En junio de 2016, Marketing Week destacó los nombres de las 100 marcas más disruptivas del año. Wonolo y Winnin, dos de las empresas dentro del portafolio de Fundadores Coca-Cola fueron incluidas.

Esto es genial para ellos, pero también valida lo que estamos tratando de hacer a través de nuestra plataforma: crear innovación disruptiva.

La innovación disruptiva es muy difícil para las grandes compañías que ya están establecidas. En este posteo, voy a profundizar acerca de cómo las grandes empresas piensan sobre la innovación y por qué es tan difícil para ellas ser disruptivos.

¿Qué es la innovación disruptiva? Clayton Christensen, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, creó el concepto de “innovación disruptiva” y lo definió como “un proceso por el cual un producto o servicio empieza a establecerse inicialmente en aplicaciones simples en la parte inferior del mercado e inexorablemente avanza y, eventualmente, desplaza a los competidores ya establecidos.”

La definición de Christensen es clara pero, a partir de 2012, cuando la compañía Kodak se declaró en quiebra, el término “innovación disruptiva” empezó a ser utilizado de una forma más amplia entre los cubículos y pasillos de las grandes empresas. La innovación disruptiva se convirtió en una expresión común vinculada a la habilidad para usar tecnología digital novedosa y modelos de negocios para disrumpir industrias enteras. Durante la década pasada, las startups pasaron a simbolizar este tipo de innovación. Cada gran compañía sintió la necesidad de “hacer lo que hacen las startups.”

Puede no parecerlo, pero es muy difícil para las grandes empresas que ya están establecidas hacer lo que hacen las startups. Pero antes de llegar a ese punto, volvamos atrás y entendamos cómo piensan la innovación la mayoría de las grandes empresas.

La mayoría de las grandes compañías son buenas en innovación progresiva.

El objetivo de la innovación progresiva es señalarle al mercado que la compañía está al día con las tendencias: es fresca, relevante y cool. Esto es fundamental para ser competitivos sin importar en qué categoría compita la compañía.

Y la mayoría de las grandes compañías que están establecidas en el mercado son buenas en eso. Piensen en ello. La innovación progresiva es relativamente fácil de planificar, de medir y de obtener recursos. La innovación progresiva es una nueva característica o un nuevo sabor. Este tipo de innovación no disrumpe nada; de hecho, es divertida y excitante. La innovación progresiva hace que todos se sientan bien. No sacude el bote, permite que se navegue mejor, de forma más económica y más rápido. ¿A quién no le gusta ese tipo de innovación?

Pero para ser disruptivo tenés que romper cosas.

La innovación disruptiva no hace algo solo para venderlo a la gente. Introduce una nueva categoría de productos o servicios al mundo. Reemplaza nuestro punto de vista actual con uno nuevo.

Empresas como Airbnb (N. de R.: mercado comunitario online para publicar, descubrir y reservar viviendas); Uber (N. de R.: empresa que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de una app móvil); Slack (N. de R.: un software de comunicación que ofrece mensajería en tiempo real, archivo y búsqueda); Square (N. de R.: servicio para integrar la administración del negocio y el pago vía tarjeta de crédito); Jet (N. de R.: una empresa online de venta de productos, con un modelo de negocio similar a Amazon Prime) son disruptivas.

Este tipo de innovación es muy difícil de planificar y medir. Genera un tipo de incertidumbre y riesgo difícil – incluso imposible- que sea difícilde crear dentro de las grandes empresas.

En Coca-Cola sabíamos que necesitábamos crear un nuevo modelo.

A pesar de que la mayoría de las grandes empresas dicen que quieren innovación disruptiva, en realidad no quieren. Es demasiado disruptiva.

Cuando empezamos a focalizarnos en “innovación disruptiva”, sabíamos que íbamos a necesitar crear un nuevo modelo operativo, uno que pudiera trabajar independientemente de los procesos internos y sistemas que conducen nuestro negocio principal.

En 2014, lanzamos una plataforma llamada Fundadores de Coca-Cola. Esta plataforma conecta los desafíos más grandes de nuestras unidades de negocio con los emprendedores para co-crear startups a escala. En menos de dos años, usamos esta plataforma para crear 12 startups en diez países generando un retorno de nuestra inversión de tres veces.

El modelo está funcionando. Es todavía muy reciente pero imaginen si pudiéramos aprovecharlo para crear categorías nuevas por completo, a la escala de Coca-Cola.

David Butler es el Vicepresidente de Innovación en Coca-Cola. Sigan el blog de Fundadores de Coca-Cola (en inglés) para más posteos sobre el tema.