudar a mitigar el efecto de la crisis sanitaria. Hoy, la campaña involucra a más de 250 empresas y unos 30.000 uruguayos.

“Empezamos a juntar fondos, y en pocos días se llegó a números realmente impensados, por lo que la campaña comenzó a tomar una dimensión que superó ampliamente nuestras expectativas”, contó a Journey Andrea, quien aseguró que “Nos cuidamos entre todos” es la campaña solidaria más grande en la historia del país.

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María José Caponi y Andrea Roth forman parte del grupo de empresarias y empresarios que dieron forma a esta campaña.

La primera adquisición que se realizó con lo recaudado fueron 126 monitores y 126 respiradores para camas del Centro de Tratamiento Intensivo (CTI). “Tuvimos que hacer muchas gestiones para lograr adquirirlos, porque en el mundo las conexiones están paradas”, explicó Andrea, quien destacó que el dinamismo en la gestión fue uno de los puntos fuertes que se logró aportar desde el sector privado. Luego de la inversión inicial, se fueron adquiriendo distintos insumos según las necesidades determinadas por el gobierno. 

Según expresaron Andrea y María José, ser parte de esta campaña fue una fuente de gran satisfacción y orgullo: “Fue como un mimo al alma, como empresaria, sentir que podía aportar algo en una situación tan difícil para nuestro país. Fue una luz en la situación gris y de mucha incertidumbre en la que estábamos todos los empresarios”, expresó María José.

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Por su parte, Andrea destacó las dimensiones que tomó la iniciativa: “Se siente un enorme orgullo por todo el pueblo uruguayo, porque nosotros fuimos un poquito la llama de una iniciativa, pero todo esto es posible porque se ha articulado entre toda la población, tanto desde el ámbito personal como desde el empresarial”.

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