El proceso no fue sencillo, pero sí fructífero.  El camino que eligió la empresa chilena Neptuno Pumps bajo el mando de su CEO Petar Ostojic, le permitió fabricar el 60% de sus productos con materiales reciclados, ofrecerlos  a precios hasta un 30% más competitivos que los de la competencia, reducir la huella de carbono y eliminar hasta el 100% de sus desechos.  Este viraje en su modelo de negocios hacia la economía circular le permitió a la empresa crecer en el mercado de bombas de extracción, ganar el Pump Industry Awards 2017 al Fabricante del Año y ser reconocida por su innovación técnica.

“Somos considerados pioneros de la economía circular en América Latina. Diseñamos y fabricamos equipos de bombeo para distintas industrias, principalmente para la minería, y esa es la particularidad más interesante de este caso: cómo una industria que es la definición de la economía lineal puede ser también impactada por la circular”, contó Ostojic a Journey en el marco de su participación en el Primer Foro de Economía Circular de Latinoamérica, realizado en Montevideo y organizado por el Proyecto Biovalor que reúne a tres ministerios (Industria, Energía y Minería; Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente; y Ganadería, Agricultura y Pesca); la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y por Innodriven.

Una oportunidad de crecimiento

Fueron cuatro años de mucha dedicación y esfuerzo para concretar la transición hacía la economía circular: “Combinamos dos cosas, primero el diseño de nuestros productos para alcanzar alta eficiencia energética y disminuir el consumo y las emisiones de CO2, y después nos hicimos cargo del ciclo de vida completo del producto a través de la remanufactura, reparación y aprovechamiento de los materiales”, detalló el también Director del Centro de Innovación y Economía Circular (CIEC).

Además de compartir con los cerca de 300 asistentes al foro los logros de su empresa y detalles de los métodos de fabricación empleados -como por ejemplo el uso de la impresora 3D más grande de América Latina-, Ostojic valoró la posibilidad de profundizar la economía circular como una “oportunidad” para que la región “se suba al carro de la cuarta revolución industrial”. En ese sentido, explicó que la transición debe basarse en un cambio de modelo de negocios y significar al mismo tiempo una ventaja competitiva para cada empresa.

El potencial de la economía circular se evidencia en el progresivo cambio en sus modelos productivos, que ya comenzaron a encarar empresas de todo el mundo. Entre ellas se encuentra Coca-Cola, que centra sus esfuerzos en obtener el máximo valor posible de cada insumo que utiliza con el objetivo de mejorar la sustentabilidad sin por ello afectar el negocio.

“Creo que ya se está instalando en la sociedad el concepto de la economía circular. Eso también está ocurriendo, a distintos niveles, en otros países de América Latina, como por ejemplo en Uruguay, aunque todavía hace falta una visión común latinoamericana”, concluyó Ostojic.

Si querés saber más sobre la Economía Circular leé esta nota.