Desde hace más de 30 años, cada 24 de agosto miles de uruguayos salen a divertirse, bailar y compartir con sus parejas, familiares o amigos la fiesta más grande del año: la ya tradicional Noche de la Nostalgia®. El evento reúne en diferentes espacios a todos aquellos que quieren volver a disfrutar de la música que escucharon en su juventud y a los más jóvenes que gozan con los éxitos del pasado.

Entre luces de colores, globos, cantos y bailes, la gran fiesta convoca cada vez más adeptos de todas las edades. Este año, Schweppes se sumó a la movida de la fiesta realizada en Kibón, la famosa disco de la rambla de Montevideo, donde además de refrescar a los invitados la marca propuso un juego que agregó más diversión a la noche.

Juego retro

Como la nostalgia no sólo tiene que ver con la música, sino también con recordar viejas épocas y costumbres en desuso, Schweppes invitó a los asistentes a un desafío relacionado con un pasado no tan lejano: “enrollar un cassette”. Lo que en su momento era algo muy común para rebobinar cintas de audio, el tiempo lo transformó en juego.

En medio del baile y la fiesta, dos promotoras se acercaban al público e invitaban a participar del desafío. Debían enrollar toda la cinta del cassette con una lapicera lo más rápido posible. Las técnicas usadas fueron de lo más variadas: estaban aquellos ansiosos que lo hacían a toda velocidad y no se daban por vencidos cuando el cassette salía disparado hacia el piso, otros que a pura concentración lograron el cometido, y quienes lo consiguieron en forma lenta pero sin pausa. Los ganadores recibían un ticket para retirar un premio sorpresa.

“La iniciativa me pareció genial. Es algo muy retro, que está bueno porque mucha gente no llegó a conocer el cassette”, señaló Romina Quintana, una empresaria de Paysandú que viajó a Montevideo exclusivamente para participar de la fiesta.

Patricia Filluelo, Gerente de Marketing de Montevideo Refrescos, explicó que la participación en la Noche de la Nostalgia® les pareció “un gran momento” para encontrarse con su público adulto. “El 24 de agosto, víspera del aniversario de la declaración de nuestra Independencia, se convirtió en una fecha icónica en Uruguay desde que se impuso la Noche de la Nostalgia®. Con Schweppes tomamos la idea de ‘rememorar con gracia’ los viejos hábitos de los años ‘80 y ‘90 como rebobinar un cassette con la lapicera, conquistar a alguien sin redes sociales o estacionar sin dirección hidráulica”, relató.

Para Berch Rupenian, organizador y animador de la fiesta de Kibón, la noche del 24 de agosto es la “más linda” y se ha transformado en “un clásico de Uruguay”. “Reúne a una multitud que le gusta celebrar y recordar con mucha alegría la música del pasado”, señaló a Journey. Y agregó sin dudar: “La gente no quiere innovar, quiere escuchar estos clásicos de las mejores décadas de música”.

Una vez más, la fiesta fue un éxito. Los temas que perduran y resisten el paso del tiempo no pararon de sonar e hicieron bailar a un público que los disfrutó como si fuera la primera vez que los escuchaba.

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