En La Mancha, España, hay desde hace siglos un humedal que se extiende por más de 3.000 hectáreas. Sin embargo, las Tablas de Daimiel ocuparon, alguna vez, 10 veces más territorio. La sobreexplotación del agua que nutre este tesoro de la biodiversidad la dejó en niveles bajos mínimos, y esta es una situación que WWF y Coca-Cola llevan cinco años intentando revertir.

Las Tablas de Daimiel son símbolo de la reserva de la biósfera La Mancha Húmeda y orgullo de una de las regiones agrícolas más productivas del país. Pero esto no siempre fue así. Cultivos de cereales como el maíz o la cebada, huertas de berenjenas, cebollas y ajos y la viña manchega, compiten todavía hoy por el agua del acuífero 23, pieza clave del sistema hidrológico de la Cuenca Alta del río Guadiana y aporte esencial para el humedal de las Tablas.



“Al principio, las Tablas de Daimiel eran un lugar increíble con gran cantidad de agua. Pero hubo un tiempo en que el uso del agua para agricultura era tan intenso, que la situación era casi de sequía”, señala Juan José Litrán, director de relaciones corporativas de Coca-Cola Iberia.

El proyecto Misión Posible, desarrollado por WWF y Coca-Cola desde 2012, busca devolver esta inmensa bolsa de agua de más de 5.500 kilómetros cuadrados de extensión a un estado saludable. Desde entonces, las explotaciones agrícolas participantes ahorraron en torno a 2.500 millones de litros.

La tecnología al servicio de la Tierra

“En 2012 hubo un primer acuerdo entre WWF y Coca-Cola para diseñar el programa ACUAS, el cual ayuda a los agricultores a planear sus cultivos en función del agua que tienen autorizada para regar”, explica Alberto Fernández Lop, técnico del Programa de Agua y Agricultura de WWF España y director de Misión Posible.


 

“A raíz de ese primer contacto, hicimos una propuesta de un segundo proyecto mucho más completo”, añade. Así llegó Misión Posible I, desarrollado entre 2013-2015, y su segunda fase, en ejecución hasta finales de 2017. Esta ambiciosa iniciativa se centró en el desarrollo de tres tecnologías gratuitas para servir a las comunidades de regadíos y a las Tablas de Daimiel: ACUAS (mediante el uso de datos muy precisos, la herramienta ayuda al agricultor a decidir el tipo de cultivo que mejores resultados obtendrá en función del líquido disponible); SITAR (captura los datos del servicio de asesoramiento del Ministerio de Medio Ambiente para realizar un cálculo personalizado de riego para cada agricultor en función de su parcela y sus sistemas de regadío, el tipo de cultivo y el tipo de suelo); y OPTIWINE (casi un método de trabajo basado en los datos y la tecnología, para medir la humedad suelo, el consumo agua, la radiación solar y la temperatura, y a partir de ahí, elaborar una serie de recomendaciones precisas para los viticultores).

“Cuando el proyecto termine, vamos a dejar las herramientas a disposición de cooperativas y comunidades de regantes, para su uso gratuito, además de una serie guías y publicaciones de buenas prácticas”, concluye Fernández.

Además, todo lo aprendido en estos años de desarrollo del proyecto puede aplicarse en otras áreas agrícolas. “Pretendemos exportar este proyecto a otras zonas del territorio nacional y favorecer así el desarrollo de una agricultura sostenible, eficiente en la gestión de recursos y respetuosa con el medio ambiente”, señala Juan José Litrán.

Cambiar mentes para cambiar el mundo

Tras la implantación gradual de las tres herramientas, en 2016 se logró reducir el consumo de agua respecto a los datos anteriores al proyecto en 1.161 millones de litros. En los próximos años, se estima que, por sí mismas, las cooperativas y comunidades de regadíos mantendrán alrededor del 75% del ahorro (unos 870 millones de litros). Y es aquí, quizás, donde reside el mayor éxito del proyecto.

Durante los cinco años de Misión Posible, se asesoró a más de 350 agricultores de forma directa y más de 700 alumnos participaron en cursos gratuitos de formación para el uso eficiente del agua. El boca a boca hizo el resto, y los resultados del proyecto son ya muy conocidos en la zona.

Así, la misión de mayor envergadura fue crear la cultura del asesoramiento en la comunidad agrícola; resaltar los resultados que se pueden alcanzar si se cuenta con herramientas, datos y conocimiento.

“Hemos plantado una semillita para el futuro, una semilla para que el asesoramiento en riego sea una práctica común”, concluye el Director de Misión Posible. “Para que, en vez de con intuición, se riegue con base científica”. Y para que siga brotando el agua de los Ojos del Guadiana y se asegure la supervivencia de uno de los parques nacionales más emblemáticos de España y de Europa.

Conocé más iniciativas medioambientales en las que colabora Coca-Cola acá.