Autor: Por Ted Ryan

Como archivista oficial de The Coca-Cola Company, uno de los aspectos de mi trabajo que más disfruto es capturar relatos de primera mano de algunos de los eventos, hitos e innovaciones que han dado forma a la historia de nuestras marcas y negocio. Hace poco recibí una solicitud para obtener más información sobre la creación del dispensador Coca-ColaFreestyle, y realmente no teníamos mucho material al respecto.

Desde su llegada al mercado en 2009, Coca-Cola Freestyle ha reinventado la experiencia de las bebidas de máquina al ofrecer una variedad sin precedentes de opciones en un formato divertido e interactivo. Freestyle utiliza la "tecnología de microdosificación" para ofrecer más de 150 bebidas gaseosas no alcohólicas a pedido, incluidas más de 70 opciones bajas en calorías o sin calorías y más de 90 opciones sin cafeína.

A continuación, el testimonio de David Newman (a la izquierda en la foto a continuación) y Gregg Carpenter, dos de los miembros originales del "Equipo de seis" ingenieros que trabajaron durante años para desarrollar y perfeccionar la plataforma Coca-Cola Freestyle.

¿A quién se le ocurrió la idea? ¿Quién dijo “Necesitamos un nuevo dispensador”?

Carpenter: Una tarde, Bilal (Kaafarani, Ex Director de Investigación e Innovación Global de Coca-Cola) dijo: "Bueno, ya sabes, el jarabe es de cinco a uno". Y él respondió “¿Esa es la relación mágica? ¿Qué pasaría si lo hiciéramos de manera diferente? ¿Qué podríamos hacer si dividimos la bebida en componentes más básicos y luego los reensamblamos?”Si rompemos esto y lo concentramos, sacamos el agua, sacamos el edulcorante y concentramos lo que queda... podríamos volver a armarlo de maneras novedosas. Tal vez sea personalización, tal vez sea variedad. Él dijo: “Investiga a ver qué puedes hacer. ¿Es esto técnicamente posible?" Estábamos muy lejos de Freestyle, pero ese fue el comienzo.

Carpenter: Analizamos a partir de ahí tecnología novedosa, porque manejar volúmenes pequeños es un poco complicado. Aunque existían cosas interesantes, para el rango de fluidos que nos interesaba no había mucha tecnología.

Carpenter: Y en ese momento, trajimos a Dean Kamen, quien puso sobre la mesa un montón de ideas. Pasamos por una evaluación sistemática de la tecnología de bombeo. E, irónicamente, dimos con el dispensador de café de un proyecto de Coca-Cola que habíamos hecho. Y Bob Hughes lo rediseñó.

La idea no era solo alcanzar nuestra calidad, sino ofrecer el dispensador de bebidas de mejor calidad posible, así que realmente estábamos empujando el límite con las piezas de precisión.

Newman: Trabajamos con ingredientes altamente concentrados, así que no puede haber un error con una gota de limón o una gota de vainilla. Ese era realmente el desafío.

Todos esos detalles debían encontrarse en un prototipo…

Carpenter: Si. No fue solo la bomba. Teníamos que descubrir la boquilla, claro, porque la boquilla en realidad resulta ser increíblemente importante porque tienes todos estos ingredientes y no pueden tocarse. Fue el trabajo de Larry Ziesel descubrir cómo hacer para todos estos ingredientes se mezclen pero no se contaminen entre sí. Y la solución a este problema es probablemente una de las patentes más fuertes que tenemos: una boquilla de mezcla de aire para que no se toquen. Cada uno de los ingredientes se mezcla en el aire.

Y mientras Larry desarrollaba eso y Bob intentaba rediseñar las bombas, el equipo intentaba imaginar cómo lograr que todo funcione en conjunto.

Y una vez que tuvieron el primer prototipo, ¿cómo siguieron?

Carpenter: En ese momento la idea se convirtió en un proyecto con todas las de la ley.  Chris Lowe (entonces Jefe de Coca-Cola Fountain) trajo a Gene Farrell, y le dio una tremenda flexibilidad para crear un equipo de estrellas, que trabajó de manera confidencial. Nos dejó a puertas cerradas donde no pudimos hablar con nadie.

Ese fue el punto clave. Algunos de esos descubrimientos fueron tan sorprendentes que creo que hubiera sido imposible para nosotros lograr lo que hicimos sin el talento de todo el equipo y el aislamiento en el que tuvimos la oportunidad de, simplemente, "resolverlo". "

Newman: Pasamos dos o tres años sin decirle a nuestros cónyuges y familias en qué estábamos trabajando. Luego hubo una gran revelación y pudimos traerlos, y fue como una gran fiesta.

Carpenter: ¡Oh, es cierto! Y luego tuvieron que firmar un documento de confindencialidad. ¡No podían decírselo a nadie!

Coca-Cola Freestyle Innovation

Hablemos del tema del diseño

Carpenter: Llegó un momento en que teníamos una máquina real y bien ensamblada, tenía todo el equipo y vertía bebidas y su diseño era muy agradable, de aspecto moderno.

Pero Muhtar (Kent, ex CEO) vio el prototipo y dijo: "El diseño es bonito, pero no es tan bueno como la idea. Se necesita un diseño que se vea tan bueno como la idea. Tienes que ir a hablar con estos tipos". Pininfarina finalmente hizo el diseño, y escogieron el más difícil de ejecutar. Pablo Pininfarina presentó dos  alternativas y dijo: "Esta es la que tendrá una duración de 10 años. Esta será icónica". Y fue con esa última con la que avanzamos.

¿Les preocupaba la interacción de los consumidores con la máquina?  

Newman: Cuando hicimos la prueba piloto en Willy's (un restaurant de Atlanta), no estábamos seguros de que los consumidores supieran cómo manejarse. Por lo tanto, teníamos personal de apoyo en caso de que los consumidores no entendieran el mecanismo o tuvieran preguntas. Pero, he aquí, lo entendieron. Entendieron la interfaz de usuario y cómo elegir las bebidas.

¿Qué sintieron al ver su creación funcionando?

Newman: Se sintió realmente bien porque durante mucho tiempo, realmente, no sabíamos si teníamos un ganador o no. Sabíamos que el dispensador era novedoso y único, pero nunca se sabe si al consumidor le va a gustar o no.

¿Qué aprendizaje rescatan de este proyecto?

Carpenter: Esta tecnología es muy disruptiva: no se parece a nada precedente. La realidad es que fue mucho más que un dispensador. Se trató del desarrollo del producto, de prever su fabricación para la cadena de suministro. De cómo se harían las ventas y el marketing. Se trató de un negocio completo. Sabes, Gene Farrell siempre decía: "En una empresa de 100 años, estamos reinventando un negocio". Y eso es muy especial, ¿verdad? Eso es lo que se nos propuso hacer.

*Ted Ryan es Director de Comunicaciones de Patrimonio en The Coca-Cola Company