"Me han llamado un especialista en resurrección," dice Darren Romanelli por teléfono desde su estudio en Los Ángeles. El diseñador norteamericano, que ha dejado su huella al re-imaginar ropa vintage bajo su marca de moda, DRX, comenta: "Para mí, hay algo sobre Americana (N. de R.: objetos vinculados al folklore y cultura norteamericana) y sobre las marcas increíbles como Coca-Cola, con una rica historia y herencia."

Hace unos años, Romanelli se asoció con Coca-Cola para crear una colección limitada de 200 piezas bajo el nombre "Coca-Cola, por DRX", en la cual mostró sus típicas camperas, chaquetas estilo motociclista, chalecos y remeras. A finales de octubre 2013, en The New Museum en la ciudad de Nueva York, los medios de comunicación y blogueros de la moda, comerciantes minoristas y personalidades influyentes, le dieron un primer vistazo a las piezas confeccionadas a medida, inspiradas en prendas Coca-Cola retro, seleccionadas meticulosamente en los mercados de pulgas, tiendas vintage y "tianguis" (mercados al aire libre) en todo el mundo. Cada una de estas piezas personalizadas fue hilvanada usando múltiples prendas de Coca-Cola.

"Les estoy dando una nueva vida, un nuevo comienzo", dice Romanelli.

Con retrospección e innovación en partes iguales, la estética única de Romanelli fusiona la herencia estadounidense, la moda callejera moderna y un reconocimiento a diseñadores japoneses de patchwork como Jun Takahashi y Junya Watanabe. Él aborda cada proyecto como un esfuerzo híbrido, dando nueva vida a elementos culturales preexistentes y marcas con su sello distintivo.

Hablamos con el diseñador de 37 años de edad sobre su inspiración para la colección "Coca-Cola, por DRX", así como sobre el proceso creativo detrás.

¿Cómo te llegó esta oportunidad?

A Coca-Cola le interesaba colaborar con mi sello, DRX, en una colección de edición limitada que estuviera disponible en tiendas exclusivas de todo el mundo. Empezamos armando un concepto, y rápidamente nos dimos cuenta de que teníamos la misma visión de prendas Coca-Cola vintage de-construidas y una gama de camisetas únicas. Queríamos ofrecer algo para todos.

Dijiste que solamente te involucrás con las marcas que verdaderamente te apasionan. ¿Qué es lo que más te emocionó acerca de este proyecto?

Soy un verdadero consumidor y coleccionista. Crecí tomando Coca-Cola y admirando sus comerciales y prendas. Así que poder explorar sus archivos, trabajar con ellos de cerca y contar una historia sobre la contemporización de la historia de Coca-Cola fue muy emocionante para mí. Recuerdo muy bien los productos registrados de Coca-Cola de los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles, y la moda callejera Coca-Cola de finales de los años ´80 y principios de los años ´90 era increíble...¡esas camisetas de rugby! Para este proyecto, deconstruí algunas de esas camisetas y prendas vintage y las reinterpreté en siluetas más modernas. Usé el lema "Prescripción de felicidad" porque estaba prescribiendo colecciones para las masas.

Hubo más de 200 artículos en la colección 'Coca-Cola, por DRX'. Describí cómo seleccionaste las piezas y las convertiste en las prendas que llegaron a las tiendas.

Mi equipo salió y consiguió artículos en “tianguis” y también de varios coleccionistas de Coca-Cola. Tuve la suerte de trabajar con prendas Coca-Cola clásicas realmente bellas. Luego pasé tiempo con los artículos en mi estudio y, sé que suena cursi, pero me hablaron. Por ejemplo, hay una grandiosa prenda rayada que se puede usar para ir a la oficina, que encontramos de los años ´50 con la palabra "Butch" (macho, fuerte) impresa en una etiqueta. Tomé esa camisa y la convertí en una hermosa campera. El desgaste de la etiqueta de Coca-Cola fue genial; era casi como una pátina con tonos marrones y verdes. Me enfoqué en ella y pedí cueros, forros y ribetes que hicieran juego. Las remeras fueron sacadas de las guías de estilo, logotipos y eslóganes de Coca-Cola a lo largo de los años. Y para algunas de ellas nos inspiramos en mis piezas reconstruidas. Todo en esta colección estuvo muy bien pensado y me siento muy orgulloso de ello.

¿Tenés alguna favorita?

Hubo un par de camperas tradicionales que realmente me gustaron, con cuellos desmontables y muchos cierres. Para una, convertí un clásico saco de oficina en una silueta muy moderna y funcional. El forro original era acolchado, así que lo utilicé y le hice un exterior acolchado, con detalles en cuero. Todo fue estudiado y devuelto a la vida.

¿Por qué es la marca Coca-Cola un modelo para la moda y una buena opción para colaboraciones de diseño?

Es uno de los logotipos más reconocidos en la historia. Estás tomando algo tan popular como una tela a lunares o a rayas y reinterpretándola y reajustándola. Estás convirtiendo algo muy tradicional en algo no tradicional. Coca-Cola ha sido muy activa en su trabajo con diseñadores y en pasarelas, así que ha sido muy interesante ver la fuerte historia de la marca con el despliegue de prendas registradas. Con este proyecto, quise rendir homenaje a las cosas que me han inspirado a través de los años.

Tu obsesión por la moda se remonta a tus días en la Universidad de Oregón. ¿Cómo descubriste tu vocación?

Cuando me gradué de la universidad en 1998, no estaba 100% seguro de lo que quería hacer. Mi amigo y yo fuimos los representantes de una banda de rock llamada “Ima Robot”. Nuestro enfoque para el lanzamiento de la banda fue realmente único, porque en ese momento, el marketing urbano no era la principal corriente… todavía era considerado graffiti. Lanzamos el grupo con una increíble campaña de marketing de guerrilla; luego, Virgin firmó con ellos y otros sellos discográficos comenzaron a pedirnos si podíamos apoyar a sus artistas con un enfoque similar. El resultado final fue una agencia de marketing boutique llamada StreetVirus y desarrollé esta cosa que llamamos "personalización individualizada." Es un enfoque personalizado para la creación de soluciones de marketing a medida para empresas y marcas. Con el tiempo, eso me inspiró a crear DR Romanelli, una línea de ropa personalizada, individualizada. Estaba creando estrategias de marca personalizadas, individualizadas para mis clientes y, al mismo tiempo, desarrollando prendas personalizadas para mí. Pronto, mis amigos empezaron a preguntarme si podía hacer piezas para ellos. Así, en 2003, empecé a vender mis creaciones a los amigos bajo la etiqueta DRX. El nombre tenía sentido porque yo estaba realizando cirugías en piezas vintage.

¿Cómo aprendiste el oficio?

Me convertí en diseñador de forma orgánica. Estaba ansioso por encontrar costureros y contratar cortadores y estudiantes de diseño. No sabía mucho sobre textiles, así que realmente tenía que educarme. Durante un viaje que hice a Japón en 2003 verdaderamente entendí y aprecié la artesanía y la narrativa japonesas: son meticulosos en todo, desde el diseño de la prenda, hasta las etiquetas colgantes, la marca, las interacciones con los consumidores, la presencia comercial y el merchandising. Me educó sobre quién debía llegar a ser si quería ser un diseñador exitoso. Tuve la suerte de contar con una agencia capaz de apoyar mi visión de DRX y viceversa.

Estás involucrado con la música, el marketing y la moda. ¿Cuál consideras que es el hilo conductor que une todo?

La narrativa y la pasión. Si estoy creando una chaqueta, una campaña de marketing o un video musical, diseñando un reloj o un par de zapatos, o incluso llevando a mis hijos a la cama por la noche, estoy contando una historia e involucrando a mi público. Estoy creando un camino para que se embarquen conmigo. DR Romanelli siempre ha sido 50% producto y 50 % marketing, narrativa y marca. Y constantemente estoy creando energía en mi vida y en mi carrera que me inspira. Porque sin inspiración, no hay pasión. Y sin pasión, no podés crear algo de lo que te sientas orgulloso.

La colección Coca-Cola por DRX se lanzó en tiendas de todo el mundo, incluyendo la Ceremonia de Apertura en Nueva York, Los Ángeles y Londres, Fruition en Las Vegas, Unknwn en Miami, NoMad en Toronto, Colette en París, United Arrows en Tokio, y Juice en Hong Kong y Shanghái.