Asegurar que las canillas queden bien cerradas cuando no son usadas, reparar toda pérdida de agua por más pequeña que sea y concientizar a las casi 1.000 personas que trabajan día a día en la planta Carrasco de Montevideo Refrescos sobre la importancia del cuidado del agua. Esas fueron las primeras acciones implementadas en la embotelladora de Coca-Cola en Uruguay para reducir el consumo de este recurso vital. Funcionaron, sí, pero como las metas en materia de sustentabilidad de la Compañía son altas se siguió trabajando en pos del ahorro de este elemento esencial para la vida. Los resultados están a la vista.

“Comparando el consumo de agua de 2016 con el de 2015 (medidos hasta octubre en ambos años), logramos ahorrar unos 12 millones de litros de agua en la planta, lo que equivale al consumo de 8.000 casas por día”, señala Alan Gerding, Gerente de Producción de Montevideo Refrescos. Con alegría, comenta: “Venimos muy bien en materia de ahorro de agua, con una muy buena tendencia, una muy buena proyección y con proyectos para el año próximo y los siguientes”.

La reducción del uso de agua dentro de la planta en Montevideo es fruto de un ambicioso plan de ahorro y de reutilización puesto en marcha en sintonía con las metas globales de la Compañía. “El compromiso de Coca-Cola con el cuidado del agua es reducir su uso dentro de las plantas, reciclarla a través del tratamiento de efluentes y reabastecerla a la naturaleza a través de diferentes proyectos. La meta global de Coca-Cola para 2020 es devolver el 100% del agua que usa en sus productos”, explica Silvina Bianco, Gerente Senior de Asuntos Públicos para Coca-Cola en Uruguay y Paraguay.

Para acelerar la concreción de esa meta, Montevideo Refrescos decidió hacer un mapa del consumo de agua de la planta, que incluyó un balance de pérdidas bien definido por sectores y por procesos. “Se hizo además un análisis exhaustivo de cañerías y de flujos como para entender dónde deberíamos invertir a partir de la detección de oportunidades técnicas y concretas de mejoras en los procesos”, señala Gerding.

El plan 2020 implica también el objetivo de que por cada metro cúbico de los refrescos que produce Coca-Cola se utilicen 1,7 metros cúbicos de agua. “Nosotros en Montevideo Refrescos comenzamos el año pasado en 2,3 o 2,4, y ya hemos logrado bajar a 2”, especifica Gerding. ¿Cómo se logró tan significativo avance? “Lo que tratamos de hacer es que consumir lo menos posible y devolver el agua que utilizamos al medio ambiente de la mejor manera”, explica.

Pero este es sólo el comienzo. Con el mapa de agua de la planta que señala diversos puntos de ataque, en los que es posible hacer aún más eficiente el consumo de agua, hay mucho trabajo por delante y mucha agua por ahorrar. “Ya teniendo las mediciones en los procesos, vamos a trabajar para mejorar la eficiencia en los mismos en distintas áreas de la planta, como la de embotellado en la que el agua se utiliza para el lavado de las botellas, por ejemplo”.

“En Coca-Cola entendimos que, para llegar a la visión 2020 de la Compañía y cumplir con las metas planteadas, que son muy desafiantes, con lo que estábamos haciendo no alcanzaba. Por eso, decidimos generar un plan agresivo, más técnico, y nos pusimos a estudiar desde el punto de vista de la ingeniería y la producción qué podíamos hacer para generar estrategias nuevas que nos permitan alcanzar los objetivos”, concluye Gerding.