La actividad comercial, como tantas otras en Uruguay, presenta todavía muchas desigualdades de género. Con el objetivo de impulsar a las emprendedoras, la Compañía Coca-Cola implementó 5by20, su iniciativa global para acompañar el desarrollo de 5 millones de mujeres en todo el mundo. La historia de Alicia es una de esas que inspiran y demuestran el poder transformador de las mujeres.

"Vengo de un rubro muy masculino: antes del almacén vendía pinturas para autos", cuenta Alicia Etchegoyen, dueña de “La Campesina”, una encantadora tienda de alimentos en el barrio Cordón de Montevideo. Durante cuatro años, Alicia vivió entre talleres, mecánicos y pisteros, mundo por el que transitaba con paso firme aun cuando era raro ver a una mujer allí. En ese ambiente conoció de cerca las dificultades que deben enfrentar las mujeres para crecer profesionalmente. Sin embargo, asegura hoy, el haber pasado por esa experiencia le allanó el camino que tomaría poco tiempo después.

Con la misma valentía con la que se inició en el rubro automotriz, Alicia decidió tomar las riendas de su destino, cambiar de rumbo y fundar el negocio que siempre había soñado. “‘La Campesina’ surgió hace 16 años como una salida laboral, pero sobre todo para cumplir el sueño de tener un negocio propio con mi visión”, explica a Journey.


“La Campesina” comenzó con la idea de acercar los productos de campo a la ciudad hasta transformarse en lo que es hoy: una tienda de confianza. “Quería traer las cosas ricas que vemos sobre la ruta y no tenemos al alcance todos los días como miel, quesos artesanales, conservas, frutos secos; ahora los clientes son los que hacen crecer el negocio, mostrándome el camino y qué productos quieren”, cuenta la emprendedora, que bautizó su negocio como un homenaje a la figura femenina del campo.

“Acá los vecinos entran pidiendo el jamoncito de siempre, y mientras conversamos de otras cosas, tienen la certeza de que se llevan el jamoncito de siempre, eso es confianza”, cuenta orgullosa Alicia.

Tanto Alicia como Cristina, su colaboradora desde el primer día, buscan facilitarles el día a sus clientes lo que no deja de ser en definitiva otra forma de ayudar a mejorar la calidad de vida de su comunidad. Y es que las mujeres tienen un enfoque que las impulsa a eso: a transformar el mundo para un mejor futuro compartido, que solo es posible en una sociedad diversa con igualdad de oportunidades.


“El secreto está en hacer lo que te hace feliz, hay que ser valiente y perseguir los sueños, se puede”, advierte Alicia. Esa visión es la que comparte y celebra la Compañía Coca-Cola con el éxito de su compromiso global 5by20, que en la región sur de América Latina impactó de forma positiva en más de 66.000 emprendedoras. En nuestro país, el programa Emprendemos Juntas acompañó a más de 5.000 mujeres uruguayas. Y también hizo lo suyo Estemos Abiertos, la respuesta de Coca-Cola Uruguay para apoyar la reactivación económica de los pequeños comercios de barrio, como el de Alicia, tras la pandemia.

Y ese compromiso de la Compañía continúa: porque trabajar por el desarrollo de las mujeres, potenciando su fuerza transformadora, es también impactar de forma positiva en las comunidades, las organizaciones y la economía global. El almacén de Alicia es prueba de ello.

“Amo este proyecto y todos los días pienso cómo innovar y actualizar el negocio”, relata Alicia y confirma que, si bien fue difícil lidiar al principio con los proveedores que esperaban una figura masculina detrás del mostrador, logró establecer una excelente relación con ellos y toda la comunidad del almacén. "Somos una gran familia, ‘La campesina’ para mi es un hijo más", concluye emocionada.

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