Empezar de cero no es sencillo. Pero si se cuenta con apoyo, guía y contención, el camino a emprender puede volverse más ágil. Rosana Giacoya lo sabe bien. Dueña de la Papelería y Maxikiosco Colón, ubicada en el barrio homónimo de Montevideo, es fuente de inspiración de otras mujeres a quienes les demuestra que no importa qué suceda, la única respuesta posible es seguir adelante.

Luego de trabajar varios años en el área de ventas en una tienda de electrodomésticos, su vida quedó de manera inesperada en stand by durante un tiempo, cuando debió dejar su empleo para cuidar de su esposo. Tras enviudar, quedó a cargo de una hija pequeña. Decidida a salir adelante, aprovechó la oportunidad que se le presentó para convertirse en emprendedora.

Nuevos desafíos

“La madre de una compañera de clase de mi hija me ofreció la papelería y me permitió además pagarla a largo plazo. Recién había enviudado y no dudé en aceptar la propuesta. Fue como comprarme un auto nuevo en un momento en que no podía. Pero necesitaba trabajar”, contó Rosana a Journey.

Con llave en mano y con poca preparación y experiencia en la administración de negocios, Rosana levantó por primera vez las persianas de su papelería en febrero de 2016. Sobre la marcha comenzó a aprender las cuestiones más básicas vinculadas con el manejo del local: elegir proveedores, organizar las cuentas, identificar costos fijos y variables, administrar las ganancias, manejar tiempos y desarrollar nuevas estrategias que le permitieran expandir su negocio.

“Todo esto exige mucha dedicación y compromiso. Pero a pesar de las dificultades me gusta mucho y cada vez me entusiasmo más” explica Rosana.

El valor del acompañamiento

Con el horizonte puesto en hacer crecer su negocio Rosana llegó a Emprendemos Juntas, el proyecto que desarrolla Coca-Cola junto a Endeavor Uruguay para empoderar a 500 mujeres en el país. La iniciativa es la versión local del programa 5by20 que la compañía desarrolla a nivel global, que busca empoderar económicamente a a cinco millones de mujeres que integran su cadena de valor para el año 2020.

“Venía en el ómnibus con mi hija Josefina. Ella estaba navegando en Internet cuando encontró la convocatoria. Y aunque ella insistía en que me anotara yo estaba segura de que no me seleccionarían. Pensaba que ya estaba vieja para estas cosas. De todas maneras, cuando llegué a casa leí más sobre la propuesta del programa y me inscribí. Cuando me llegó el mail en el que me decían que había sido seleccionada, la verdad no lo podía creer” contó.

Rosana comenzó a participar de las mentorías del programa, en las que además pudo conocer a otras emprendedoras con historias de vida similares a la suya. Entendió así que no estaba sola y comenzó a conocer estrategias de negocios innovadoras que le permitieron implementar cambios en su papelería. Cosas que inicialmente pueden parecer muy sencillas, pero que tienen un gran impacto en el negocio, como por ejemplo la casilla de e-mail que le permite recibir material para impresión durante las 24 horas y que le redituó beneficios inmediatos.

“Emprendemos Juntas es una hermosa experiencia. Te brinda herramientas para que  puedas hacer todos los cambios necesarios para que la situación de tu negocio mejore. Además, estoy haciendo amigas nuevas con quienes nos comunicamos a través de un grupo de WhatsApp en el que intercambiamos ideas y compartimos cosas vinculadas al programa. Aunque tenemos negocios distintos, somos todas mujeres emprendedoras al frente de nuestros negocios, que dependemos únicamente de nosotras mismas para salir adelante” advirtió Rosana.

Y concluyó: “Ahora ya estoy pensando en el proyecto que voy a presentar en la próxima mentoría. Emprendemos Juntas te empuja hacia adelante. Para ser emprendedora hay que estar convencida de lo que uno hace. Y yo no sólo estoy muy convencida de lo que hago, sino que ahora me siento mucho más preparada para hacerlo”.

Si querés saber más sobre el programa Emprendemos Juntas, de Coca Cola y Endeavor podés enterarte acá.