La innovación es un deporte en equipo. Por esa razón el trabajo en grupo generalmente da mejores resultados que el de una sola persona. También es el motivo por el cual es tan importante reclutar a otros que te ayuden en tus proyectos creativos. ¿Cómo? Bueno, tu reputación es lo que determina que otros estén o no dispuestos a colaborar con vos.

La posibilidad de que un trabajador comparta información con un colega depende de la reputación del otro para devolver el favor. Tratar a los demás como vos querés que te traten, en términos de colaboración, es la “regla de oro” de la creatividad.

Oficialmente se conoce como la “regla de la reciprocidad” e Implica que la gente da en la medida en que recibe. Es una pauta social que aparentemente se enseña en toda sociedad humana. Pero la clave es que vos tenés que ser el que de el primer paso.

Todos podemos aprender a sumar el apoyo de nuestros compañeros de trabajo. En su libro Influencia: Ciencia y Práctica (Influence: Science and Practice) el Dr. Robert Cialdini describe seis principios universales de persuasión, incluyendo el de reciprocidad, que aumentan las chances de que alguien diga “sí” a tu pedido. Estos principios son habilidades que podés usar tanto en lo personal como en lo profesional.

Hay muchas maneras en las que podés ayudar a tus colegas en el trabajo mediante la reciprocidad. Intentá interesarte en sus proyectos, brindarles tu consejo y expertise, darles feedback, compartir información crucial y ofrecerle tus redes de contacto de modo que les sirva para complementar sus tareas.

Hasta los gestos pequeños cuentan. Un colega mío, Karl, compró cuatro mapas antiguos por 1 dólar en una venta de garage para otro compañero, Bob, que coleccionaba mapas viejos. Por los siguientes 30 años, ese simple favor consolidó su relación. Bob apoyó a Karl durante su carrera profesional, y cada tanto le recordaba sobre aquel regalo inesperado de los mapas.  ¡Todo por un dólar!

Y también funciona en el sentido inverso. Cuando recibís ayuda de otros, tenés que corresponder con amabilidad. Tenés que construirte una reputación de persona que está dispuesta a devolver el favor cuando otros te han brindado su ayuda. Esa es la regla dorada, y sus consecuencias duran a lo largo del tiempo, tal como pasó con Bob y Karl.

Por último, es vital desarrollar relaciones informales y redes dentro y fuera de tu grupo de trabajo. Una de las mejores maneras de ser considerado como una persona dispuesta a colaborar es hacerte el tiempo para vincularte con los demás. Eso hará que te ayuden a ser más eficaz en todo lo que hagas.


La reciprocidad, “regla de oro” de la creatividad
Drew Boyd es un veterano en la industria con más de 30 años de experiencia. Pasó 17 años en Marketing, Fusiones y Adquisiciones y Desarrollo Internacional de Johnson & Johnson. Actualmente brinda capacitaciones, es consultor y da charlas en los campos de innovación, persuasión y Social Media. Es el Director Ejecutivo del Master de Ciencia de Marketing y Profesor Adjunto de Marketing e Innovación en la Universidad de Cincinnati. El trabajo de Drew apareció en The Wall Street Journal, Bloomberg, Industry Week, Psychology Today y Strategy+Business. Este es su blog: Inside the Box Innovation (en inglés).

Drew es colaborador de The Opener, una red de colaboradores exclusiva que trae los mejores artículos sobre cocina, cultura e innovación a las páginas de Coca-Cola Journey.

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