El camino que emprendió Coca-Cola para convertirse en una Compañía integral de Bebidas se rige por una única premisa: ofrecer al consumidor precisamente aquello que demanda. Por ese motivo, el portafolio de Coca-Cola crece cada año con el objetivo de ofrecer una bebida para cada momento del día y satisfacer la demanda cada vez más extendida de acceder a opciones que no aporten calorías.

El anhelo por dar respuesta a esta inquietud del consumidor uruguayo llevó a la Compañía a contar con un portafolio en el que predominan las opciones sin azúcar. “Hoy el portafolio de bebidas de Uruguay está compuesto por 50 opciones de entre las cuales el 58% contiene endulzantes no calóricos” explicó a Journey Julia Braje, Gerente Senior de Asuntos Científicos y Regulatorios de Coca-Cola para Argentina, Uruguay y Paraguay.

El portafolio de bebidas de Coca-Cola de Uruguay se convirtió así en el que proporcionalmente mayor cantidad de opciones sin azúcar ofrece en toda la Región Sur de América Latina. Lejos de significar esto un punto de llegada es apenas un hito en un camino que continúa.

“En Uruguay se ha trabajado muy fuerte en los últimos dos años y se ha avanzado mucho pero también es verdad que el perfil del consumidor uruguayo es muy receptivo a estas propuestas. Es un público muy consciente de lo que consume y por eso recibe muy bien este tipo de productos y se complementa muy bien con la visión que tenemos como Compañía”, contó Belén Fernández, Gerente de Marketing de Coca-Cola.

Esta buena recepción de las opciones sin azúcar se refleja de manera directa en el cada vez mayor peso que tiene este segmento en las ventas totales de la Compañía: actualmente en Uruguay el 34,4% del mix de ventas corresponden a bebidas sin azúcar. El nivel más alto de la región.

“Nos hemos planteado el desafío como Compañía de que en el mediano plazo esa proporción llegue al 50% en todos los países. Es nuestra visión y nuestro objetivo que la participación de opciones sin azúcar sobre las ventas totales crezca año a año”, explicó Belén.

Para lograr este objetivo desde hace ya un buen tiempo que todos los nuevos lanzamientos de bebidas en el país van acompañados además de su opción sin azúcar. “Esto es un compromiso que hemos asumido”, aseguró Belén.

En ese camino la preocupación por respetar el sabor es clave, pero también teniendo en cuenta que el paladar, lejos de ser inmutable, está por el contrario en constante desarrollo y evolución.

Así se desprende de un estudio realizado por la Agencia de Innovación Alexandría que señala que el paladar de las personas está en permanente evolución desde la infancia y por la influencia de diversos factores entre los que se encuentran las propuestas que ofrece la industria y la información circulante. “Todo el marco de valores de la sociedad en la que vivimos impacta en cómo percibimos productos y sabores”, explicó a Journey Alejandra Remaggi, investigadora de la consultora.

Esa evolución del paladar se da cuando el individuo encuentra un nuevo equilibrio que se apoya en tres ejes: el sabor de algo nuevo que probó y disfrutó; el “sentido de la vida”, es decir, la modificación en su preferencia de consumo hacia productos que se adapten mejor a su estilo de vida; y, finalmente, el “contexto de consumo” determinado por amigos, familia y grupos de pertenencia.

Por eso detrás de cada nuevo lanzamiento hay un largo camino recorrido. “Trabajamos con distintas opciones de endulzante no calóricos, siempre con combinaciones, porque funcionan mejor en blend que solos. La palatabilidad de los endulzantes hace que se disparen diferentes curvas de dulzor y hay que encontrar la mezcla adecuada para cada bebida” explicó Julia.

Y siguió: “Para cada línea de producto se busca la mejor combinación para respetar el sabor original con azúcar y esa combinación va a depender de la matriz que tenga la bebida. No es lo mismo   Coca-Cola que una Aquarius que tiene jugo y tenemos que respetar otras variables desde el punto de vista organoléptico para ver cuál es la mejor mezcla para cada bebida”. Hasta el tener o no gas afecta y la búsqueda de esa combinación que permita que la percepción en boca sea lo más fidedigna posible es clave antes del lanzamiento de un nuevo producto al mercado.

Se trata de un arduo trabajo que se explica por una única razón: “que el consumidor que busca un producto rico y refrescante sin ese aporte de calorías, lo tenga”, sintetizó Julia.