Uno de los sectores que enfrenta el desafío de adaptarse a los nuevos tiempos que corren es el de la Educación. En ese sentido, poder zanjar la brecha que separa la teoría de la práctica resulta clave.

Es justamente para dar respuesta a este problema que en 2016 nació Ánima, una propuesta educativa innovadora que ofrece una formación técnica profesional en empresas a jóvenes de contextos más vulnerables. Ánima desarrolló, en Uruguay, el  sistema de formación dual que apuesta a construir un vínculo directo entre los mundos educativo y laboral.

El bachillerato que ofrece Ánima, privado pero de acceso gratuito, propone aprender estudiando y trabajando al mismo tiempo y cuenta con dos orientaciones: Administración y Tecnología de la Información. En la actualidad, forma a 126 estudiantes del segundo ciclo de secundaria con el apoyo de patrocinadores, embajadas y empresas socias, entre ellas Montevideo Refrescos, embotelladora de Coca-Cola en Uruguay.

María Noel Celesia, Hildita González y Karen Jones.

De la teoría a la práctica

Además de contribuir con esta novedosa iniciativa, la Compañía decidió profundizar su compromiso con Ánima y se sumó también como “empresa formadora”. Así es como Montevideo Refrescos acogió en sus oficinas a Hildita González, una joven de 18 años que comenzó a realizar prácticas formativas en el departamento de Finanzas.

“Elegí Ánima porque ofrecían una propuesta diferente y mucho más atractiva en comparación a otros bachilleratos. Además quería seguir en el área de administración y tenía muchas ganas de tener mi primera experiencia laboral, más aun en una empresa como Coca-Cola” explicó Hildita a Journey.

La joven comenzó las prácticas formativas hace tres meses, siguiendo un plan especial con una carga horaria de 12 horas semanales, elaborado en forma conjunta entre Montevideo Refrescos y Ánima. Desde entonces Hildita pudo llevar a la práctica los conceptos aprendidos en clase y conocer las dinámicas propias de un lugar de trabajo.

“Recibir a una estudiante de Ánima es también una forma de aportar valor a la comunidad y, desde ese lado, es muy gratificante para Montevideo Refrescos poder potenciar el desarrollo de los jóvenes y lo que es su primera experiencia laboral” aseguró María Noel Celesia, coordinadora de Recursos Humanos y responsable de la práctica de Hildita.

Un exigente proceso selectivo

La Directora Ejecutiva de Ánima, Ximena Sommer, explicó a Journey que en la actualidad 43 de los 126 estudiantes de Ánima desarrollan prácticas en 29 empresas formadoras.

“Nosotros tenemos un mecanismo de evaluación de desempeño en el que cada joven tiene que evidenciar desde su primer año en Ánima (cuarto de Liceo) que cuenta con las competencias y el nivel de desempeño necesarios para realizar las prácticas formativas. Para eso, evaluamos los rendimientos académicos de cada uno de los alumnos, sus competencias transversales como su capacidad de planificar y organizar el trabajo, cumplir tareas, saber pedir ayuda o compartir información. También tenemos en cuenta la asistencia y la puntualidad y les pedimos a los jóvenes que se auto evalúen” detalló Ximena.

Tras superar esta primera etapa, Hildita también atravesó el proceso selectivo de Montevideo Refrescos, que buscó en Ánima al candidato que más se adecuara al perfil de la Compañía.

Karen Jones, Coordinadora de Presupuesto y tutora de Hildita en Montevideo Refrescos aseguró que buscaban “a alguien que tuviera ganas de aprender y el perfil de Hildita nos encantó enseguida. Vimos que, además de tener buenas notas, era una estudiante querida por todos. Sin embargo, fueron sus ganas de entrar a una compañía como   Coca-Cola lo que más nos llamó la atención”.

Ximena Sommer, Directora Ejecutiva de Ánima.

Compaginar estudio y trabajo no es sencillo. A pesar de ello Hildita, “muy amable, super ordenada y prolija” tal como la describió Karen, logró reorganizar su rutina para poder cumplir con todas sus responsabilidades. “Llego a casa y sé que la noche la voy a usar para estudiar. Así que arreglo todas mis cosas, me siento y estudio. Y los fines de semana también. Es un gran sacrificio pero vale la pena” dice confiada Hildita, que sueña con graduarse en la universidad y trabajar en una gran empresa o incluso tener su propio emprendimiento.

“Emprender es un gran desafío para las mujeres en Uruguay, aunque cada vez se están mostrando más en el mundo laboral y eso es genial. Estoy muy feliz de estar en Coca-Cola y tener la oportunidad de trabajar con mis compañeros” concluyó.


 

Si querés saber más sobre lo que hace Coca-Cola para mejorar la comunidad podés leer esta nota.