Cada ciudadano uruguayo genera alrededor de un kilo de basura por día y aunque la mayor parte termina en vertederos y rellenos sanitarios, muchos de los materiales descartados podrían ser reciclados o reaprovechados. El impacto de una buena gestión de residuos sería clave para ayudar tanto al cuidado del medio ambiente como para darle impulso a la economía local.

“La gestión integral de residuos, que tiene que ver con la reducción de la generación de basura y su reaprovechamiento por medio del reciclaje, es un muy buen negocio en términos de valor económico total en la medida en que se reaprovechan materiales y se disminuyen los focos de contaminación como son los vertederos”, dice Federico Baráibar, Director Ejecutivo de Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre) de Uruguay, asociación civil de la que es socia Montevideo Refrescos, la embotelladora de Coca-Cola en el país. Además, agrega que se mejoraría la calidad de vida y el mercado inmobiliario en todos los alrededores de los rellenos sanitarios. “A pesar de sus costos, es mucho más económico el proceso de reciclaje que descartar los residuos en vertederos”, garantiza.

Situación local

Según Federico, el principal reto que enfrenta Uruguay –que tiene la misma producción de basura que la de los países desarrollados–, es aumentar el volumen de materiales recuperados. Basta tener en cuenta, dice, que se podría reciclar hasta un 80% de los tipos de materiales que se generan; y un 100% en el caso de los envases plásticos de PET. “Sin embargo, hoy sólo se recupera alrededor del 10% de los materiales”, asegura.

En ese sentido, Federico resalta que las empresas tienen mucho por hacer mediante políticas de reducción de despojos o de basura cero. “Montevideo Refrescos es uno de los más fervientes socios de Cempre, con una participación muy fuerte tanto por la gestión interna como externa de sus residuos. Es una de las principales embotelladoras de bebidas de Uruguay y también de las que más aportan recursos al plan de manejo de envases”, afirma.

Con el objetivo de integrar todos los eslabones de la cadena de la gestión integral de residuos, Cempre se unió a al Instituto Uruguayo de Normas Técnicas (UNIT) para lanzar una norma de identificación y clasificación de residuos que establece colores y categorías para los materiales descartados.

“Lo que necesitamos es un cambio de paradigma en la sociedad uruguaya en cuanto a su actitud ante los residuos. Es algo que tiene que empezar hoy, pero que se va a producir muy lentamente. Los incentivos a la clasificación de origen también son importantes para hacer que los materiales tengan un destino, puedan servir de materia prima –sobre todo para la industria nacional–  y que los productos finales obtenidos a partir de ella tengan también salida al mercado. Eso es lo que movería cada uno de los eslabones de esa larga cadena”, concluye el experto.

Si querés saber más sobre los beneficios de reciclaje hogareño leé esta nota.