El punto de reunión del barrio es el lugar donde la gente va a ponerse al día con los amigos, a celebrar, debatir, aprender e incluso despejar la mente. No importa cuál sea el espacio –una iglesia, un centro comunitario, restaurante o un negocio, siempre es una zona de mucha actividad– ni donde esté ubicado.

En algunas aldeas de la India, este punto de reunión es el Splash Bar, un kiosco donde se ofrece Coca-Cola bien fría de una máquina, en vasos pequeños, a un precio razonable.

Lo que atrae a las personas a un Splash Bar no es solamente la frescura y el deleite de los productos de Coca-Cola: es el hecho de que las mujeres que administran los kioscos los han convertido en centros comunitarios.

El concepto tuvo su origen en el objetivo de ofrecer productos Coca-Cola en el formato y envases más accesibles y, al mismo tiempo, brindar oportunidades empresariales a las mujeres de zonas rurales.

Ya son más de 2.000 las mujeres que sirven vasos de productos de  Coca-Cola todos los días a quienes se acercan a sus bares. Ellas son parte de las 1,2 millones de mujeres que Coca-Cola empoderó económicamente a través de su cadena de valor, como parte de la iniciativa de la Compañía, 5by20, que se propone llegar a 5 millones de mujeres para el 2020. 

La iniciativa Splash Bar fue desarrollada por Bottling Investment Group (BIG) bajo la dirección de T. Krishnakumar, Director Regional de India & Bangladesh de Coca-Cola Beverages Pvt. Ltd. (HCCB). Krishnakumar vio el valor de expandir los mercados de Coca-Cola, así como de empoderar a las mujeres locales para mejorar sus comunidades.

“Splash Bar es un gran ejemplo de cómo los negocios se pueden llevar a cabo de manera sustentable en la India”, señaló Krishnakumar. “Nuestro objetivo era crear una cultura de bebidas gaseosas en las 600.000 aldeas que hay en la India. El resultado fue un medio único de mejorar los ingresos de las mujeres mediante su capacitación para convertirse en empresarias que venden nuestros productos. A la vez, ahora podemos vender a precios razonables, llegar a una amplia audiencia de nuevos consumidores y crear una experiencia extraordinaria para las comunidades que servimos”, explicó.

En 2013, HHCB inauguró 31 Splash Bars dirigidos por mujeres de comunidades rurales situadas en los alrededores de la Planta Goblej del embotellador en Gujarat. A agosto de 2016, más de 30.000 Splash Bars estaban vendiendo más de 1,5 millones de vasos de productos Coca-Cola al día en todos los pueblos y aldeas de la India.

La historia de éxito de los Splash Bars impacta positivamente todas las áreas: es un punto de reunión activo en los barrios de algunas comunidades; les brinda a los consumidores de áreas rurales una experiencia de marca auténtica, a un precio accesible, y les ha permitido a las mujeres empresarias ganar alrededor de 4.000 rupias (alrededor de 1.694 pesos uruguayos) al mes, lo que las ayuda a contribuir con la economía de sus hogares.

En 2016, en el Grupo de Analistas de Consumo de la Conferencia de Inversionistas de Nueva York, el Presidente de Coca-Cola y Director de Operaciones, James Quincey, destacó a Splash Bar como una de las tantas formas innovadoras en las que la Compañía se centra en las transacciones por encima del volumen.

“Vemos que ha sido posible aprovechar esta idea de optimización y accesibilidad a través de diversos empaques a precios razonables  e impulsar las transacciones y las ganancias, y, por lo tanto, los precios, a través de esta estrategia en Norteamérica”, señaló Quincey. “E inversamente, en el extremo opuesto del espectro económico, la noción de accesibilidad adquiere una nueva dimensión en la India.”

Mediante la venta de cantidades pequeñas de Coca-Cola a un precio accesible, sea en un Splash Bar en la India o a través de una mini-lata de 236.6 ml en Estados Unidos, los consumidores pueden esperar más opciones en cuanto a envases y tamaños de bebidas.

Y las mujeres que sirven vasos de Coca-Cola en Splash Bars pueden aspirar a más opciones para sus propios futuros. El dinero que obtienen de cada transacción les ayuda a llevar sustento a sus familias, financiar la educación de sus hijos e incluso empezar una cuenta de ahorros. Eso es algo de lo que vale la pena hablar en el lugar de reunión del barrio.