El 23 y 24 de febrero (de 2017), tuve el honor de participar en la conferencia sobre acceso al agua segura llevada a cabo en la Ciudad del Vaticano; sí, el lugar de residencia del Papa. Verán, al Sumo Pontífice y a su Iglesia les preocupa mucho el medioambiente y la gente, y están decididos a colaborar en la elaboración de soluciones que apunten a un mundo con una mayor seguridad hídrica. Esta determinación es algo que compartimos todos los que participamos de este seminario.

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se encuentra la meta de reducir a la mitad el número de personas sin acceso a fuentes de agua mejorada. Si bien este objetivo, según informó el PNUD, fue alcanzado a fines de 2015, 600 millones de personas siguen sin tener este tipo de acceso. Dentro de los ODS se propone lograr el acceso universal al agua potable segura en 2030.

Agua potable “segura” significa agua que sea segura para consumo, que cumpla con los estándares internacionales de calidad, que van más allá de las llamadas “fuentes mejoradas”. Los informes difieren, pero cuando se utiliza el umbral “seguro”, el número de personas sin acceso asciende de más de 600 millones a miles de millones.

Un encuentro para proponer soluciones

La conferencia “El derecho humano al agua: un enfoque multidisciplinario y aportes sobre el rol central de las políticas públicas en gestión hídrica y saneamiento” fue organizada por la Pontificia Academia de las Ciencias, con sede en la Ciudad de Vaticano, y la Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro de Argentina.  Los anfitriones convocaron a las voces líderes en temas de agua, derechos humanos, políticas y comunidades de todo el mundo, representantes de los sectores académicos y de investigación, del mundo empresarial y de la sociedad civil, de sectores gubernamentales, sindicales y, por supuesto, religiosos. La expectativa era que pudiéramos explorar y proponer soluciones para los desafíos hídricos globales. 

Delegados de la conferencia con el Papa Francisco en el Vaticano

Quizás se pregunten por qué la Santa Sede de la Iglesia Católica tiene tanto interés en el agua. Si leen la encíclica del Papa Francisco Laudato Si’, encontrarán posturas muy claras sobre temas críticos como el cambio climático, la contaminación, el bienestar de la gente y de nuestro planeta. Central a esta encíclica y a la visión que el Papa tiene sobre el bienestar es el agua. “(…) En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos”, se señala en Laudato Si’.

Mirá un video con las palabras del Papa Francisco en la conferencia

Fuente: Canal de YouTube del Centro Televisivo Vaticano - Seminario: Diritto Umano all'Acqua.

Otro misterio quizás sea por qué estuve allí. En Coca-Cola, hace tiempo reconocimos que el acceso al agua segura es esencial a la salud de las personas y de las comunidades, crítico a los ecosistemas, e indispensable para la prosperidad económica. Habiendo comprendido esto, desarrollamos un programa sólido de gestión de recursos hídricos del cual fui responsable durante muchos años. Mi rol en la conferencia fue compartir nuestros conocimientos y las lecciones aprendidas gracias a nuestro programa global, particularmente lo que la Compañía Coca-Cola, nuestros socios embotelladores, y socios en la implementación han aprendido gracias a haber ayudado a que unos tres millones de personas pudieran tener acceso a agua potable a través programas como RAIN y Lazos de Agua.

¿Cuál fue el resultado?

Como sucede muchas veces, cuando tengo la posibilidad de juntarme con colegas, pares y otros administradores de recursos hídricos comprometidos, me siento agradecido por la oportunidad de haber podido contribuir y también por haber podido ser parte de tan enriquecedora experiencia.

Me fui de la Ciudad del Vaticano con una gratitud aún mayor por haber presenciado el poder de las opiniones vertidas en una discusión honesta que permitió explorar soluciones para un objetivo común. También aprendí sobre la importancia de la religión y la espiritualidad para abordar problemas compartidos relacionados con el medioambiente y la posibilidad de mejorar la vida de las personas. Llevo conmigo estos valiosos recordatorios y descubrimientos que me acompañarán en mi tarea de trabajar por un mundo más sano.

Greg Koch es Senior Director de Global Water Stewardship (programa de Gestión Global del Agua) en la Compañía Coca-Cola.