La asociación de Finlandia con las auroras boreales, una naturaleza exuberante, la casa de Papá Noel y la felicidad –es considerado el tercer país más feliz del mundo de acuerdo con el World Hapiness Report 2017- es casi inmediata. Sin embargo, Finlandia tiene una apuesta mucho más fuerte a futuro: que se la comience a identificar también como el país que se colocó a la vanguardia de la economía circular.

Conocido como la “tierra de los mil lagos”, ese pequeño y lejano país se convirtió en un ejemplo para los países latinoamericanos que apuestan a abandonar el modelo de producción lineal que aun impera en el mercado. Así lo demostró Kari Herlevi durante su participación en el Primer Foro de Economía Circular de Latinoamérica realizado en Montevideo y organizado por el Proyecto Biovalor que reúne a tres ministerios (Industria, Energía y Minería; Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y el de Ganadería, Agricultura y Pesca), la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y por Innodriven.

Al frente de la dirección del Proyecto de Economía Circular del Fondo de Innovación Finlandés (Sitra), Kari destacó el potencial de América Latina para avanzar hacia la reutilización, el reciclaje, la restauración, el ecodiseño, la eficiencia y la revalorización de modo de alcanzar el equilibrio y la sustentabilidad en su sistema productivo.

“Muchos dicen que la economía circular es cosa de europeos o apenas un concepto, y que los países en desarrollo no deben cambiar sus sistemas productivos. Sin embargo, creo que es fundamental destacar que avanzar en la transición hacia la economía circular es posible, especialmente, en estos países que no cargan con el pesado legado de sistemas que los atan” aseguró el experto en diálogo con Journey.

De hecho, muchas empresas en el mundo ya empezaron a cambiar sus esquemas de negocio siguiendo este nuevo modelo circular. Entre ellas se encuentra Coca-Cola que, en base a este nuevo concepto, centra sus esfuerzos en obtener el máximo valor posible de cada uno de los recursos que utiliza de modo de mejorar la sustentabilidad al fomentar la reutilización sin por ello descuidar el negocio.

La economía circular un objetivo nacional

La transición desde el modelo lineal -extracción, fabricación, utilización y descarte- hacia el circular, reparador y regenerativo, depende de un cambio radical de los sistemas productivos actuales. Para alcanzar dicho objetivo es fundamental el apoyo estatal por medio de la inversión y políticas públicas activas. Y es esta “ambición” por acelerar la transición hacia la economía circular es la que convirtió a Finlandia en líder en la materia, explicó Kari.

“Aunque no es el único factor clave, la ambición a nivel nacional, la decisión de avanzar en los más altos niveles del gobierno, es fundamental. Si eso no sucede puede significar un problema. Se debería contar también con el apoyo parlamentario a las actividades que fomentan la transición hacia la economía circular. Eso es lo que ocurre hoy en Finlandia y constituye una gran ayuda”, destacó Kari. Y es que el interés por avanzar hacia la economía circular no reporta únicamente beneficios medioambientales. Según explicó Kari en su presentación, Finlandia espera aumentar en unos 3 mil millones de euros su PBI para el año 2030 y generar 75 mil nuevos puestos de trabajo gracias a la economía circular. De allí también el fuerte compromiso del estado finlandés.

Inversión y políticas públicas activas, claves para impulsar la economía circular
Finlandia elaboró la primera hoja de ruta de transición hacia la economía circular a nivel nacional.

El Sitra y la economía circular

En 1967, al cumplirse 50 años de la independencia de Finlandia, el Parlamento fundó el Fondo de Innovación Finlandés (Sitra) que tiene por objetivo promocionar investigaciones y acciones en diversas áreas que apunten a mejorar el bienestar de los finlandeses.

El Sitra es un organismo independiente que funciona bajo la órbita del Parlamento y tiene en la economía circular puesto uno de sus principales focos de trabajo. En ese sentido Kari y un equipo conformado por más de mil personas trabajaron durante cuatro meses en la elaboración de una hoja de ruta (2016-2025), la primera en el mundo, para acelerar la transición hacia la economía circular.

En dicha hoja de ruta se establecieron 66 medidas a tomar en las cinco principales áreas de trabajo que se planteó el Sitra: un sistema alimentario sustentable, los ciclos forestales, los ciclos técnicos, el transporte y logística y la acción común que envuelve a todos los sectores y personas, desde legisladores e investigadores hasta ciudadanos comunes.

Siguiendo la hoja de ruta Sitra, que cuenta con un presupuesto de 16 millones de euros para invertir en los próximos dos años, destinó el 20% de sus recursos al área de acción común e hizo especial énfasis en la educación. En la actualidad, desde el jardín de infantes hasta la universidad, la economía circular es objeto de abordaje en las aulas finlandesas. A través de su inclusión en la currícula educativa, los niños y jóvenes toman conciencia sobre su importancia y aprenden en profundidad qué es la economía circular y cómo funciona. Y esto –asegura Kari- es sólo el comienzo.

Si querés saber más sobre economía circular leé esta nota.